JAZZ Y CONFINES POR VENIR-22*

 

 Por SERGIO MONSALVO C.

 

JAZZ Y CONFINES POR VENIR (PORTADA)

GURU

EL PROYECTO JAZZMATAZZ

 

POR VENIR 22 (FOTO 1)

Existen pocas fusiones logradas entre el hip hop y el jazz. La razón posiblemente se encuentre en los vericuetos de la semántica. A la palabra, como tal, de manera convencional se le adjudica un significado específico. Sirve para la comunicación, es decir —en términos amplios—, para el intercambio compacto de información de cualquier tipo; en el caso de las letras de canciones, esta información se personaliza y en parte se codifica en un segundo nivel.

El entendimiento entre seres humanos tiene lugar principalmente a través de la palabra y sus implicaciones, aunque numerosos impulsos no verbales sirvan para complementar y orientar la percepción lingüística. A ello se contrapone la improvisación. Esta técnica de variación musical espontánea puede desarrollarse con plena libertad a partir de la imaginación o se basa en un tema, en una figura melódico-rítmica.

No requiere de una semántica prestablecida. Al contrario, el encanto especial de una improvisación lograda radica en la tensión que se crea entre la intención, la emoción y la capacidad de expresión sonora por parte del artista, por un lado, y la expectativa, preparación y sintonía mental de los escuchas, por otro. El significado se da de forma casual a partir de la red de las condiciones individuales de una situación comunicadora que deriva su fuerza de la ambigüedad.

El rapero que desea improvisar de acuerdo con el sentido proporcionado por la música cuenta con dos opciones: desprenderse de la semántica para obtener una libertad semejante y variar su discurso como lo disfruta el lenguaje no verbal de los instrumentos, o bien desarrollar tal flexibilidad que sea capaz de adaptar su semántica de forma instantánea de acuerdo con los cambios rítmicos, melódicos, armónicos, estructurales, formales y estilísticos de la música.

 

LA PRESENTACIÓN

Guru, el rapero surgido de Gang Starr, fue pionero de la ola del jazz mezclado con el hip hop al frente de su proyecto Jazzmatazz. Su conjunto, del que en un inicio formaron parte el destacado guitarrista inglés Ronny Jordan, el tecladista Rubin Wilson y Roy Ayers, el encargado de las vibes, procedió de manera muy disciplinada. Con ejecución precisa, competente y desprovista de pretensiones, los tres músicos crearon una estructura sonora sobre la que el rapero MC Solaar y las dos cantantes de acompañamiento, las vocalistas de soul Baby y DC Lee, se pudieron mover con toda seguridad.

Guru se mantuvo al fondo, con suavidad y soulero, lejos de los ladridos furiosos de la fracción más dura del rap, e incluso Ronny Jordan, esperado con ansias, se mostró muy discreto, de manera que la presentación de Jazzmatazz no irritó ni desconcertó, y sí arrebató a muchos.

Jazzmatazz Vol. 1, An Experimental Fusion of Hip hop and Jazz fue un álbum que de verdad mereció este nombre altisonante. Hasta su aparición el jazz-hip hop se basaba sólo en sampleos, pero Jazzmatazz convenció por los músicos mismos. Guru —alias Keith E (por Elam)— lo llamó “una fusión experimental de hip hop y jazz”.

Una fusión que se anunciaba desde hace mucho tiempo y que en 1993 fue apoyada por algunos de los grandes del jazz. El rapero Guru reunió a estrellas de talla mundial como Branford Marsalis (sax), Courtney Pine (sax alto, soprano y flauta), Donald Byrd (trompeta y piano), Lonnie Liston Smith (piano acústico y eléctrico), Ronny Jordan (guitarra) y Zachary Breaux (guitarra), además del grupo base ya mencionado. Como rapero invitado fungió el representante más conocido del hip hop-jazz francés, MC Solaar.

Jazzmatazz fue lo que no llegó a ser el disco Heavy Rhyme Experience de los Brand New Heavies. Mientras que estos últimos cuando mucho dominaban la técnica del sampleo, Guru ofrecía, gracias a la habilidad de Donald Byrd, por ejemplo, o a la maestría de alguien como Roy Ayers, una muestra de la cultura viva del hip hop. Cada canción era un fruto maduro y perfecto. Guru se limitó a sugerir el ritmo y los músicos disfrutaron de todas las libertades de la improvisación. Hasta después se agregaron los raps.

POR VENIR 22 (FOTO 2)

EL SONIDO DE LA REALIDAD

En el boogie “No Time to Play” o en la balada apoyada por el piano “Down the Backstreet”, se pusieron de manifiesto por completo la seguridad de los experimentados músicos, así como la perduración de las melodías. La introducción a “Loungin’”, de Donald Byrd, resultó ejemplar: se escucha un live jazz animado y se revela con toda claridad la base común con el hip hop.

En el proyecto domina la improvisación y ambos géneros respiran la misma realidad de las calles y los clubes. La única diferencia es que la improvisación en el jazz es llamada “freestyle” en el rap. Se estableció así una armonía inmejorable entre los músicos y los ritmos callejeros, raps y scratches; todas las piezas constituyeron casi una amalgama perfecta de estilos afroamericanos. Por decirlo así, el hip hop se manifestó por fin como hijo del bebop, y este Vol. I pasó el bachillerato con un diez.

La primera parte de ese proyecto del rapero neoyorquino, que figura entre los personajes más destacados del hip hop internacional, reunió varios géneros y cosechó elogios y admiración en todos lados. La segunda parte, el Jazzmatazz II / The New Reality (1995), mostró al filo de su tiempo al activo músico y a sus invitados escogidos, entre ellos su compañero de Gang Starr DJ Premier; Jamiroquai; Shara Nelson; la reina del ragga, la vocalista Patra; y a los jazzistas Branford Marsalis y Donald Byrd, de nueva cuenta. El heterogéneo grupo buscó fundir el jazz y el hip hop en un nivel más alto y el éxito fue contundente.

Una vez más, Guru recurrió a las ricas experiencias de la historia musical negra estadounidense y sin temor recicló viejos clásicos, como la pieza “Slipping into Darkness” de War, del álbum The World Is a Ghetto (1972). Su interpretación, intitulada «Looking through Darkness», gustó por los jugosos coros de soul espirituales y el texto adaptado a temas de actualidad.

Entre los demás momentos culminantes del elegante recorrido musical de 20 canciones figuran, además de “Lifesaver”, un tema seductor condimentado con suaves tonos de jazz y beats secos, el himno “For You”, en el que Guru y sus compañeros le rinden homenaje al rapero francés Soon E MC, así como también la comprometida obra “Choice of Weapons”. El movido rapero de la Gran Manzana volvió a poner el ejemplo musical con este CD, a un nivel en el que la mayoría de los proyectos de jazz y hip hop sólo podían soñar.

HACIA LA COMPLEJIDAD

En el tercer álbum de Jazzmatazz, Streetsoul (2000), el desfile de invitados parecía una lista de nominados para el Grammy: Angie Stone, Macy Gray, Kelis, Erykah Badu, Bilal, The Roots, Craig David. Todos ellos aportaron su sello especial a sendas canciones. A la lista se le sumaron Isaac Hayes, el resucitado héroe del soul, y Herbie Hancock, como garantía de competitividad musical general.

El sonido se volvió más complejo que en los álbumes anteriores. Hay más rhythm and blues, detalles sonoros sublimes y un espectro muy amplio de ambientes musicales, elementos que resultan señeros en esta tercera muestra de Jazzmatazz. Debido al encanto de lo incompleto y antidogmático que lo caracteriza, esta producción de hecho avanzó un poco más en la tarea de unir los mundos sonoros de Brooklyn y Manhattan, la vanguardia del jazz-hip hop estadounidense.

Sin embargo, la industria que todo lo engulle y transforma en sólo mercancía de uso hizo lo propio con el hip hop. Al ver el arrastre que tenía el género, los productores tanto negros como blancos, se apresuraron a sacar tajada del pastel y fabricaron un estilo completamente mainstream que inundó la escena, las radios y las tiendas de discos. Hueco e insustancial se ofreció como caramelos a los escuchas poco avisados.

Guru se molestó tanto por la situación, por la degradación de un medio de comunicación y de una cultura, a fnal de cuentas, que abandonó el proyecto y optó por el silencio durante un par de años, hasta que los miembros de Gang Starr lo convencieron de participar con ellos en su nueva producción: The Ownerz (del 2003).

Tras ello Guru realizó un par de discos más bajo su nombre, hasta que volvió a recuperar la esperanza en las posibilidades del género y en el cambio social (con la aparición de Obama en el horizonte político). El álbum Jazzmatazz Vol. IV:The Hip Hop Jazz Messenger: Jazz to the Future apareció en el 2007, con nuevos bríos, ideas y reflexiones sobre el acontecer cotidiano de la comunidad afroamericana (mismas que se extendieron al material de Guru 8.0: Lost and Found).

No obstante, la salud comenzó a fallarle y finalmente Guru falleció en el año 2010 víctima del cáncer. Su legado con estas obras ha sido fundamental en el desarrollo del hip hop como evolución del jazz que ha permeado hasta la fecha el siglo XXI.

Discografía mínima:

Jazzmatazz Vol. 1 / An Experimental Fusion of Hip-hop and Jazz (Chrysalis, 1993); Jazzmatazz Vol. 2 / The New Reality (Chrysalis, 1995); Jazzmatazz / Streetsoul (Virgin, 2000), Baldhead Slick & Da Click (2001), Version 7.0: The Street Scriptures (2005), Jazzmatazz, Vol IV The Hip Hop Jazz Messenger: Jazz to the Future (7 Grand Records, 2007), Guru 8.0: Lost and Found (7 Grand Records, 2009).

 

 

*Capítulo del libro Jazz y Confines Por Venir. Comencé su realización cuando iba a iniciarse el siglo XXI, con afán de augur, más que nada. El tiempo se ha encargado de inscribir o no, a cada uno de los personajes señalados en él. La serie basada en tal texto está publicada en el blog “Con los audífonos puestos”, bajo la categoría de “Jazz y Confines Por Venir”.

 

VIDEO SUGERIDO: Le Bien Le Mal (ft. MC Solaar), Youtube (DavidTheMusicLover)

POR VENIR 22 (FOTO 3)

 

 

Jazz

y

Confines Por Venir

Sergio Monsalvo C.

Editorial Doble A

Colección “Textos”

The Netherlands, 2021

 

 

© Ilustración: Sergio Monsalvo C.

 

 

 

Jazz y Confines Por Venir (remate)

LIBROS: JULIO TORRI (RODAR Y RODAR)

Por SERGIO MONSALVO C.

 

JULIO TORRI (PORTADA)

 

RODAR Y RODAR*

 

De la bicicleta se sabe que más de medio millón de ejemplares de tal instrumento mecánico, más o menos, se desplazan por Ámsterdam, tan sólo. Prácticamente cada habitante tiene una. Es el transporte ideal para la ciudad. No hace ruido, no se embotella, no contamina, ocupa un espacio reducido y crea un mercado muy particular.

Con ella se va a trabajar, a la escuela, de compras, al café, al club, al bar, de paseo o para hacer ejercicio, etcétera. El tráfico está organizado a su favor con carriles especiales en las avenidas, calles y parques, con semáforos, señales, estacionamientos y rutas establecidas. Pasear en ella es toda una experiencia. Es fácil, divertido, barato, va al ritmo de cada uno y de manera segura (con las debidas precauciones, claro).

Por añadidura, ser ciclista en esta ciudad brinda, además de ventajas, muchos placeres. Uno de ellos es el de conocer sus recovecos. Y si es detrás del pedaleo de una suculenta lugareña tatuada, pues más. Son raras aquellas jóvenes amsterdamesas que no porten sobre sí un tatuaje (entre los 16 y los 30 años: el 75%, según las estadísticas).

La moda en el vestir ofrece además la posibilidad de mirar esta galería corporal ambulante en toda su extensión. Las camisetas cortas, entalladas, y los pantalones bajos en la cintura amplían el campo del observador para admirar a plenitud la estética del tatoo. Los vientres planos o ligeramente curvos son fantásticos expositores en este sentido, así como los escotes, hombros, antebrazos, nucas, muslos y tobillos (entre lo visible).

Sin embargo, también la espalda baja y el principio del coxis revelan auténticas maravillas para el estudioso. El escritor mexicano Julio Torri (1889-1970), gustador de los andares bicicleteros, se hubiera vuelto loco de la emoción ante este panorama general.

Este doctor en Letras, maestro universitario,  reconocido talento por su labor literaria, escribió poco debido a su exacerbado perfeccionismo y quienes lo conocieron agregan, además, que “era tan afecto a los placeres que se distraía con facilidad”.

Este narrador fino y delicado de principios del siglo XX elaboró una obra, corta pero llena de fulgores, que fue resultado de la curiosidad por el espectáculo de la vida: “Todos somos un hombre que vive y un hombre que mira”—escribió—.

Él, al que tanto le gustaba deambular sobre la entonces novedad modernista de las dos ruedas, con la intención de observar a las secretarias y demás mujeres que veía por las calles de su época, sería el acompañante perfecto para dialogar con respecto a lo que ante nuestra vista se presenta en los citadinos rumbos de la antigua Mokum.

 

 

*Fragmento extraído del libro Julio Torri (Rodar y Rodar), de la Editorial Doble A, y publicado de manera seriada en el blog Con los audífonos puestos.

JULIO TORRI (FOTO 2)

 

Julio Torri

(Rodar y Rodar)

Sergio Monsalvo C.

Editorial Doble A

Colección “Textos”

The Netherlands, 2019

 

 

 

Exlibris 3 - kopie

BOUQUET: «JAZZÍSIMA TRINIDAD»

Por SERGIO MONSALVO C.

BOUQUET (PORTADA)

 

JAZZÍSIMA TRINIDAD

(para Arturo Romero Ruíz)*

Uno, el aventurero, tuvo su teorema

-caballo, atolladero y coleta-

la fascinación como embuste

Otro, el ilusionista, también pensó

-formular tesis ni demostrables ni refutables-

creación de un sistema inconsistente

Romero Ruíz, el Macaco Loco, peroró

-música, pintura y rito-

concepción en jazzísima trinidad

sentenció:

Puedes describir tu lenguaje

desde tu propio lenguaje

o nada

Puedes explorar tu cerebro

con tu propio cerebro

o nada

Para justificarte

para hacerte posible

para trascenderte

o para aventurarte

Tú, tu único posible jinete

Tú, tu particular atolladero

Tú, tu única criatura

Fascinación, creación, concepción

Coleta refutable

tesis sin cuadratura

música desencadenada

Jazz fascinado con pasión

Jazz concreto tras libertad

Jazz creado en rito

Imagen del mundo

Imagen del misterio

Imagen de la búsqueda

Ego que choca

Ego que explota

Ego que manifiesta

Personalidad en transformación

Personalidad en lucha

Personalidad en espectáculo

Macaco Loco de inmediatez

de representación, de impulso

ilimitado, impulsivo, impaciente

Macaco Loco de ironía, de cinismo,

de fe, de confianza, de anhelo

literal, evocativo, confuso

Macaco Loco de mundos vibrantes

caótico, vivo, esencial, determinado

intemporal, extraño, nostálgico

Obseso consigo mismo

con su encuentro

con la negación

Pintor, Jazzista y Ego

Ego, Pintor y Jazzista

Jazzista, Ego y Pintor

Carnal en estado puro, inocente, monstruoso

armado de jazz, de sax, de trivia

de color, tela y pinceles

Pintor que imagina al mundo

en conjunción de azules, rojos y negros

Loco, obseso y jazzista

 

 

*Este texto lo escribí a mediados de los años noventa. El pintor tijuanense había colaborado conmigo ilustrando la primera edición del poemario Blue Monk y otras líricas sencijazz, para la Editorial Doble A en 1994. Entablamos amistad y luego nos perdimos de vista. Ya viviendo de este lado del Atlántico me enteré de su muerte en noviembre del 2009. Sirva este escrito para recordarlo.

JAZZÍSIMA TRINIDAD (FOTO 1)

Exlibris 3 - kopie

LIBROS: ROCK (OBRA PUBLICADA)

Por SERGIO MONSALVO C.

 

LIBROS-ROCK (PORTADA)

 

OBRA PUBLICADA*

 

La omnipresente exposición a la música que experimentamos cotidianamente, a través de cualquiera de sus soportes, obnubila el acceso a todos los cotos de la disciplina musical, para encausar al mainstream como único campo de visita, una corriente para la cual no existe más que lo actual, pero sin referentes ni raíces, como si de una generación espontánea se tratara. Por fortuna, las ciencias exactas y las sociales están para impedirlo.

La historia con sus señalamientos de facto, por ejemplo, permite volver atrás para examinar los sucesos una y otra vez desde la perspectiva de los investigadores y estudiosos contemporáneos que reaniman las búsquedas y las aclaraciones pues, como decía Marcel Proust: “el verdadero viaje de descubrimiento no consiste en buscar nuevos paisajes, sino en obtener nuevos ojos”, es decir otra visión, otro ángulo y otros argumentos.

En el terreno del rock and roll que aparentemente todos conocemos esto siempre es necesario. Porque para disfrutar plenamente de él y quedar con la atención satisfecha hay que estar y sentirse extasiado ante la mera y espectacular historia de su aparición y posterior presencia en el mundo. Ésta es la forma más fundamental de manifestarse como auténtico amante del rock: que uno sepa y sienta su inconmensurable significado e importancia para la cultura en general en su presente y en su futuro.

 

LAS LLAVES DEL GARAGE (PORTADA)

LAS LLAVES DEL GARAGE

 

 

LA CANCIÓN DEL INMIGRANTE

LA CANCIÓN DEL INMIGRANTE

 

 

MITOLOGÍA DEL ROCK (I) PORTADA

MITOLOGÍA DEL ROCK (I)

 

 

MITOLOGÍA DEL ROCK II (PORTADA)

MITOLOGÍA DEL ROCK (II)

 

 

AL COMPÁS DE LA PARCA (PORTADA)

AL COMPÁS DE LA PARCA

 

 

ESTÉTICA DARK

ESTÉTICA DARK

 

 

LA MUERTE Y SUS CRIATURAS

LA MUERTE Y SUS CRIATURAS

 

 

BOB DYLAN 80 (PORTADA)

BOB DYLAN 80

 

 

LIBROCKS (CANON I) (PORTADA)

LibRock’s (I)

 

 

LIBROCKS (CANON II) (PORTADA)

LibRock’s (II)

 

 

CORRIENTES DE LO ALTERNO VOL. I

CORRIENTES DE LO ALTERNO (I)

 

 

CORRIENTES DE LO ALTERNO VOL. II

CORRIENTES DE LO ALTERNO (II)

 

 

CORRIENTE ALTERNA (REVISTA)

CORRIENTE ALTERNA

 

 

ROCK AND ROLL LXX (PORTADA)

ROCK & ROLL LXX

 

 

ESTÉTICA DARK

AVÁNDARO

 

 

SOUNDTRACK DE LA REVUELTA (PORTADA)

SOUNDTRACK DE LA REVUELTA

 

 

SONGBOOK I (PORTADA)

SONGBOOK (I)

 

 

SONGBOOK II (PORTADA)

SONGBOOK (II)

 

 

ROCKABILLY (PORTADA)

ROCKABILLY

 

 

PUNK (PORTADA)

PUNK

 

 

PULSOR 4X4 (PORTADA)

PULSOR 4×4

 

 

OK-RADIOHEAD (PORTADA)

RADIOHEAD

 

 

NINA HAGEN (UN ENCUENTRO CERCANO)

NINA HAGEN

 

 

*Portadas correspondientes a cada volumen.

 

 

Libros-Rock

(Obra Publicada)

Sergio Monsalvo C.

Editorial Doble A

Colección “Ediciones”

The Netherlands, 2021

 

 

 

Exlibris 3 - kopie

BOUQUET: «CREPÚSCULO»

Por SERGIO MONSALVO C.

BOUQUET (PORTADA)

(POEMA)

“CREPÚSCULO”*

Notas de

crepúsculo

esculpido a

fuego

Seducción de la sangre

de cuyo letargo surge

la criatura hermosa

del pasado

En/sueños

que descienden sin velas

por las corrientes que arrastran

piedras de emoción

Vagar de nuevo por

tus contornos perdidos

en los márgenes del viento

del humo grueso del saber

Con una canción

de boca carnosa

y daga en mano

que penetre tu huella embriagada

Y lo que sientas

pueda ser

y lo sea

el infierno de la memoria

(Ámsterdam/junio 2018)

*Texto extraído del poemario Bouquet, de la Editorial Doble A, cuyo contenido ha sido publicado en el blog Con los audífonos puestos de manera seriada bajo el rubro “Tiempo del Rápsoda”.

CREPÚSCULO (FOTO 1)

BOUQUET

(Poemas Extraviados)

Sergio Monsalvo C.

Editorial Doble A

Colección “Poesía”

The Netherlands, 2021

CONTENIDO

Crepúsculo

Jazzísima Trinidad

Land Art

Marsalis x Aceves

Tótem

Colourful Dirt

Strange Messenger

Exlibris 3 - kopie

LIBROS: ARTE-FACTO (IV)

Por SERGIO MONSALVO C.

ARTE-FACTO (IV) (PORTADA)

EL RIZOMA DEL ROCK*

Una de las aportaciones del rock a la cultura ha sido la de conectar a quienes trabajan en toda actividad estética y con ello creado sonidos, canciones o álbumes afines y alianzas artísticas en todo el mundo. Y lo ha hecho ya sea en un disco, en un track en particular o en la escenografía de un concierto. Ha conectado con aquellos que se han pasado la vida resolviendo sus misterios o belleza en alguna de sus formas, dentro de sus disciplinas individuales o conjuntas (humanistas o científicas), ya sea influyéndolos o siendo influido por ellos.

El resultado de tal encuentro ha producido sonoridades capaces de sacar al escucha de sí mismo y conducirlo a diversas dimensiones mentales, reflexiones existenciales o sensaciones en movimiento. Las obras creadas en este sentido son Arte-Factos culturales, aventuras en el microtiempo, las cuales requieren de la entrega a un flujo musical que enlaza una nueva expansión del quehacer humano con la experiencia auditiva en las diferentes décadas, desde mediados del siglo XX hasta el actual fin de la segunda decena del XXI.

El arte es la utopía de la vida. Los músicos rockeros de nuestro tiempo no han cesado en su tarea de acomodar la práctica musical a una búsqueda imparable de tales adecuaciones. La indagación sonora adquiere, en este contexto, un nuevo significado: no es mera búsqueda expresiva, sino persecución de horizontes culturales nuevos para un público en mutación, que exige de lo musical apreciaciones vitales, rizomáticas, en relación con sus exigencias estéticas y vivenciales.

*Introducción al volumen Arte-Facto (IV), de la Editorial Doble A, cuyo contenido ha sido publicado de manera seriada en el blog Con los audífonos Puestos bajo esa categoría.

Arte-Facto (IV)

Sergio Monsalvo C.

Editorial Doble A

Colección “Textos”

The Netherlands, 2021

CONTENIDO

Patti Smith: La Poesía Amplificada

Plaster Caster: Arte Groupie

El Rock Ilustrado (Por Raphael)

R. W. Fassbinder: Petra Von Kant y Yo

Revolver: Disparo al Infinito (I y II)

Robert Plant: Retrato del Gran Maestro

Roy Lichtenstein: Imagen y Sonido

St. Valentine’s Day: Tarjetas Musicales

Stephen Hawking: (Y Las Pequeñas Cosas)

The Last Poets: El Rap sin Impostores

Exlibris 3 - kopie

BALADAS VOL.II: «SOMEONE LIKE YOU»

Por SERGIO MONSALVO C.

BALADAS VOL. 2 (FOTO 1) (2)

(POEMA)

Someone like you*

el músico murmura

palabras malévolas

protegido por luces bajas

de lánguida avidez

entre lírica y bruma

ejecuta su hermosa audacia

mientras dioses y demonios

se disputan la soledad tal vez

escucho

 con los brazos encogidos

el hueco de tu cuerpo

 sin ti/con interés

acaricias mi pierna

con tus dedos bravos

de uñas punzantes

te huye la timidez

me tomas

en tus manos sabias

y ejecutas una vieja balada

con aliento de insensatez

*Texto extraído del poemario Baladas II de la Editorial Doble A.

Baladas Vol. II

Sergio Monsalvo C.

Editorial Doble A

Colección “Palabra de Jazz”

         The Netherlands, 2006

CONTENIDO

“Pain in My Heart”

“Here We Go Again”

“Still Wonder”

“Ain’t No Sunshine”

“Someone Like You”

“I’m Blue So Blue”

Exlibris 3 - kopie

LIBROS: JOHN ZORN

Por SERGIO MONSALVO C.

JOHN ZORN (PORTADA)

 

PROYECTOR DEL HIPER-COLLAGE*

 

Escuchar a John Zorn es como hojear una pila de cómics trash en una tienda de aparatos eléctricos funcionando, o ver una proyección infinita de series de televisión estadounidenses tratadas por un editor loco en un televisor en el que el brillo y el contraste están a tope de intensidad.

 

Zorn no es el primer músico posmodernista engendrado por el jazz, pero definitivamente sí el más concienzudo y reconocido. Más que cualquier otro, parece marcar el punto de transición entre un periodo de gran virtuosismo técnico y una nueva síntesis artística que no pretende elevarse por encima de la cultura del desecho y reciclable, en la que todos los gustos son identificables.

 

John Zorn nació en Nueva York el 2 de septiembre de 1953 y desde muy joven se le conoció como un aventurero explorador de los instrumentos de lengüeta, y como un ecléctico compositor que usa el método del cut-up (recorte o collage al estilo de William Burroughs) para sus creaciones. A los diez años de edad cambió el piano por la guitarra y la flauta, y en el curso de sus estudios autodidactas de música clásica contemporánea empezó a componer introduciendo elementos improvisatorios en sus partituras debido a la influencia de John Cage. Esto sucedía a los 14 años.

 

En la Universidad de St. Louis conoció el free jazz gracias al impresionante disco For Alto hecho por Anthony Braxton como solista en el sax. Después de desertar de la escuela, Zorn trabó amistad con varios improvisadores estadounidenses del free, entre ellos con los guitarristas Eugene Chadbourne y Fred Frith, el cellista Tom Cora (Corra en aquel entonces) y el intérprete del sintetizador Bob Ostertag.

 

A la postre, el músico y compositor regresó a Nueva York, donde se dedicó a trabajar con muchos improvisadores y grupos de rock, a componer y a tocar música free, aunque cuando quiere este particular intérprete es un excelente saxofonista con toque bebopero.

 

En la actualidad, su arsenal de instrumentos incluye saxofones y clarinetes desarmados así como silbatos de caza con graznidos de pato y de otras aves, que a veces toca dentro de cubetas llenas de agua a manera de puntuación irónica, en semejanza a la forma en que Rahsaan Roland Kirk, otro músico no debidamente valorado y experto surrealista, quien solía finalizar algunos solos con estridentes toques de sirena.

 

Los métodos de composición de Zorn desde joven con frecuencia han incluido reglas casi lúdicas por medio de las cuales guiaba las respectivas intervenciones y papeles de varios músicos. Como aficionado a los sistemas de juegos (así como a otros aspectos más tradicionales de la cultura y el arte del Japón: la bidimensionalidad, la falsa perspectiva, la simultaneidad, la violencia como estética), Zorn con frecuencia ha basado algunos trabajos en los juegos y los deportes.

 

 

 

*Fragmento extraído del libro John Zorn, publicado por la Editorial Doble A

 

 

 

 

John Zorn

Sergio Monsalvo C.

Colección “Palabra de Jazz”

Editorial Doble A

The Netherlands, 2005

 

 

 

Exlibris 3 - kopie

JAZZ Y CONFINES POR VENIR-21*

Por SERGIO MONSALVO C.

JAZZ Y CONFINES POR VENIR (PORTADA)

MEDESKI, MARTIN & WOOD

LOS MOSQUETEROS DEL GROOVE

POR VENIR 21 (FOTO 1)

A la música del trío neoyorquino de Medeski, Martin & Wood podría definírsele como una ida a la tienda de Delikatessen en la cual el carrito de las compras se va llenando de las especias, frutos exóticos y viandas de la más variada procedencia, sin faltar los licores espirituosos que las complementen.

Una vez con todos esos elementos, habría que organizar una fiesta para ofrecer la combinación de todas las cosas estratégicamente distribuidas por la sala y el comedor. El resultado de tal reunión sería excitante, novedoso y por demás disfrutable. Así ha sido con este grupo desde su aparición con Notes from the Underground (1992). Semejante trío ha creado un público fiel, en crecimiento y dispuesto a las sorpresas.

En sus inicios, al comienzo de los años noventa, John Medeski, Billy Martin y Chris Wood se encontraban en el peldaño más bajo de la escala musical en la ciudad de Nueva York. Como instrumentistas individuales tocaban en bodas, bar-mitzvahs y fiestas de empresas durante el día, mientras que por la noche a veces les caían trabajillos con algún quinteto de bop.

Según Medeski, esa historia les resultó instructiva y les dio para vivir, pero no era divertido. Las cosas se pusieron buenas hasta que empezaron a buscar un lugar en el circuito alternativo junto a John Zorn, Mandala Octet, Marc Ribot y la Knitting Factory. Ahí también había competencia, pero resultaba mucho más constructivo que la escena mainstream. En el lugar conocieron al baterista Bob Moses, quien los influyó para confiar en su propia creatividad, para buscar su particular camino y correr riesgos como artistas. Gracias a él se juntaron como trío.

“Al principio lo manejamos como un proyecto secundario —ha comentado Billy Martin—, pero cuando nos dimos cuenta de que había algo especial nos olvidamos de todo lo demás. Queríamos hacerlo bien. Nuestras preferencias se centraban en un sonido más hip que el jazz tradicional. Con más soul, funk y rhythm & blues. Decidimos crear nuestro propio mercado. El cálculo fue el siguiente: si en Nueva York es posible juntar a 50 personas que nos escuchen, debe ser posible reunir a cinco en Wichita. Con esa idea emprendimos el camino en una camioneta de segunda mano. Nadie puede mencionar poblado alguno en el que no nos hayamos presentado”.

DEL UNIVERSO A LA TIERRA

A partir de ahí la historia de MM&W suena como una road picture: desde hace 20 años su camioneta rueda por los caminos sin fin. Adelante van los tres neoyorquinos, atrás un órgano, un bajo y una batería que aguardan para ser tocados hasta arder. Estos mosqueteros del groove —muy cercanos al estilo de los Lounge Lizards— se introdujeron así con su música en los corazones de toda una generación hambrienta de aventuras. Por Internet también se difundió la existencia del trío, cuya música suena como una mezcla cruda de Sun Ra, Grateful Dead y los ya mencionados lagartos de salón de John Lurie.

De esta manera se fue multiplicando poco a poco el número de asistentes a sus presentaciones. “Uno toca porque ama la música —ha comentado Medeski—, no porque quiera alojarse en hoteles cómodos y beber vinos caros. La misión consiste en traer la música del universo a la Tierra. Sin el público, hasta la mejor obra carece de valor”.

Suena un poco ingenuo el asunto, pero en retrospectiva fue una estrategia perfecta. Muy pronto tuvieron éxito. Las salitas que en la primera presentación se llenaban sólo a la mitad se abarrotaban en la segunda gira. No hacían música comercial, no salían en MTV, ni siquiera en la radio, y de todas formas tocaban ante auditorios llenos.

Se dieron cuenta de que existía gente a la cual los nombres de Charlie Parker y John Coltrane no le decían nada, pero que tenían los oídos abiertos para la música instrumental improvisada. Lo que hicieron fue establecer esta relación. Salieron en busca del público. No fue la forma más fácil ni la más cómoda, pero al final de cuentas sí la más satisfactoria.

Al escuchar sus discos queda uno impresionado por la velocidad con la que se ha desarrollado el grupo. Después del debut, Notes from the Underground (1992), en el que aún se escuchaba a un vacilante trío de postbop, los discos It´s a Jungle in Here (1993), Friday Afternoon in the Universe (1995) y Shack-man (1996) ya sonaban con mucha más energía y madurez. Rasposos, inteligentes e irónicos.

En Combustification (1998), el grupo avanzó un paso más. Desde el punto de vista estilístico no cambió mucho a primera vista, pero sí en cuanto a la ejecución. Las piezas más oscuras de funk y rhythm and blues que son la característica del trío sonaron aún más duras; los ballroom shuffles, más empalagosos; y las tonadas espaciales al estilo de Sun Ra, todavía más extravagantes que en los anteriores.

Con los siguientes álbumes, The Dropper (2001) y Uninvisible (2002), el grupo solidificó su camino como experimentador dentro de lo electrónico (excepto en Tonic, grabación del año 2000 en que aparecieron en vivo tocando jazz acústico).

POR VENIR 21 (FOTO 2)

EL GROOVE VISIONARIO

En la segunda década de los años cero, MM&W consiguieron sintetizar lo que a mediados de la década de los ochenta intentó, sin lograrlo, el grupo Style Council de Paul Weller, o sea, una aproximación al jazz desde el pop, limando los vicios melosos de éste y apropiándose de la curiosidad y el nervio del primero.

El trío suena potente, suelto y ensamblado. El bajo de Chris Wood es robusto y maleable, ha tejido una auténtica alfombra mágica para los vuelos de la sonoridad imaginada por el trío en conjunto. La batería de Billy Martin crea timbres y colores inesperados y sorprendentes, al igual que el resto de sus percusiones, mientras que la fantasía solista queda en manos del camaleón de los teclados: John Medeski, quien alterna piano con órgano Hammond, del que saca toda una paleta de sutiles efectos. Se ha tornado un multiinstrumentista excepcional también con la melódica y el clavinete. El de MM&W es un producto finamente acabado con temas bien arreglados con calidez e ingenio.

A todo ello se agrega el espíritu lúdico de los instrumentistas, quienes convierten sus conceptos en música festiva. Una cuya naturaleza híbrida los acerca más a una banda de art-rock de la Urbe de Hierro que al straight jazz de la misma Gran Manzana. Su groove visionario centrifuga como ningún otro la esencia del Hammond y sus combinaciones.

El ámbito en el que se mueve esta formación, tan ambigua y ecléctica (y a la vez tan única), convierte en absurdo el siempre artificioso juego de las etiquetas. Además, Medeski tampoco puede ser apuntalado sin más en el papel de organista-pianista. Su faceta como tecladista lo lleva a buscar en el pasado y a recuperar instrumentos analógicos (como el clavinete), imprescindibles para dar el tono ácido, funk y psicodélico del grupo, como en el caso de sus últimas producciones.

Bajo el sello Blue Note han aparecido sus álbumes eléctricos plenos de gruesos órganos, bajos fuertes y baterías distorsionadas, condimentado todo con mucho noise. Una receta emocionante, sin fallas y a final de cuentas muy placentera.

Desde Uninvisible, hace dos décadas, se abrió un nuevo episodio en las exploraciones electrónicas de MM&W, siempre bajo la batuta del experimentado productor Scotty Hard y el montaje, editado y “acomodo” de Mike Fossenkemper, quien armó en el estudio aquella sesión improvisada del trío. El resultado ha sido a todas luces ejemplar. La aportación de todos consigue un equilibrio fuera de lo cotidiano al que podría denominarse excéntrico.

En el estilo de MM&W no hay bruscas salidas del groove (ni en sus colaboraciones con John Scofield), nada de gritos desaforados o invitados incontrolables. En cambio, hay beats relajados, apegados al hip hop y producidos de manera precisa. Existen alternancias raras: en ocasiones el baterista Billy Martin cambia breakbeats o aparecen como invitados los metales del grupo afrobeat Antibalas, que crean estruendosos riffs. Pero, eso sí, todo con el mejor espíritu “trío” del jazz.

Discografía mínima:

Notes from the Underground (Accurate Jazz, 1992), It´s a Jungle in Here (Gramavision, 1993), Friday Afternoon in the Universe (Gramavision, 1994), Shack-man (Gramavison, 1996), Combustification (Blue Note, 1998), Tonic (Blue Note, 2000), The Dropper (Blue Note, 2001), Uninvisible (Blue Note, 2002), End of the World Party (Just in Case) (Blue Note, 2004), The Radiolarian Series (Indirecto Records, 2009), Free Magic (Blue Note, 2012), Omnisphere (Blue Note, 2018).

*Capítulo del libro Jazz y Confines Por Venir. Comencé su realización cuando iba a iniciarse el siglo XXI, con afán de augur, más que nada. El tiempo se ha encargado de inscribir o no, a cada uno de los personajes señalados en él. La serie basada en tal texto está publicada en el blog “Con los audífonos puestos”, bajo la categoría de “Jazz y Confines Por Venir”.

VIDEO SUGERIDO: Medeski, Martin & Wood – 1/9/19 – Brooklin Steel, YouTube (LazyLightning55a)

Medeski, Martin and Wood, Big Ears Festival, Tennessee Theatre,

Jazz

y

Confines Por Venir

Sergio Monsalvo C.

Editorial Doble A

Colección “Textos”

The Netherlands, 2021

© Ilustración: Sergio Monsalvo C.

Jazz y Confines Por Venir (remate)