ROCK Y LITERATURA: EL ARTE DE CREAR (UNA OBRA MAGNA)

Por SERGIO MONSALVO C.

 

 

Al Señor de los Anillos, su obra magna situada en el mundo mitológico, épico y fantástico, el escritor británico J. R. R.Tolkien la desarrolló en un principio para intentar expandir la historia previa de El Hobbit, aunque adquirió características propias y canónicas.

 

La concepción de la obra parte de la erudición del escritor en la época medieval, y en su profundo estudio de las leyendas, religiones y mitos diversos.

 

En su esencia, este libro es una fusión épico-heroica medievalista de valores católicos y mitología nórdica (productos de la educación de su autor). También son claras las influencias literarias de dramas históricos de William Shakespeare, desde sus recorridos monárquicos de Ricardos y Enriques hasta el Macbeth escocés.

 

A tales influencias habría que añadir una capacidad suprema en cuanto a pulso narrativo, riqueza lingüística y alta creatividad en la imaginería, y tenemos la consecuencia materializada en los tres libros imprescindibles que componen la obra.

 

A través de ellos nos sumergimos en una épica absorbente y fascinante, que derrocha imaginación en un rico e influyente universo de multiplicidad de personajes y escenarios, en donde confluyen asuntos universales y atemporales como la muerte, el valor, el honor, la amistad, la corrupción, la avaricia y su principal asiento: la lucha entre el bien y el mal. El Señor de los anillos está considerado como el mejor libro del siglo XX de las letras británicas.

 

 

La influencia de este libro dentro de la literatura ha sido grande y con el tiempo se ha ido ampliando. Los autores que han asimilado su herencia en la ficción fantástica van de Ursula K. Le Guin a E.R. Eddison, pasando por Terry Brooks y Stephen R. Donaldson, Frank Herbert y Arthur C. Clark, entre otros.

 

Sagas cinematográficas, series de televisión, adaptaciones radiofónicas, teatrales, audiolibros, sitios de Internet, comics, posters, calendarios y videojuegos, han señalado su huella en la cultura popular.

 

Sin embargo, ha sido en el cine donde El señor de los anillos se ha enseñoreado. En algunos casos, sobre todo por el rechazo de los guiones por parte de Tolkien, los filmes no se llevaron a cabo en los cincuenta y en los sesenta.

 

No obstante, en 1978 apareció por primera vez en dibujos animados y rotoscopio. Pero no fue sino hasta el siglo XXI cuando de la mano del director Peter Jackson el clásico literario adquirió notoriedad cinematográfica en tres partes, con las que ganó varios premios Oscar.

 

La relación de El señor de los anillos con la música comenzó en los años sesenta de manera fallida. En 1967 el director cinematográfico Stanley Kubrick quiso llevar el libro a la pantalla protagonizado nada menos que por los Beatles. George Harrison sería el mago Gandalf, Paul McCartney y Ringo Starr encarnarían a los hobbits Frodo y Sam y John Lennon sería Gollum. Pero Tolkien rechazó el guión por los cambios propuestos sobre el libro original.

 

En aquel entonces, Kubrick venía del gran éxito obtenido por su película antibélica Dr Strangelove y se encontraba en la posproducción en pleno de la que sería su obra maestra 2001: Una odisea espacial. Mientras que los Beatles acababan de lanzar el álbum Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band y estaban preparando la película Magical Mystery Tour y el soundtrack (excelente) de la misma. Qué hubiera salido de tal combinación y en esos momentos de creatividad es aún un jugoso tema.

 

 

En el transcurso de las décadas varios han sido los géneros musicales que se han involucrado con la obra del autor británico: el folk alternativo con el grupo danés The Tolkien Ensamble; el new age con la cantante irlandesa Enya y con el teckadista sueco Bo Hansson; el jazz con el saxofonista noruego Jan Garbarek; el rock progresivo con la inflamada imaginería que va de Can a Yes (y Glass Hammer, en específico)

 

El heavy metal y su relación con Tolkien merece párrafo aparte comenzando con Led Zeppelin y sus famosas piezas: “Ramble On”, “The Battle of Evermore”, “Over the Hills and Far Away” y “Misty Mountain Hop”. Seguidos de Blind Guardian, Battlelore, Burzum o Summoning (alemanes, finlandeses, noruegos y austriacos, respectivamente).

 

El de la literatura y el metal ha sido un maridaje ejemplar, uno que asocia la negrura de la materia tolkiana y el camino mítico y espectacular de personajes heroicos.

 

J. R. R. Tolkien falleció el 2 de septiembre de 1973 a los 81 años de edad. Tras su muerte se editaron diversos libros suyos que agrandaban su legado dentro de la fantasía heroica, entre ellos los de La Historia de la Tierra Media y El hijo de Húrin, editado por uno de sus hijos en el 2007.

 

VIDEO: led zeppelin the battle of evermore, YouTube (zosozm69)

 

 

 

 

 

JAZZ: MICK GOODRICK

Por SERGIO MONSALVO C.

 

 

Mick Goodrick (junio 9, 1945–noviembre 16, 2022) empezó a destacar como guitarrista de delicada intensidad y deliciosos matices en el área de Boston al poco tiempo de finalizar sus estudios en Berklee College (1963-1966) y de empezar a dar clases ahí mismo en los cuatro años siguientes. A la postre trabajó con el grupo de Gary Burton, improvisando en clubes de Cambridge, como el Ziron y Ryle’s, con Pat Metheny, Steve Swallow y Randy Roos, tocando y grabando con Jack DeJohnette y sus Special Editions (1986-1990).  Asimismo, perteneció al venerable conjutno Liberation Music Orchestra de Charlie Haden desde 1982.

 

A fines de los setenta grabó su primer álbum desde In Pas(s)ing (ECM, 1979), Biorhythms (CMP).

 

Habla Goodrick:

 

¿Qué hace único su estilo?

“Mi estilo es único porque toco exclusivamente con los dedos. No he usado uñas desde los 16 años. Desde el punto de vista armónico se pueden hacer muchas más cosas en una guitarra al tocar con los dedos. Es posible producir muchas más voces con la mano izquierda si uno no tiene que preocuparse por saltarse las cuerdas. El estilo también conduce más a tocar partes múltiples, bajo, agudo, el acompañamiento armónico”.

 

¿A qué punto has llegado de tu propio desarrollo musical?

“Continúa para siempre. Se vuelve más interesante todo el tiempo. No es como en los deportes. La música mejora siempre, uno va entendiendo y apreciando cada vez más, la habilidad aumenta”.

 

¿Y el desarrollo técnico?

“No se deja de trabajar nunca en eso. Al tocar con los dedos se limita el alcance melódico de lo que se puede hacer, a menos que uno sea Paco de Lucia”.

 

 

Resumamos su carrera discográfica. Ha grabado con Gary Burton, Jack DeJohnette y Charlie Haden. Sacó un CD con un trío en CMP, compañía que normalmente se especializa en percusiones.

“He grabado recientemente en Italia [por separado] con Pino Candeli, el saxofonista Claudio Fasoli y el bajista y cantante brasileño Alfredo Paixao, quien me ha introducido a la auténtica samba, bossa nova y frevo. A fines del año pasado grabé con Harvie Swartz [el bajista de su trío], Smitty Smith y John Abercrombie. También grabamos en East Side Sound con la misma gente menos John, que fue sustituido por Ed Sareth en el flugelhorn.  Hace unos años grabé en Japón con el saxofonista Gary Thomas, By Whatever Means Necessary.  Pronto Gary grabará un álbum de rap y creo que participaré. Eso sorprenderá a muchos”

 

¿Cómo adapta su estilo al rap?

“No es necesario. Rítmicamente es lo mismo, pero cambia en lo armónico.  Puesto que el estilo es casi recitativo, no importa qué acordes se toquen. Tiene mucha fuerza rítmica y un avanzado desarrollo armónico.  Desde la perspectiva del solista, gran parte del hip hop de suyo tiene una sensibilidad jazzística, así que se toca sobre los cambios”.

 

Los músicos de jazz no han tenido dificultades con el blues, el reggae y el pop. Sólo hay que ver a Arthur Blythe u Oliver Lake. También Dizzy grabó un álbum disco con Lalo Schifrin.

“Así es. Es muy posible que empiecen a aparecer jazzistas en los grupos de rap, siempre y cuando los raperos mejoren sus estructuras armónicas. Actualmente me interesa trabajar de nuevo en dúo con otra guitarra, ahora con Wolfgang Muthspiel [un exestudiante de Goodrick y miembro del grupo de Gary Burton, quien estudió la guitarra clásica en su natal Austria]. Vamos a tocar en Boston este año, luego grabar y hacer una gira. Si vuelvo a grabar con trío para CMP, querré invitar a Tom Harrell para el flugelhorn.

 

“Es una lástima que no haya grabado con cantantes. Eso mostraría cierto aspecto de mi música que no se aprecia en los grupos grandes. Me encantaría grabar con Dominique Eade (lo hizo en The Long Way Home, en1999), con la que he trabajado mucho en Boston. También con Sheila Jordan”. Lamentablemente esto último deseo no se pudo cumplir. Goodrick falleció en el 2022.

 

VIDEO: Gary Thomas & Seventh Quadrant – Osthetics…, YouTube (Odak Costa)

 

 

BABEL XXI-782

Por SERGIO MONSALVO C.

 

THIS IMMORTAL COIL

INFINIDADES

(REMAKE)

 

 

 

 

Programa Radiofónico de Sergio Monsalvo C.

 

https://www.babelxxi.com/782-this-immortal-coil-infinidades-remake/

 

 

 

 

LIBROS: CORRIENTE DE LO ALTERNO VOL. I

Por SERGIO MONSALVO C.

 

 

(COMPILACIÓN DE TEXTOS MUSICALES)

 

Corrientes de lo alterno es una deliciosa colección de ensayos sobre música cuyos temas van del trash al acid jazz, pasando por el rock chicano, el grunge, Frank Zappa y la música minimal. Los ensayos aparecieron originalmente en la revista Corriente alterna, y luego fueron compilados por Sergio Monsalvo para la Editorial Ponciano Arriaga de San Luis Potosí, que los editó en dos volúmenes.

 

Además de abordar la historia de los géneros y dar buenas referencias de discos quehayqueescuchar, este libro trae una amplia colección de anécdotas del rock, e información sobre ciertos temas que están estrechamente relacionados con él, como el sadomasoquismo, el cyberpunk o el (des)uso del vinil”.*

 

 

 

 

*Reseña referencial aparecida online en el blog mislibrossonrock.blogspot el 9 de enero del 2008.

 

 

 

Ilustración de la portada: PELÁEZ.

 

 

Corrientes de lo Alterno Vol. I

(Compilación)

Sergio Monsalvo C.

Editorial Ponciano Arriaga

Colección Ciencias Sociales

San Luis Potosí, México, 1998

 

 

ON THE ROAD: PATTI SMITH: DOS EXPOSICIONES (STRANGE MESSENGER/IV)

Por SERGIO MONSALVO C.

 

 

No hay arrogancia en su paseo por el museo, sólo la concentración de cualquier visitante interesado. No se deja distraer por las miradas de quienes la reconocen, por el murmullo de que es objeto. Su seriedad elimina de antemano cualquier intento de turbación. Pero se le puede observar y seguir.

 

Y llegar con ella al siguiente piso donde la serie de retratos de Franz Gertsch le hacen emitir una pequeñísima sonrisa. Ahí está, enmarcada en dúos, con Robert Mapplethorpe, Bob Dylan, William Burroughs, Sam Shepard… el puro olimpo de la contracultura contemporánea. Son fotos en blanco y negro, dimensionadas por la fama de cada acompañante.

 

Pasa después a los dibujos de gran formato que creó como reacción al fatídico 11 de septiembre, el 11-S. Los cuales abrevan en la imaginería del pintor Peter Bruegel, donde describe a su manera (y con la inscripción de textos de su poemario Babel) la destrucción de las torres neoyorkinas (emblematizadas por la referencial torre bíblica: su particular arcano en la irradiación del conocimiento). Subrayando además la soberbia humana.

 

Revisita en otro muro sus propias fotografías, las cuales han ilustrado portadas y contraportadas de LP’s y booklets de CD’s. Objetos que le son caros a sus quimeras y vislumbres. A continuación, desvía la mirada y dirige sus pasos hacia el habitáculo con la instalación realizada por Ann Demeulemeester, en la que ésta exhibe una colección de ropa diseñada con textos del libro Woolgathering, publicado en 1992.

 

Ante ella saca una pequeña libreta de una de las bolsas de su chamarra, un bolígrafo, y hace anotaciones breves. Blusas, camisetas, faldas, pantalones, mascadas, sacos, conjuntos, sombreros, etcétera, convertidos en páginas para su escritura.

 

 

VIDEO: Patti Smith – Because the Night (1978), YouTube (Polydor 1000)

 

 

BLUES: ZZ TOP

Por SERGIO MONSALVO C.

 

 

MEDIO SIGLO DE REAFIRMACIÓN

 

El trío ZZ Top desde hace cinco décadas figura entre los grupos que provocan admiración, por tocar y actuar con mucha gracia y legitimidad, una mezcla convincente y contemporánea de hard rock, blues y boogie, además de rhythm and blues y rock and roll.

 

Sin hacer caso de las modas del momento producen su sonido directo y controlado perfectamente por Billy Gibbons (Texas, 1948), el cantante y guitarrista.

 

Gibbons, hijo del director de la orquesta filarmónica de Houston, tocó con los grupos Saints, Coachmen y Ten Blue Flames antes de iniciar su carrera de manera formal en 1966, con un grupo psicodélico muy popular en el sudoeste de los Estados Unidos, Moving Sidewalks, cuyo momento culminante fue el servir de abridores a Jimi Hendrix. El grupo existió hasta fines de 1969 y dejó como testimonio el disco antológico 99th Floor.

 

Junto con su manager y posterior productor de cabecera, Bill Ham, Gibbons concibió a ZZ Top y para ello reclutó al vocalista y bajista Dusty Hill y a Frank Beard (batería) en El Paso, Texas, en 1969.

 

La madre de Hill había sido cantante de big band y Dusty acompañó a Freddie King en la guitarra y grabó, como miembro de los Warlocks (del que también formaba parte su hermano Rocky), antes de formar American Blues con Beard y grabar dos discos (para Karma en 1967 y Uni en 1969).

 

ZZ Top no tardó en recibir reconocimiento por su sonido particular, definido por ellos mismos en la funda de su primer L.P. (The First Album, 1970) como “blues abstracto”

 

La franqueza directa y la renuncia permanente a trucos electrónicos, en combinación con la dureza y un feeling bluesero áspero y bronco, les proporcionó su sello (sin tomar en cuenta la facha de sus dos front-men, con barbas, sombreros y anteojos oscuros de manera permanente).

 

La voz peculiar de Gibbons, su estilo en la guitarra y sus sólidos solos pusieron los acentos a la música, pero no hubieran logrado nunca el efecto conseguido de no ser por el impulso permanente de la sección rítmica compuesta por Beard y Hill.

 

ZZ Top abrió para el hard rock –sin abandonar en ningún momento su base sólida en el blues y el boogie– nuevas dimensiones y posibilidades de trascendencia. Desde el fin de los años sesenta figuran entre los grupos que despiertan más empatía en el público, que sabe que al ir a escucharlos recibirá de premio buena música, alguna sorpresa escénica, la confirmación de Gibbons en la lista de los bluesmen blancos mejor posicionados (debido a que sabe sacarle lustre a la guitarra, realizando varios licks de blues clásicos a base de estirar las cuerdas y retrasar ligeramente el tiempo, dándole el señalado carácter texano), y la seguridad de pasar uno de los mejores y más entretenidos ratos.

 

Río Grande Mud, disco de 1972, dio el exitoso sencillo «Francene», mientras que el siguiente, Tres Hombres (1973), alcanzó el octavo lugar de las listas de popularidad para discos de larga duración y permaneció en éstas durante un total de 81 semanas.  El sencillo extraído de ahí, «La Grange», resultó todo un acontecimiento y hoy es su tema más clásico.  La habilidad técnica hizo sonar a la Gibson Les Paul de Gibbons y al bajo Fender Telecaster de Hill como una orquesta de rock para guitarras.

 

 

El álbum Fandango, de 1975, consistió en su mitad en nuevas grabaciones de estudio y la otra en una presentación en vivo del Warehouse en Nueva Orleans.  Contenía el sencillo «Tush». El grupo seducía con su capacidad y condición y adornaban los escenarios con símbolos texanos como búfalos, víboras y cactos. Igualmente, las generosas barbas de Gibbons y Hill adquirieron grandes dimensiones.

 

En 1976 apareció Tejas y realizaron una ambiciosa gira mundial para luego permanecer inactivos de 1977 a 1979, año en el cual firmaron con Warner para grabar Degüello (1979).

 

Con el L.P. El Loco, de 1981, el grupo fue considerado como el representante de mayor importancia del boogie blusero del sur estadounidense. El tiraje total del siguiente disco, Eliminator (1983), rebasó los siete millones de ejemplares y las giras se volvieron más espectaculares, agregándose luces programadas por computadora en 1983 y un decorado que imitaba el interior de un viejo automóvil en 1986.

 

Desde Eliminator, un coche rojo de colección les ha servido de marca distintiva. El sencillo «Legs» fue el primero en entrar al Top Ten y como L.P. permaneció en las listas durante dos años. Por primera vez agregaron un sintetizador y una máquina de ritmos.

 

En 1985 apareció Afterburner, en el que elementos disco y de ciencia ficción ablandaron su heavy blues. Sólo destacaron «Sleeping Bag» y «Rough Boy».  Fue hasta después de cinco años que el trío texano volvió a grabar y lanzaron  Recycler (1990).

 

Aquí el boogie-blues se escuchaba más acerado que nunca, borró los sintetizadores y con cimientos sólidos y sin fisuras hicieron muy bien lo que tan bien conocían. «Concrete and Steel», «Give It Up» o «2000 Blues» lo comprobaron.

 

El ZZ Top que prometía en sus inicios ser más bien poco, con el tiempo se ha significado por su destreza para encumbrarse ayudado por sus buenos contenidos.

 

ZZ Top ofrece en vivo un sólido show rockero el cual han ido forjando, al igual que su imagen, con un blues simple, directo, habilidoso, sin los aspavientos recurrentes de una banda blanca de blues, con el agregado del sentido del humor y autoparodia, siempre presentes.

 

Los miembros del grupo saben sacarle jugo incluso a los  temas menos populares como Pincushion o I Gotsa Get Paid y Flyin’ High, que gracias a sus estribillos los llevan a desembocar en versiones habituales de  Foxy Lady y un Catfish Blues (de Hendrix), cantados por Dusty Hill. Otros clásicos del grupo, como Top Dressed Man y Legs, igualmente se abren paso a los encores junto a los de rigor: La Grange y Tush para cerrar los conciertos que siempre ofrecen lo que se espera de ellos.

 

Todo eso apoyado también por temas que han sido exitosos a lo largo de los años: como Got Me Under Pressure, Waitin’ For The Bus, Jesus Just Left Chicago o el muy ochentero Gimme All Your Lovin’.

 

De esta manera, el power trío más longevo del rock mantuvo con todo ello su pulso con los tiempos. El fallecimiento de Dusty Hill (el 28 de julio del 2021) fue un golpe brutal, pero al blues lo seguirían contando..

 

VIDEO SUGERIDO: ZZ Top – Gimme All Your Lovin’ (Official Music Video), YouTube (RHINO)

 

 

 

 

 

 

 

 

TIEMPO DEL RÁPSODA: ALL BY MySELFIE (IV)

Por SERGIO MONSALVO C.

 

 

(TEXTOS)*

 

 

 

IV

 

Así fue la cosa:

ella dijo se acabó

y esta instantánea es entonces como

la caída de aquella ciudad, según tú

Sí, es algo parecido a cuando las hordas

lo incendiaron todo

incluida la biblioteca

 

Así tuvo que haber sido

esa urbe en su última noche

me imagino el resplandor del fuego

en las piedras esparcidas por ahí

el fuego de aquellos

que se amontonaban en las calles

y creaban enormes bandas desatadas

 

Reunidas en las esquinas

de las ruinas

en las plazas /

vociferando

sí, ese resplandor deformado

lo tiene tu cara ahora

cuando te paras de frente y me miras

 

 

 

 

 

*Las imágenes que acompañan los textos son parte del libro de fotografías All By Myselfie, de Sergio Monsalvo C., publicado por la Editorial Doble A y, de manera completa y seriada, en el blog Con los audífonos puestos.

 

All By MySelfie

(Poemario)

Sergio Monsalvo C.

Editorial Doble A

Colección “Textos”

The Netherlands, 2023

 

 

LA AGENDA DE DIÓGENES: LA AVENTURA EN CONTRATIEMPO (DANIEL GUTMAN)

Por SERGIO MONSALVO C.

 

 

La aventura es la esencia de la narración; desde los primeros testimonios escritos del hombre hasta nuestros días ha sido una compañera fiel y constante del relato. Una novela de aventuras no es solamente la referencia a multitud de peripecias: es una obra cuyo fin primordial y tal vez único sea contarlas. La aventura por lo tanto es la irrupción del azar y del destino en la vida cotidiana.

 

En la novela Contra tiempo, de Daniel Gutman, la aventura no sólo cuenta con tales irrupciones en su desarrollo, el Tiempo es otro elemento que se viene a sumar en su desarrollo y concreción.  El manejo que de él hace este autor lo consolida como un escritor ubicado totalmente en su momento histórico, donde el tiempo como elemento narrativo ha trascendido lo meramente especulativo y fantasioso para instalarse en una conciencia científica del mismo. En el cine Spielberg y Coppola han hecho gala de tal conciencia.

 

La aventura del manejo del tiempo con humor, con lenguaje, ambientación y la sátira a cada paso es la cualidad de esta divertida novela. La cercanía del quincuacentenario del descubrimiento de América es el trasfondo de Contra tiempo.

 

En ella se relata un viaje trasatlántico inconcluso que tenía como fin supuestamente la ruptura con la corona de Castilla y el inicio de un nuevo imperio. El poco conocimiento sobre tal viaje sirve a un antropólogo comprometido con una tribu indígena para conseguir su renacimiento, que las autoridades respectivas hagan algo a favor de los sobrevivientes y que el mundo se entere de su filosofía.

 

La historia, el testimonio, el regodeo en la ignorancia de los políticos, militares y diplomáticos, el papel de los medios de comunicación son ingredientes de este banquete narrativo y una reafirmación de lo que escribió el poeta: «Sabia virtud de conocer el tiempo/a tiempo amar y desatarle a tiempo/como dice el refrán: dar tiempo al tiempo» y sobre todo, diríamos nosotros, saber hacerlo a contratiempo.

 

 

ARTE-FACTO: FREE JAZZ (UNA INTERPRETACIÓN/IV)

Por SERGIO MONSALVO C.

 

EL PODER NEGRO

 

 El libro Free Jazz Black Power no es únicamente la historia del free jazz; de los corazones destrozados, del habla de los fantasmas. Se trata de aprehender toda la historia del jazz y más allá de ésta: la música negra, la historia trágica del pueblo negro, la mutilación sociopolítica de los individuos.

 

Entre otras nociones esenciales se comprenden los mecanismos que empujaron a los negros estadounidenses a adoptar y adaptar ritos y religiones ajenas a manera de cimientos en épocas diferentes: el cristianismo, el islam e incluso la dictadura del proletariado.

 

 

La documentación es abundante. Las citas cuentan con todas sus referencias. Las figuras indispensables se encuentran ahí: W.E.B. Dubois (“Un solo grito: ¡Libertad!”), Ornette Coleman (“No hay una sola forma válida de tocar el jazz”), Malcolm X (“El Tío Tom del siglo XX es el negro profesionista”), Archie Shepp (“Nuestra venganza será negra, así como el sufrimiento es negro”), James Brown (“Soy negro y estoy orgulloso de ello”), Rap Brown (“El estudiante negro sí es revolucionario. Puede ayudar al resto de los negros a deshacerse de la información falsa de la que se les ha atascado durante toda su vida”), y así con Edward Franklin Frazier, LeRoi Jones, Richard Wright, Langston Hughes, etcétera.

 

VIDEO: Ornette Coleman – Free, YouTube (jazzhole13)