BABEL XXI – SINOPSIS (121)*

Por SERGIO MONSALVO C.

 

BABEL XXI (FOTO 1)

 

(601-605)

 

SINOPSIS 121 (FOTO 2)

 

BXXI-601 I’LL BE YOUR MIRROR

La lista completa de los grupos para los que el icono (artístico) llamado Velvet Underground ha sido referencial a lo largo de la historia del género rockero, desde los años sesenta (sobre todo su primer álbum, The Velvet Underground & Nico), sería inabarcable e infinita, puesto que con el paso del tiempo se siguen agregando nombres tanto de bandas como de solistas, así como tributos a su obra. El grupo neoyorkino, su discografía y sus miembros (Lou Reed, John Cale y Nico, de manera preponderante) han sido una importante fuente de inspiración para tal cultura (y con ella abarco todo su espectro rizomático) desde hace más de medio siglo. I’ll Be Your Mirror, es otro ejemplo de ello.

VIDEO: Courtney Barnett – I’ll Be Your Mirror (Lyric Video), YouTube (courtneybarnett)

 

SINOPSIS 121 (FOTO 3)

 

BXXI-602 BEATLES FOR DUMMIES (IV)

 

La historia de los Beatles cuenta con muchos comienzos –todo el tiempo se reinventaban–, y el del lanzamiento de aquel álbum desencadenaría otro fenómeno planetario anexado a su ya de por sí largo bagaje: la psicodelia. En ese momento específico: mediados de 1967, el rock y la industria de la alta fidelidad se complementaron para llevar a los álbumes a vender más que los sencillos. Al frente de dicha revolución se encontraban los Beatles, quienes con el lanzamiento del Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band habían dado paso al disco conceptual, al rock como arte y al uso del estudio como si se tratara de virtuosismo instrumental –cuesta pensar que todo aquello se plasmó con una grabadora Studer de 4 pistas–.

VIDEO: The Beatles – Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band, YouTube (tuquelex)

SINOPSIS 121 (FOTO 4)

BXXI-603 STEVE COLEMAN (I)

En el fondo lo que Steve Coleman busca es un encuentro verdadero y profundo intercultural. El resultado indiscutible fue el disco The Sign and the Seal (1996) (cuyo título hace alusión al libro de un periodista inglés sobre el destino del Arca de la Alianza), disco magistral cuyo subtítulo debe tomarse al pie de la letra. Transmissions of the Metaphysics of a Culture. Steve Coleman se lanzó a la búsqueda de un Grial musical y filosófico para tratar de acercar entre sí, con base en la música, las formas de pensamiento legadas a la humanidad por África, la “madre del mundo”. Cuba fue una etapa; mañana, Steve Coleman continuará su camino por el lado de Ghana o del sur de la India, a saber.

VIDEO: Steve Coleman & The Mystic Society w/AfroCuba De Matanzas – Law of Balance, YouTube (joselito12)

SINOPSIS 121 (FOTO 5)

BXXI-604 STEVE COLEMAN (II)

El concepto de la Mystic Rhythm Society, basado en una mezcla de bebop, hip hop y free jazz controlado, pretende explorar las estructuras del universo y expresar esas formas por medio de la música. El summum sonoro constituye la obra más satisfactoria del saxofonista. Satisfactoria porque la evolución musical de Coleman no se presta a comparaciones tan injustas como “bien”, “mejor”, “lo máximo”. En este caso, tampoco lo hace el contenido de sus álbumes. Al espaciar la introducción de sus ideas rítmicas y melódicas en forma de ciclos sucesivos que se resuelven a distintas velocidades, Coleman vuelve borrosa la distinción entre el principio y el fin, lo antiguo y lo moderno, muy de acuerdo con su inclinación esotérico-pitagórica en cuanto a visión del mundo.

VIDEO: Steve Coleman en Session live TSF Jazz!, YouTube (TSF JAZZ)

SINOPSIS 121 (FOTO 6)

BXXI-605 GENE VINCENT

 

El estigma del Too much, Too Young, se cumplió sin menoscabo alguno en la persona de Gene Vincent, uno de los jóvenes creadores del rock and roll primigenio. En el transcurso de una década (entre los años cincuenta y sesenta) conoció el sube y baja vivencial que lo mostraría como un animal del escenario, un auténtico rocker, con presentaciones memorables, pero también bajo la influencia del alcohol en actuaciones miserables e impredecibles, patético o sublime, tanto en los Estados Unidos como en Inglaterra. Por supuesto “Be-Bop-A-Lula” no fue su único legado, la lista abarca también: “Race with the Devil”, “Crazy Legs”, “Bluejean Bop”, “Wild Cat” o Lotta Lovin’”, entre otros temas.

VIDEO: Gene Vincent – Bep–Bop-A-Lula, YouTube (Luiza Mafro)

 

*BABEL XXI

Un programa de:

Sergio Monsalvo C.

Equipo de Producción: Pita Cortés,

Hugo Enrique Sánchez y

Roberto Hernández C.

Horario de trasmisión:

Todos los martes a las 18:00 hrs.

Por el 1060 de AM

96.5 de FM

Online por Spotify

Radio Educación,

Ciudad de México

Página Online:

http://www.babelxxi.com/

Exlibris 3 - kopie

STANDARDS: «BODY AND SOUL» (COLEMAN HAWKINS)

Por SERGIO MONSALVO C.

 

FOTO 1

El pedigree de este standard comenzó en Londres, en los estudios de la BBC, con la voz de Gertrude Lawrence, lugar donde la cantante (estrella de la canción británica en ese momento de los años treinta) lo interpretó con su banda. Uno de sus acompañantes, el graduado de la neoyorkina Harvard, Johhny Green, había compuesto la música.

Del otro lado del Atlántico la canción se convirtió en un hit inmediato cuando fue incluida en la revista Three’s a Crowd de Broadway. Desde ese instante el tema fue identificado en los Estados Unidos con la intérprete Libby Holman, quien lo cantaba en dicha obra.

En el mundo del jazz llegó su momento en 1939 cuando Coleman Hawkins lo convirtió en un clásico con su nueva manera de improvisar en el sax tenor. De tal manera, “Body & Soul” se convirtió en el prototipo del standard para los músicos de jazz y un reto para todos ellos por sus cambios de armonías. Los cantantes se acercaron a él al principio con temor, dadas las dificultades que representaba, pero uno tras otro, a partir de ahí, lo ha hecho a través del tiempo.

 

Dice la leyenda que Coleman Hawkins en realidad no planeaba grabar su obra maestra «Body and Soul».  El 11 de octubre de 1939 su grupo entró al estudio de la compañía Bluebird, una división de RCA Victor, con la intención de producir cuatro piezas (el grupo estaba formado por ocho miembros, además de la cantante Thelma Carpenter).

Dos de ellas, «Meet Doctor Foo» y «Fine Dinner», eran composiciones hechas para la ocasión por el propio Hawkins, temas de tipo riff enfocados a demostrar que con ocho personas era posible imitar a una big band.  La tercera, «He’s Funny That Way», funcionaría para lucimiento de la cantante. Faltaba un cuarto número.

«No tenía la intención de grabar ‘Body and Soul’ en dicha sesión –explicó Hawkins a la postre–.  No se me ocurría para nada.  Estaba acostumbrado a tocar el tema como un solo o pieza adicional cuando me presentaba en Europa. No tenía ningún arreglo listo cuando Leonard Joy (de la RCA Victor) me pidió que tocáramos ésa. No me convencía, pero la repasamos una vez y la grabamos, ya que de eso se trataba”.

Así se creó, pues, una de las grabaciones más famosas de la historia del jazz, como un relleno improvisado…si hemos de confiar en Hawkins, lo cual no es necesariamente aconsejable según John Chilton, autor de la biografía The Song of the Hawk – The Life and Recordings of Coleman Hawkins.

Este músico se dedicaba de manera consciente a construir su propio mito, por la razón que fuera. «Body and Soul» formó parte de su repertorio durante años, había recibido muchas menciones, y la renuencia a grabarla en forma espontánea debe considerarse más bien como un ardid para llamar la atención. Igual sucedió con «Picasso», grabada por Hawkins en 1948 sin acompañamiento. También en este caso pretendió causar la misma impresión.

En realidad, había mencionado la idea de un solo improvisado sin acompañamiento desde 1944, al productor de Keynote Records, Harry Lim.  «Picasso» fue el resultado de un intenso proceso de planeación, inspirado en la obra del cellista Pablo Casals, a quien Hawkins admiraba. «Bean» (apodo de Hawkins) profesaba un gran amor a la música clásica; el jazz lo escuchaba casi exclusivamente en vivo.

FOTO 2

A diferencia de Louis Armstrong y Sidney Bechet, Coleman Hawkins (quien nació el 21 de noviembre de 1901) sí recibió una educación formal en la música, primero en el piano y el cello y, desde los nueve años, en el saxofón C-Melody.  Este era un instrumento más accesible que el tenor, pues no hacía falta transportarse a otro tono y se podía tocar sin dificultad las partituras del piano o el cello.

Desde su juventud Hawkins desarrolló un gusto muy particular; no soportaba, por ejemplo, el dixieland. Durante toda su vida prefirió un sonido duro y poco pulido.

El primer contrato formal que tuvo fue con el grupo encabezado por la cantante Mamie Smith y debutó en vinil con «Mean Daddy Blues» (1922). En su mejor época lo tildaron de avaro; gastaba su dinero en ropa y gozaba de gran popularidad entre las mujeres, que con frecuencia se hacían cargo de las cuentas del músico.

Entre sus contemporáneos Hawkins era considerado como el indiscutible maestro de su instrumento. Sobre todo, por su gigantesco volumen e inventiva espectacular en el terreno de las armonías. Coleman no tocaba acordes sino movimientos, lo que motivó el respeto que muchos colegas le tuvieron, durante muchos años.

Alrededor de 1963 empezó su declive. La atención pública fue acaparada por figuras más jóvenes y a él le costó trabajo mantener el aprecio que siempre había recibido. Sufrió entonces un cambio físico y mental.  Por primera vez no ocupaba una posición importante dentro de las nuevas corrientes; empezó a beber y a descuidar su aspecto.  Luego de un triste periodo de tropiezos le llegó el fin el 19 de mayo de 1969.

Todos los músicos importantes han grabado alguna versión de “Body & Soul”. Billie Holyday le hizo una histórica.

VIDEO: Coleman Hawkins – Body & Soul, YouTube (anvazquez)

FOTO 3

Exlibris 3 - kopie

LIBROS: ARTE-FACTO (VOLS. I-V)

Por SERGIO MONSALVO C.

 

ARTE-FACTO (VOLS. I-V) PORTADA

 

EL RIZOMA DEL ROCK*

Una de las aportaciones del rock a la cultura ha sido la de conectar a quienes trabajan en toda actividad estética y con ello creado sonidos, canciones o álbumes afines y alianzas artísticas en todo el mundo. Y lo ha hecho ya sea en un disco, en un track en particular o en la escenografía de un concierto. Ha conectado con aquellos que se han pasado la vida resolviendo sus misterios o belleza en alguna de sus formas, dentro de sus disciplinas individuales o conjuntas (humanistas o científicas), ya sea influyéndolos o siendo influido por ellos.

El resultado de tal encuentro ha producido sonoridades capaces de sacar al escucha de sí mismo y conducirlo a diversas dimensiones mentales, reflexiones existenciales o sensaciones en movimiento. Las obras creadas en este sentido son Arte-Factos culturales, aventuras en el microtiempo, las cuales requieren de la entrega a un flujo musical que enlaza una nueva expansión del quehacer humano con la experiencia auditiva en las diferentes décadas, desde mediados del siglo XX hasta el actual fin de la segunda decena del XXI.

El arte es la utopía de la vida. Los músicos rockeros de nuestro tiempo no han cesado en su tarea de acomodar la práctica musical a una búsqueda imparable de tales adecuaciones. La indagación sonora adquiere, en este contexto, un nuevo significado: no es mera búsqueda expresiva, sino persecución de horizontes culturales nuevos para un público en mutación, que exige de lo musical apreciaciones vitales, rizomáticas, en relación con sus exigencias estéticas y vivenciales.

 

 

 

 

*Introducción al libro Arte-Facto (Vols. I-V), de la Editorial Doble A. Compilación de los primeros cinco primeros volúmenes, cuyo contenido ha sido publicado de manera seriada en el blog Con los audífonos Puestos bajo esa categoría.

 

 

Arte-Facto

(Vols. I-V)

Sergio Monsalvo C.

Editorial Doble A

Colección “Textos”

The Netherlands, 2021

 

 

 

ARTE-FACTO (I) (PORTADA)

ARTE-FACTO (I)

 

CONTENIDO

Albert Wertheimer – El Testimonio

Amy Winehouse – La cantante expuesta

Anton Corbijn – Imagen con fondo musical

Banksy – Is Coming To Town

Bauhaus – Construcción de la imagen

Béatrice Ardisson – París (Imago Noctívago)

Cabaret Voltaire – La cuna Dadá

Chingón – El vocablo identitario

Don Van Vliet – Navegar el autoretrato

Tsukioka Yoshitoshi – La Luna como testigo

 

 

ARTE-FACTO (II) (PORTADA)

ARTE-FACTO (II)

 

CONTENIDO

Daniel Johnston – El universo desgarrado

DAUU – Una velada con el lobo

Don Van Vliet – Navegar el autorretrato

Fathers & Sons – Reunión de mitos

Fever Ray – Si tuviera un corazón

Florence & The Machine – Un fructífero diván

Gorillaz – El planeta Hi-Tech

Goya – Saturno y el Metal

Gustav Klimt – Beso que dura un siglo

Ivan Kral – Rock y Terciopelo

 

 

ARTE-FACTO (III) (PORTADA)

ARTE-FACTO (III)

 

CONTENIDO

John Cage: El Arcángel Anarquista

Jukebox: Parafernalia Sonora

Kavi Alexander: Calidez Estereofónica

Key to the Highway: Canción y Poema

Leonardo Da Vinci: Automa Cavaliere

London Calling: La Portada

Marilyn Monroe: Fragmentos

Mike Kelley: Imagen del Underground

Momus: Alterego Altermoderno

Orquesta de las Esferas I y II: Música del Universo

 

ARTE-FACTO (IV) (PORTADA)

ARTE-FACTO (IV)

 

CONTENIDO

 

Patti Smith: La Poesía Amplificada

Plaster Caster: Arte Groupie

El Rock Ilustrado (Por Raphael)

  1. W. Fassbinder: Petra Von Kant y Yo

Revolver: Disparo al Infinito (I y II)

Robert Plant: Retrato del Gran Maestro

Roy Lichtenstein: Imagen y Sonido

St. Valentine’s Day: Tarjetas Musicales

Stephen Hawking: (Y Las Pequeñas Cosas)

The Last Poets: El Rap sin Impostores

 

 

ARTE-FACTO (V) (PORTADA)

ARTE-FACTO (V)

CONTENIDO

 

“Blue Monday”: El Día Maldito

Calexico: En Busca del Jinete Errante

Garbage: El Vertedero como Espejo

Let It Be: Fin de una Era

Michael Nymann: La Hipermetamorfosis

Otros Espacios (I): Artaud/Grass

Pop de Cámara: Dos Ejemplos Sublimes

Shoegaze: La Punta del Zapato

Vinicius de Moraes: ¡Todo Bem!

The Waterboys: El Material de los Sueños

Exlibris 3 - kopie

BABEL XXI-606

Por SERGIO MONSALVO C.

 

FOTO

 

BEATLES

FOR DUMMIES (V)

 

Programa Radiofónico de Sergio Monsalvo C.

https://www.babelxxi.com/606-beatles-for-dummies-v/

Exlibris 3 - kopie

LA AGENDA DE DIÓGENES: NEUROMANCER (MÁQUINAS Y HOMBRES)

Por SERGIO MONSALVO C.

 

FOTO 1

El distópico libro 1984 de George Orwell (quizá el título por antonomasia del género) finaliza con los principios de una neo lengua: «La intención no era solamente proveer un medio de expresión a la cosmovisión y hábitos mentales, sino también imposibilitar otras formas de pensamiento». La visión del totalitarismo a partir de una ficción de carácter político.

Al llegar el concreto año de 1984, muchas cosas resultaron así, otras no, sino  tiempo después (como ahora). Por ejemplo, las formas de pensamiento y sus modos de trasmitirlo. Ese año trajo consigo la aparición de la novela Neuromancer que creó un nuevo género literario: el cyberpunk.

Tras publicarse arrasó con los premios del género: Nebula, Hugo y Philip K. Dick. Hollywood ha trabajado en los planes para una versión cinematográfica desde hace varios años, sin conseguirlo.

William Gibson (nacido en Carolina del Sur, en 1948) es el autor de dicha novela –así como de la antología de cuentos Burning Chrome y otros escritos– y con ella declara que lo más importante para él es que el libro habla sobre el presente. No trata de un futuro imaginado y es una forma de manejar la admiración y el terror que inspira el mundo en que vivimos. «William Burroughs tuvo una profunda influencia sobre mí. Él tomó la ciencia ficción de los años cincuenta y la usó como un abrelatas oxidado en la yugular de la sociedad», ha comentado.

William Gibson, escritor de ciencia ficción, quien a comienzos de los 80 vivía lejos de la fama, había entrado en simbiosis con su máquina de escribir Hermes, fabricada en 1927, para crear un texto que comenzaba así: «El cielo sobre el puerto tenía el color de una pantalla de televisor, sintonizado en un canal muerto».

De los años veinte era esa máquina mecánica, cuyo uso era exótico mientras en todas partes brotaban las computadoras, que escribió por primera vez una palabra de este fin de siglo: ciberespacio.

El espacio cibernético (un nuevo espacio), es en donde transcurre gran parte de la trama, una matriz donde convivían las bases de datos de las corporaciones y donde la información se había convertido en un verdadero tesoro. Un lugar a través del cual los mejores navegantes eran conocidos como cowboys que se conectaban a esta red mediante consolas fabricadas con alta tecnología.

Más de una década después de la aparición de Neuromancer, (o Neuromante, como se titula en español), se produjo la expansión de una Red de redes conocida como Internet. Y comenzó a materializarse aquella visión literaria: ahora la información circula a toda velocidad con atributos multimediales que la dotan de texto, imagen y sonido.  Por cierto, que a ese lugar etéreo donde se producen las navegaciones, difícil de definir y aún más complicado de palpar, lo llamamos con la misma palabra nacida en esa vieja máquina de escribir Hermes, ciberespacio.

«Es una alucinación consensual experimentada diariamente por billones de legítimos operadores en todas las naciones… una representación gráfica de la información proveniente de todas las computadoras del sistema humano. Una complejidad inimaginable…», advierte un programa para niños activado en una escena de la novela.

FOTO 2

El cyberpunk es, pues, una forma de ver al mundo que une el enamoramiento hacia las herramientas de alta tecnología con el desdén hacia las formas convencionales de usarlas. Este último representado por la cultura subterránea, la fluidez visionaria y la anarquía callejera. Tal integración se ha erigido en la fuente crucial de energía para la literatura cyber y la era finisecular.

En forma paralela a esta literatura también se ha desarrollado una cultura con el rock y sus videos, el underground de los hackers (aquellos que dominan los códigos de acceso a las máquinas para circular su información de forma clandestina, antisistema o mercenaria) y la apabullante tecnología callejera del hip hop y el scratch (cuyo centro de recuperación está en las compañías disqueras independientes y los clubes de baile avant-garde).

La literatura cyberpunk de Neuromancer es ciencia ficción bien hecha, contiene mucha información y habla sobre las nuevas formas de pensar que se derivan de la evolución cibernética. El medio de las computadoras implica un desafío a la mente humana y para tratarlo en forma literaria hay que improvisar y desarrollar un estilo libre y capaz.

Gibson, sin embargo, no es el único autor importante del género. Así como otros inventos han tenido diversas paternidades, el cyber las tiene igualmente. Entre sus escritores primigenios y siempre vanguardistas se encuentran John Shirley, autor que examina las ramificaciones políticas de la manipulación de los medios, los mensajes subliminales, el control visual de la mente, los aparatos capaces de extraer información de ésta, etc., en su célebre trilogía Eclipse, Eclipse Penumbra y Eclipse Corona.

Asimismo, está Bruce Sterling, el cual se interioriza en las profundas cuestiones teóricas y de conflicto axiológico de la cibernética en Schismatrix, Crystal Express e Islands in the Net, entre otras obras, y Steve Roberts, quien es autor de la versión original de Max Headroom, la creación cyberpunk presentada en la televisión comercial.

Ellos y otros aún poco difundidos han previsto el presente inimaginado, difundido la imaginería e implantado en los lectores ángulos de visión distintos, para descubrir el acceso al nivel del conocimiento tecnológico como forma de resistencia al poder del sistema, para adquirirlo, hacerlo caer, conservarlo, tergiversarlo o para venderlo al mejor postor, así están las cosas casi 40 años después de la publicación de Neuromancer.

VIDEO: Billy idol – Cyberpunk – YouTube (MarkvBob)

FOTO 3

Exlibris 3 - kopie

LOS OLVIDADOS: BOSTON

Por SERGIO MONSALVO C.

FOTO 1

(MORE THA A FEELING)

¿Cuántos músicos en la historia del rock han podido darse el lujo de tomarse seis años para elaborar un disco que los haya dejado satisfechos como artistas? Obviamente muy pocos. Entre ellos destacó uno debido a su genialidad técnica y al purismo exagerado:  Tom Scholz.

Scholz nació en Toledo, Ohio, un 10 de marzo de 1947 y se fue al noreste de los Estados Unidos para estudiar en el prestigiado Instituto Tecnológico de Massachusetts. Una vez graduado como ingeniero en la construcción de maquinaria fue contratado por la Polaroid Corporation, con el puesto de diseñador industrial y un sueldo anual de 25 mil dólares.

Así, mientras de día trabajaba en las cámaras automáticas, de noche lo hacía en un pequeño estudio de 12 tracks, construido por él mismo, para pulir sus ideas musicales junto con sus amigos Brad Delp, que tocaba la guitarra, las percusiones y cantaba; Barry Goodreau, la guitarra; Fran Sheehan, el bajo; y Sib Hashian, la batería y las percusiones. Él mismo, tocando la guitarra, el bajo y los teclados.

Actualmente, ni el propio Scholz (hoy de 75 años) ha sido capaz de definir la música que el grupo tocaba concretamente en aquel entonces: «La potencia probablemente derivara de la música clásica, Beethoven y cosas así; el ritmo del rock and roll tempranero y de los Kinks, en sus inicios; y el sonido vocal típicamente armónico, de los Byrds y de los Hollies”.

Un colega de donde trabajaba lo convenció de proporcionarle una cinta grabada por él con su propio material, para mandársela a un pariente inmerso en el negocio de la música, de nombre Charlie McKenzie, quien a su vez estaba asociado con Paul Ahorn. Ambos quedaron encantados con la grabación y bautizaron al grupo formado alrededor de Scholz como Boston.

Cuando en 1976 apareció el primer disco, con el mismo nombre que el del grupo, todos se volvieron millonarios. En siete semanas alcanzaron la marca para el disco de oro, y en once la de platino, la canción «More Than a Feeling» se convirtió en un hit internacional. Y lo más asombroso de todo ello es que lo habían logrado casi sin promoción.

La genialidad de Scholz fue reconocida como autor, arreglista, productor, guitarrista, tecladista e ingeniero de sonido; sin embargo, su tendencia maniática por el perfeccionismo excesivo sometió a todos los involucrados en el proyecto Boston a muy severas pruebas de paciencia. La primera gira del grupo se realizó cuando el disco ya era de oro y el material alcanzaba para cubrir una hora y media de espectáculo.

FOTO 2

A pesar de ello, con las ventas millonarias el grupo se convirtió en uno de los pilares de la compañía Epic/CBS, lo cual proporcionó a Scholz el espacio necesario y un estudio a su disposición. Tras dos años, apareció en el mercado Don’t Look Back, su segundo L.P., con los mismos resultados.

La compañía hizo de Tom Scholz su hijo predilecto y le amplió las concesiones esperando el siguiente producto, y esperó, esperó…  Cuando pasaron seis años se armó una bronca de grandes dimensiones. Pese a los 15 millones de discos vendidos, Epic ya no lo toleró más y lo demandó por incumplimiento. Mientras tanto Boston cambió de compañía grabadora y se fue a la MCA/WEA.

«Después de seis años musicalmente no sabía qué esperar –afirmó Scholz, por entonces–. Mi único deseo era sacar un disco en el que no pudiera ya mejorar nada». En 1986 apareció por fin el tercer L.P., Third Stage, del que fue lanzada como sencillo la canción «Amanda», que alcanzó rápidamente los primeros lugares de las listas del Billboard.

El perfeccionista Scholz pasó más de 10 mil horas trabajando en este disco: “Third Stage era un disco que quería y tenía que hacer», comentó el músico.  «Todo lo que invento, lo que publico, lo hago con convicción, debe corresponder a mis ideales de calidad».

Después de aquello Scholtz ha publicado tres discos más, tomándose su tiempo entre cada uno: Walk On (1994), Corporate America (2002) y Life, Love & Hope (2013).

 

 

VIDEO: Boston – More Than a Feeling (Official Video) – YouTube (BostonVEVO)

Exlibris 3 - kopie

LIBROS: RIZOMA (II)

Por SERGIO MONSALVO C.

 

RIZOMA (II) PORTADA

 

A MODO DE INTRODUCCIÓN

 

Al escuchar las músicas de nuestro quehacer contemporáneo se recuerda que hubo una época, la moderna, en que había que explicar las diferencias entre los seres humanos. Los continentes, los países y los individuos, se conmocionaban unos a otros. Todo era tan extraño como exótico entre sí y había que mostrarlo para cerrar filas frente a ello. Crecieron nacionalismos y chovinismos, para mal. Actualmente, se está desarrollando una nueva capacidad: sorprendernos ante las similitudes o las influencias retrospectivas.

Las diferencias que se solían experimentar, aquel viejo sentido de la extrañeza, están siendo reemplazadas, lenta pero inexorablemente, desde hace unas cuantas décadas por el más profundo de pertenecer a una misma raíz común. Así es como con el hipermodernismo nos identificamos unos con otros. Es un impulso hacia la unión global.

Hoy en día ya no es raro que los músicos, sobre todo los que practican el rock y sus subgéneros, de distintos continentes, épocas, estilos, tendencias o corrientes, se sienten y evoquen un sentido de rizoma planetario, sin tiempo ni espacio, a través de su música, con el objetivo de conformar un lenguaje del tercer milenio, en el que las influencias se den de atrás para adelante y viceversa.

El término «Rizoma» proviene de la biología y ahí se define como un tallo subterráneo con varios órganos (o yemas) que crecen de forma horizontal produciendo raíces y brotes de hojas de sus nudos, los cuales cumplen la función de conservar los nutrientes. Los rizomas crecen indefinidamente. En el curso de los años las partes más viejas dan lugar a nuevos brotes, de ese modo pueden cubrir grandes áreas de terreno.

Al transplantar ese término a la música, en el caso específico del rock, éste sería el tronco del que derivarían los rizomas que conservarían sus nutrientes, enriquecidos del o los terrenos que se hayan ido ganando con el paso del tiempo.

Ese es el concepto con el cual incorporé la categoría con tal nombre al blog Con los audífonos puestos, que se ha nutrido de todo aquello que ha influido de alguna manera al rock. El contenido de los volúmenes Rizoma (I) y (II) ha sido publicado de manera seriada en dicho blog.

 

Rizoma (II)

Sergio Monsalvo C.

Editorial Doble A

Colección “Ensayos”

The Netherlands, 2022

CONTENIDO

Andy Palacio

Emmanuel Jal

Gare Du Nord

Hector Zazou

Hindi Zahra

Jack Johnson

Joji Hirota

Mosaic Project

Nynke Laverman

Señor Coconut

Exlibris 3 - kopie

PRIMERA Y REVERSA: KEVIN AYERS

Por SERGIO MONSALVO C.

 

FOTO 1

UN ERRANTE ESOTÉRICO

Kevin Ayers nació el 16 de agosto de 1944 en Herne Bay, Kent. De músico errante se convirtió en vanguardista esotérico y luego en cantautor con influencias latinoamericanas, incapaz de lograr una difusión masiva.  «Siempre fue un caso marginal, para las compañías disqueras, los críticos y los compradores de discos», decía la prensa musical. Sus grabaciones a menudo habían parecido muy indecisas y carentes de concepto.

Ayers debía su reputación de figura de culto al hecho de haber fundado al grupo Soft Machine en 1965, junto con Mike Ratledge, David Allen y Robert Wyatt. El grupo se erigió en el representante más significativo de la escena experimental de Canterbury.

Al año siguiente Ayers llegó a la conclusión de que los «Softs» daban mayor importancia al aspecto intelectual que a la música, se separó de ellos y buscó otras actividades. Realizó dos giras por los Estados Unidos con Jimi Hendrix y descubrió su amor por las playas mediterráneas al componer nuevo material en Ibiza y luego en Mallorca.

El álbum Joy of Toy, intitulado así por una canción incluida en el primer L.P. de Soft Machine, fue creado por él con la colaboración del arreglista y tecladista David Bedford, así como de Ratledge y Wyatt. Bedford formó parte también del primer grupo de Ayers, además de Lol Coxhill en el sax y el guitarrista de 16 años Mike Oldfield, contratados para las grabaciones de The Whole World.

Esta formación produjo dos álbumes, lo cual le valió a Ayers un pequeño círculo de incondicionales, encantados con el «guitarrista deseoso de experimentar y dotado de un humor enigmático», según las reseñas.

Sin embargo, el músico inglés, gourmet y conocedor de vinos, fue incapaz de mantener unidos a sus grupos. Una y otra vez, los excesos alcohólicos obstaculizaron el desarrollo musical continuo de este «candidato a la cirrosis, aunque con el mejor estilo dentro del rock», ahora, según las crónicas del momento. Además, lo acosaba la inseguridad musical, le temía al público y se refugiaba con regularidad, por lo tanto, en un exilio meridional.

En 1973 presentó su «Banana Follies Revue» en el Hampstead Theatre de Londres, con la colaboración de músicos sesionistas. Tal como se plasma en el L.P. Bananamour, la antiestrella mostró una repentina preferencia por el fruto amarillo, que se erigió en su falo musical y desempeñó un importante papel también en producciones posteriores.

FOTO 2

Dueño de un estilo de canto profundo, este artista sensible oscilaba entre la accesibilidad melodiosa y la vanguardia afectada. Un sonido difícil de consumir. Además, no se hacía presente, apareciendo rara vez en público.

La reputación de un músico ultra progresivo arriesgado, difícil, tímido e inseguro entorpeció su carrera. Sólo un cambio de compañía, en 1974, despertó cierta esperanza, al dar a Ayers acceso a la escena reunida en torno a Brian Eno. El mismo año grabó June 1st en el teatro Rainbow de Londres, junto con Eno, John Cale y Nico.

En sus trabajos solistas se esforzó por lograr una mayor transparencia mediante el soul-rock, el blues y el reggae. Con todo, fueron deficientes las ventas y Kevin Ayers fue a esconderse a Francia, desapareciendo hasta 1976.

Puso fin a su abstinencia musical con un nuevo conjunto, del cual formaron parte, entre otros, destacados músicos como Zoot Money en los teclados y Andy Summers en la guitarra, posteriormente de Police.  Juntos grabaron el disco Yes We Have No Mananas, producido por Muff Winwood. El L.P. resultó más compacto y accesible y derrochó encanto y ligereza en la música y los textos.

Las canciones, ubicadas entre el optimismo y la resignación, mostraron un sonido grato, fueran excéntricas y rebuscadas, complicadas, caóticas o de melodía sencilla.  Sin embargo, las ventas fueron igual de decepcionantes que antes.

No tuvieron mejor suerte los proyectos posteriores. Apoyado siempre por músicos de primera fila, entre otros por Ollie Hallsall (sax) e incluso Elton John en Sweet Deceiver (1975), la poesía rocanrolera sin compromisos de Ayers, llena de ambigüedades, y su oposición continua a los mecanismos de la industria y los medios, no le permitieron alcanzar el éxito comercial.

Ayers cantó sobre los sueños del británico, el sosiego meridional; concibió oscuras tierras de ensueño y relató historias amargas sobre el autoengaño y las crisis de identidad. El pronunciado carácter autobiográfico imprimió un sello decisivo en todas las grabaciones.

Este dotado artista demostró ser un excéntrico del rock, una personalidad musical individual que producía una música realmente distintiva y, por lo tanto, creativa. Finalmente, después de That’s What You Get, Babe (1979), Kevin Ayers se retiró al pueblo de artistas Deja, en Mallorca, renunció al negocio musical y se dedicó a organizar un festival de rock anual en un valle de la isla, colaborando en alguna grabación como invitado, o en el cine como actor o componiendo soundtracks. En los años noventa se recluyó en Francia donde falleció el 18 de febrero del 2013 en Montolieu, a los 68 años.

VIDEO: Shouting in a Bucket Blues (2003 Remaster), YouTube (Kevin Ayers – Tema)

FOTO 3

Exlibris 3 - kopie

LIBROS: ARTE-FACTO (V)

Por SERGIO MONSALVO C.

 

ARTE-FACTO (V) (PORTADA)

 

EL RIZOMA DEL ROCK*

Una de las aportaciones del rock a la cultura ha sido la de conectar a quienes trabajan en toda actividad estética y con ello creado sonidos, canciones o álbumes afines y alianzas artísticas en todo el mundo. Y lo ha hecho ya sea en un disco, en un track en particular o en la escenografía de un concierto. Ha conectado con aquellos que se han pasado la vida resolviendo sus misterios o belleza en alguna de sus formas, dentro de sus disciplinas individuales o conjuntas (humanistas o científicas), ya sea influyéndolos o siendo influido por ellos.

El resultado de tal encuentro ha producido sonoridades capaces de sacar al escucha de sí mismo y conducirlo a diversas dimensiones mentales, reflexiones existenciales o sensaciones en movimiento. Las obras creadas en este sentido son Arte-Factos culturales, aventuras en el microtiempo, las cuales requieren de la entrega a un flujo musical que enlaza una nueva expansión del quehacer humano con la experiencia auditiva en las diferentes décadas, desde mediados del siglo XX hasta el actual fin de la segunda decena del XXI.

El arte es la utopía de la vida. Los músicos rockeros de nuestro tiempo no han cesado en su tarea de acomodar la práctica musical a una búsqueda imparable de tales adecuaciones. La indagación sonora adquiere, en este contexto, un nuevo significado: no es mera búsqueda expresiva, sino persecución de horizontes culturales nuevos para un público en mutación, que exige de lo musical apreciaciones vitales, rizomáticas, en relación con sus exigencias estéticas y vivenciales.

 

 

 

 

*Introducción al volumen Arte-Facto (V), de la Editorial Doble A, cuyo contenido ha sido publicado de manera seriada en el blog Con los audífonos Puestos bajo esa categoría.

 

 

 

Arte-Facto (V)

Sergio Monsalvo C.

Editorial Doble A

Colección “Textos”

The Netherlands, 2021

 

CONTENIDO

 

“Blue Monday”: El Día Maldito

Calexico: En Busca del Jinete Errante

Garbage: El Vertedero como Espejo

Let It Be: Fin de una Era

Michael Nymann: La Hipermetamorfosis

Otros Espacios (I): Artaud/Grass

Pop de Cámara: Dos Ejemplos Sublimes

Shoegaze: La Punta del Zapato

Vinicius de Moraes: ¡Todo Bem!

The Waterboys: El Material de los Sueños

 

Exlibris 3 - kopie