LOS OLVIDADOS: BIG BILL BROONZY (III)

Por SERGIO MONSALVO C.

 

 

“Ahora sí, Michael, cuéntame con calma eso de que tu papá tocaba la guitarra”, dijo el maestro, se acomodó en su escritorio con otra cara que no era la cotidiana y se aprestó a escuchar, con la esperanza de que los dioses le concedieran un regalo por ser bueno con los niños.

 

Michael estaba a punto de cumplir doce años. Tiene ante sí un examen escolar espartano —el caníbal cito toets que decide el futuro de cada infante neerlandés—, todas las dudas del mundo y sólo una certeza: su padre tocaba la guitarra. Y así comienza a contar su breve historia, tampoco es cosa de alargarse. El maestro le cae bien, es groovy, pero ahora tiene hambre y prisa por irse a jugar futbol con sus amigos. Así que prácticamente recita lo archisabido.

 

“Mi papá era de América [Estados Unidos]. Tocaba la guitarra y cantaba. Vino a Ámsterdam a actuar en algunos teatros. Ahí conoció a mi mamá, que trabajaba, y todavía lo hace, como decoradora escenográfica. Luego nací yo. Se enfermó y tuvo que regresar a su país. Ahí murió. No llevo su apellido porque no hubo tiempo para que me registrara”.

-Y ¿cuál era su nombre?

-William Broonzy. Le decían “Big Bill”.

 

VIDEO: Big Bill Broonzy – 1957: 3 Songs, YouTube (GtrWorkShp)

 

 

LOS OLVIDADOS: BIG BILL BROONZY (II)

Por SERGIO MONSALVO C.

 

 

Tuvo que llegar el Verano del Amor, 1967, para que el postrer meester de la primaria pidiera una más interesada explicación sobre la ascendencia paterna de aquel niño.

 

“La inocencia” —pensó el joven académico forjado en las filas de la beatlemanía y en la naciente psicodelia, en los jardines del Vondelpark, en la cargada contra las puertas de la percepción— “es un estado al que sólo acceden los visionarios místicos, y este jovencito puberto no tiene cara de ser uno de ellos, y menos el color. No hay místicos negros, aunque sí grandes músicos. Ergo: aquí hay un misterio encerrado”, se dijo el profesor, pero no quiso desmenuzarlo en clase. “Búscame a la salida”, le indicó.

 

VIDEO: Big Bill Broonzy – See See Rider, YouTube (Traveler Into The…)

 

 

BIG BILL BROONZY: SECRETOS DEL CAMINO (I)

Por SERGIO MONSALVO C.

 

 

“Mi papá tocaba la guitarra, pero ahora está muerto”. Lo dijo de manera tan cándida que el maestro sintió un pequeño dolor, o creyó sentirlo, en una de las cavidades del corazón. Sin embargo, en eso consistía el ejercicio pedagógico: hacer que los alumnos hablaran de su entorno familiar, de lo que hacían sus padres.

-¡Oh!, lo siento. ¿Cómo se llamaba?

-Bill, pero le decían “Big Bill”—apuntó el niño. Risas del resto de los compañeros.

-¿Y qué música tocaba con su guitarra?

-No sé…sólo música.

 

“La fuerza imbatible de la inocencia”, se señaló a sí mismo el profesor. Aquella era la primera vez que ese muchachito confesaba tal circunstancia. Y también la primera, de muchas, que un maestro no le creería. Tenía cuatro años. Acababa de entrar a la escuela básica y así es como se lo había platicado su mamá. A veces lloraba al hacerlo. Era 1960 en Ámsterdam, Países Bajos.

 

VIDEO: Big Bill Broonzy Plays “Hey Hey”, YouTube (GtrWorkShp)