Por SERGIO MONSALVO C.

ROBIN KENYATTA
LA PRACTICA DEL FREE JAZZ
Prince Roland Haynes nació en Charleston, Carolina del Sur (Estados Unidos) en 1941. Luego su familia se mudó a Harlem en Nueva York. Siendo adolescente se enamoró del jazz y cambió su nombre por el de Robin Kenyatta, por admiración hacia el líder político africano Jomo Kenyatta. Enrolado dentro de la música como saxofonista y flautista, tocó en varios discos de algunos pioneros del free jazz, de los cuales el más conocido y vendido es el que hizo con Roswell Rudd, Everywhere (Impulse).
Se vio inmerso en el movimiento del free jazz a través de Will Dixon, organizador del legendario festival que luego se conocería como la October Revolution de fines de los años sesenta. Kenyatta participó en él con su grupo Pucho and the Latin Soul Brothers. Ahí conoció a John Coltrane y se hicieron amigos. Tocó algunas veces con él, pero no se sintió capaz de pertenecer a su agrupación, aunque sí le abrió un nuevo mundo. Descubrió con él la forma de expresarse de otro modo, canalizar las ideas vanguardistas y la oportunidad de llevarlas a la práctica.
Grabó un disco como sideman de la pianista Valerie Capers y tiempo después con Barry Miles. Ninguno resultó exitoso y denotaba aún cierta confusión en lo que quería con su música. Con Sonny Stitt realizó un L.P. para Atlantic Records, con el nombre de Sonny Stitt Presents Robin Kenyatta. Posteriormente apareció su primer producto como solista, Until, hecho en Vortex, una división de la misma compañía. Sin embargo, eso fue todo por un buen rato. Durante años no pudo volver a grabar debido a políticas de la disquera y decidió irse a París, donde se quedó un par de años, hasta 1971. Volvió a los Estados Unidos y en Nueva York trabajó en una serie de discos exitosos dentro de la fusión. Su primer hit en este sentido fue una versión de «Last Tango in Paris», del cual se vendió un millón de ejemplares en 1973.
A pesar de ello no quería atarse a este género y en Atlantic expuso sus ideas. Lo dejaron hablar mientras veían insistentemente su aspecto: pelo pintado de rubio, túnica y cantidades industriales de anillos y colgajos. Grabó todavía algún material, pero en realidad lo habían puesto en la congeladora. Su enfoque musical no había cambiado en esencia. Partía de una pieza de jazz y la iba transformando a su manera. Modificaba los acordes para darles nueva vida y aplica un sonido completamente actual. Kenyatta fue un músico de jazz que buscaba alcanzar a los públicos grandes, creía en esa necesidad y así presentaba su música.

Su contrato con Atlantic se canceló de repente debido a un gran escándalo de drogas con su productor, Joel Dorn. Al mismo tiempo que éste fueron recortados los artistas que trabajaban con él: Yusef Lateef, Eddie Harris y Kenyatta. Entonces viajó de nueva cuenta a París y tocó en los clubes para sobrevivir. En 1984 se cambió a Lausana, Suiza. Ahí también cambió el sax alto por el tenor y trabaja en el circuito formado por Suiza, Italia y Alemania. Las cosas le fueron bien. Fundó su propia compañía, Jazz Dance Records Lausanne. Tuvo varios canales privados de distribución en la Comunidad Económica Europea y a través de todo ello buscó proyectarse a sí mismo y a otros músicos.
Su disco llamado Blues For Mama Dall/Live at Cully (Jazz Dance Records Lausanne, 1989), admite pocas comparaciones, cuando mucho con Archie Shepp, aunque no alcanza el nivel de éste en su mejor momento, pero sí es más interesante que el Shepp de aquel entonces. Kenyatta fue un músico cautivador que murió el 26 de octubre del 2004.
VIDEO: Robin Kenyatta – Jazz Dance, YouTube (GT40GRAPHITE ROD)

