BABEL XXI – SINOPSIS (22)*

Por SERGIO MONSALVO C.

BABEL XXI (FOTO 1)

 (106-110)

 SINOPSIS 22 (FOTO 2)

 BXXI-106 MELODY GARDOT

En gente como Melody Gardot, oriunda de Filadelfia, la palabra “swing” se transforma en verbo. Porque la carnalidad de su estilo es la manera ideal para describir ese acto de crear una pulsión y el flujo rítmico que constituyen la marca distintiva de una auténtica intérprete del jazz (en este caso con tendencia hacia el pop soul). Y eso lo ha logrado a sus escasos 26 años de edad. Quizá la herida que la vida le ha abierto tempranamente encuentra su paliativo en esa forma de cantar. Encuentro en ella mucho del espíritu cincuentero que acompañó a las intérpretes blancas durante aquellos años. Me refiero a Peggy Lee y a Julie London, por mencionar algunas referencias evidentes.

VIDEO SUGERIDO: Melody Gardot – Your Heart Is A Black As Night, YouTube (VEVO)

SINOPSIS 22 (FOTO 3)

BXXI-107 SONIC YOUTH

Sonic Youth nació como descendiente del underground sesentero y como hijo putativo del punk, pero solo en la actitud, ya que en cuestión de sonido no admitió comparación con nada. Su música como la de sus antecesores, sacudió los cimientos de la escena de manera irreversible. El fundamento contextualista de esta agrupación neoyorquina se basó en la creación de ambientes aparentemente caóticos, pero controlados en lo absoluto por sus habilidades como instrumentistas. En sus conciertos se dejaban llevar por la imaginación y usaban materiales diversos, utilizaban hasta veinte guitarras con distintas afinaciones. Todo era necesario en dicho concepto. De esta manera dieron cátedra durante varias décadas.

VIDEO SUGERIDO: Sonic Youth – Dirty Boots, YouTube (tumba666maldito)

SINOPSIS 22 (FOTO 4)

BXXI-108 1968 (I)

 

La revolución, en la que puede terminar una revuelta, aspira a la permuta en todos los órdenes de la vida, y en cada aspecto es fundamental encontrar a los que busquen una nueva visión del mundo, a los que fundamenten el cambio. El terreno musical desde el comienzo de los tiempos ha tenido ejemplos en este sentido. De manera intrínseca en la música escuchada en 1968 existió el anhelo y el conocimiento de que el futuro siempre traería innovaciones y discontinuidades. Y aunado a dicho sentimiento la seguridad también de que las transformaciones esenciales acarrearían con ellas polémicas encendidas y censura, lo mismo que legitimaciones hacia los hechos sociales de los que fueran producto.

VIDEO SUGERIDO: Janis Joplin – Piece of My Heart, YouTube (ender cañizales)

SINOPSIS 22 (FOTO 5)

BXXI-109 1968 (II)

 

El año 1968 significó, para los analistas, la cristalización conjunta del malestar obrero, el malestar estudiantil por la educación y la explosión del reino juvenil que estaba cociéndose desde hacía años. “La revolución ¡ahora!” fue el grito fundamental. Los jóvenes, en lugar de avergonzarse por su inmadurez y esforzarse en adoptar hechuras tradicionales para ganar reputación, empezaron a sentirse ufanos de su apariencia. Ellos representaban, por un lado, la barbarie de siempre pero, por otro, también la opción de ópticas más acordes con la novedad. Los medios masivos difundieron (a pesar suyo) la nueva visión de la sociedad, la universidad, la familia, la escuela, la relación intersexual, los derechos de la mujer, y la composición de una estampa refrescante.

 

VIDEO SUGERIDO: Cream – Politician (Farawell Concert – Extended Edition) (4 of 11), YouTube (theeshrimpking)

SINOPSIS 22 (FOTO 6)

BXXI-110 1968 (III)

La música resultó fantástica en 1968. Con ella no tenía uno que tragarse los sermones que predicaban una radicalidad impoluta, esos que acaramelaban a los integrantes de los comités de lucha. La diversidad de sus estilos venía de perlas también para distinguirse y provocar a la derecha conservadora sin mayor herramienta. Para la estupidez de los primeros el rock era un arma imperialista, para la del conservadurismo, una obscenidad. Todos esos surcos de los discos clásicos de aquel año hablaron de cambio, y lo hicieron con un giro continuo de la espiral evolutiva como ejemplo para la música popular. Su enfoque artístico libre y determinado, se significó como pensamiento comunitario frente a filosofías de gobierno, tales como el realismo socialista, el nacionalismo folk, la propaganda fascista, el maoísmo campirano, el comunismo caribeño y el capitalismo puritano.

VIDEO SUGERIDO: Frank Zappa & The Mothers – Who Needs the Peace Corps, YouTube (kargoksrpov)

 

 

*BABEL XXI

Un programa de:

Sergio Monsalvo C.

Equipo de Producción: Pita Cortés,

Hugo Enrique Sánchez y

Roberto Hernández C.

Horario de trasmisión:

Todos los martes a las 18:00 hrs.

Por el 1060 de AM

96.5 de FM

Online por Spotify

Radio Educación,

Ciudad de México

Página online:

http://www.babelxxi.com/

Exlibris 3 - kopie

ELLAZZ (.WORLD): SABINA HANK

Por SERGIO MONSALVO C.

SABINA HANK (FOTO 1)

BAJO GUARDA ANGELICAL

Lo emocionante de los talentos auténticos dentro de la música (y me imagino que también dentro de otras disciplinas) es que sin advertencia alguna abandonan su solitaria habitación de ensayos para de repente manifestarse entre nosotros —los escuchas— con brillantes colores y sonidos. Es parte de la misteriosa y sublime (a veces) naturaleza humana. Uno de los primeros grandes descubrimientos de este tipo, a comienzos del siglo XXI databa de lares mozartianos. Se llamaba Sabina Hank y apuntaba a un futuro prometedor con un presente muy sólido, y lo es.

Sabina Hank es oriunda de Salzburgo, Austria, donde nació en 1976. Aire que le sentó bien, por lo visto, ya que desde los cuatro años de edad comenzó a estudiar el piano clásico, evidenciando sus dotes. Dichos estudios los mantuvo durante los siguientes 13 años, incluyendo cinco en el Conservatorio Mozarteum. Luego el llamado del jazz se hizo presente y entró a formar parte de los conservatorios de Viena, Bochum y Linz, para realizar estudios de piano y voz jazzísticos, entre 1994 y 1999.

A la postre Sabina se inscribió en los talleres de composición de Kenny Werner y Mark Murphy, para consolidar su enseñanza. De cualquier manera su talento quedó de manifiesto muy pronto y durante su estadía en tales conservatorios le fueron solicitadas composiciones para diversas áreas artísticas, tanto para largometrajes, como para acompañar performances de jazz y poesía, así como el tema original y música de fondo para la serie de televisión alemana Tatort. Estaba trascendiendo. Tanto que fue invitada a tocar con Maria Schneider, Albie Donnelly y Sandra Pires, entre otros.

Esta joven pianista compositora y cantante, ganadora además de varios concursos de composición y como instrumentista, para su debut discográfico en el campo del jazz lanzó un cauteloso y bien condimentado acercamiento al songbook estadounidense. En él midió con todo cuidado los detalles necesarios e interpretó con el timbre delicado y discreto de su voz los textos de históricas y enormes baladas como “On The Street Where You Live”, “Beautiful Love”, “Caravan” o “For All We Know”, con madurez y audacia. Eran su terreno natural y donde lució sus particulares características, en cuyo fondo se percibió el santo de su devoción: Shirley Horn, quien la ha envuelto y cuidado como un buen ángel de la guarda.

Pero también, Sabina ha presentado composiciones propias, que bien escuchadas no le piden casi nada a los famosos standards. En los títulos “Smoke” y “Restless Souls”, temas nada suaves o convenientes, o bien en “Silent Tears”, pieza que es una auténtica reverencia ante la exitosa “Maiden Voyage” de Herbie Hancock, la joven Hank se coloca en un primer plano como pianista y muestra su dominio sobre las armonías, así como sus muchas capacidades melódicas.

Por otro lado, son raras las intérpretes que logran proyectarse límpidamente sin la colaboración de verdaderos acompañantes. Músicos que brinden el soporte necesario para permitir que su líder brille con toda su intensidad en los escenarios o los discos. Por fortuna, ella cuenta con un par de estos paladines. Uno es el sensible bajista Georg Breinschmid, a quien además da gusto oír con el ostinato en la pieza “Caravan”, por ejemplo. El virtuosismo de este músico es plenamente asumido por la misma Sabina, la cual le brinda muchas oportunidades para lucirse en la grabación (tanto como en sus actuaciones en vivo). Una leal correspondencia.

La otra parte de la sección rítmica es el baterista muniqués Stephan Eppinger. Con él, poseedor del toque de la sutileza, se logra la unión musical justa para constituir un trío con piano, y para hacer valer las capacidades de sus exponentes en el difícil y prestigiado ámbito de tal dotación en el jazz, donde la formación triada clásica ha contado con grandes nombres. La comunión que logran estos tres músicos europeos se escucha de manera contundente en el tema “Cruising Around Birmingham”, por ejemplo.

Con la aparición de su primer disco Uncovered Soul (de 1997), Sabina Hank adjuntó la siguiente explicación: “Finalmente tomé la decisión de hacerlo. Creo que ya estaba lista para ello. Así que opté por intentar en mi debut, lo que hasta en ese instante me parecía una cuestión irreconciliable: una simbiosis entre standards y composiciones propias. Trabajé mucho en los arreglos especiales que quería para este trío, para estos músicos. Seleccioné de forma crítica los temas míos que entrarían en el álbum y los puse a consideración de mis productores.

“El disco es un muestrario de mis amores. Hay baladas y canciones, con voz e intrumentales, que van desde Duke Ellington, Billy Strayhorn, Victor Young, Loewe y Lewis, hasta mis propias letras. Así traté de satisfacer el deseo de unir la composición con la improvisación. Dos medios de expresión musical tan opuestos. Es mi definición del jazz. Éste como forma y lenguaje modernos, tan familiares y al mismo tiempo tan ignotos y rítmicos. Y siempre con el deseo de mostrar entre todo ello mi propia melodía”.

SABINA HANK (FOTO 2)

En el escenario Sabina maneja lo mismo tal intimidad. Con un bello colorido vocal revela su estilo percusivo al utilizar las texturas y las densidades. Combina dicho estilo en el piano y la vocalización, entretejiendo las voces con las notas en un bello tapiz.

Su canto jazzístico es del tipo clásico, con preferencia por las escalas graves, ése emanado de Ella Fitgerald, Carmen McRae, Sarah Vaughan y Shirley Horn: expresivo, maduro y ligeramente ronco, con un despliegue de cierta tristeza. No se le nota acento alemán alguno al cantar en inglés. Sabe improvisar y tiene swing, además de interpretar las letras con delicadeza.

Su voz tiene sensualidad, quizá debido también a su cuerpo esbelto y frágil. Es un todo fino y poético, que crea su propio espacio escénico y no sólo por su canto. Se podría decir, sin sonar cursi, que la música emana de ella misma, y que sus manos y voz son instrumentos auxiliares. A veces utiliza esa ligereza que la caracteriza de manera juguetona para lograr con agilidad el alcance atronador propio del musical.

En el piano hace sonar las teclas con claridad y dinamismo. Con precisión y técnica. Con un sonido particularmente homogéneo. Crea así un jazz mainstream habilidoso y seguro. En las baladas se siente suelta de principio a fin, lo que subraya su capacidad de variar la música dentro del contexto de un solo estado de ánimo. Pleno de hermosas voces, progresiones y una amplia gama de cambios de tiempo. A ello le agrega elásticas líneas de una sola nota, creando una sensación de espontaneidad general.

La combinación de fragilidad y sensibilidad en su ejecución instrumental resulta virtuosa, por su fraseo elegante, de líneas prolongadas y articulado sobre movimientos de expansión y contención, en los cuales tiene mucho que ver el impulso rítmico trasmitido por su mano izquierda. Por su parte, la mano derecha cuenta con recursos tan inconfundibles como la repetición a distintas alturas de pequeñas unidades melódicas.

Con base en todas estas características, así como en su enfoque armónico fresco y toque sensible, Sabina Hank crea, desarrolla y perfecciona un estilo fundamentado en los de sus influencias más directas: Bill Evans y Herbie Hancock, protagonistas de la historia del género en el surgimiento del estilo modal, el cual constituye uno de los fundamentales pilares del jazz más cool y contemporáneo. Dibuja y colorea un universo musical con estos parámetros estéticos que abarcaban elementos tanto rítmicos como armónicos por donde sus acompañantes pueden moverse libremente para conseguir contundentes ejecuciones.

Sabina (y el grupo en general) pone en práctica el recurso de hacer creer a cada oyente que está tocando para él y para nadie más. Usar esta sensación de intimidad y mantenerla durante el lapso que dura el disco o el concierto, es una característica y opción que lleva tiempo poseer y sobre todo dominar como un instrumento más. No obstante, en el caso de este trío no es únicamente una ficción, sino que de manera efectiva el discurso musical que proyectan no es de grandes espacios, digamos que puede ser entendido y captado en profundidad en ámbitos reducidos y con la disposición a que ningún ruido grosero interfiera.

En sus ya varios álbumes (de A Song Kaleidoscope a Uncovered Soul y Carmen) se deja sentir una misma idea: la relación directa entre ejecutantes y escuchas a través de una música que tiene feedback, si cabe el término. Es decir, que va y vuelve, como en la sana base de cualquier comunicación eficaz, de tal modo que —en la oscura impiedad de nuestras ilusiones— podríamos llegar a pensar que somos nosotros mismos —los oyentes— quienes la estamos solicitando para después, al final de una noche melancólica en el bar, depositarle en la copa del piano una bien merecida propina.

El trío constituido por Sabina Hank, conjuntado desde 1996 y con el que ha grabado una docena discos hasta la fecha y presentado en infinidad de festivales internacionales, es la reunión de músicos virtuosos y amigos de la perfección; una celebración de largos estudios y preparaciones. No es un encuentro artificial, mucho menos rutinario, ambas caras tan comunes en estos tiempos. No.

Se trata de mostrar la sapiencia jazzística y de compartirla. En un diálogo con swing, sensible e inteligente. Su mainstream tradicional, con ritmos bien entendidos y fraseología más que comentada, se enriquecen con las obras originales insertadas aquí y allá para quienes buscan los tesoros ocultos en otros nombres y otros horizontes del jazz.

VIDEO SUGERIDO: SABINA HANK & BAND “LAST CHRISTMAS” @ ORF “LICHT INS DUNKEL” 2011, YouTube (sabinahank)

SABINA HANK (FOTO 3)

Exlibris 3 - kopie

LIBROS: CORRIENTES DE LO ALTERNO VOL. II

Por SERGIO MONSALVO C.

CORRIENTES DE LO ALTERNO VOL. II FOTO 1

 (TEXTOS SOBRE MÚSICA)

 “El extenso conjunto de ensayos que conforman estos dos volúmenes fue concebido para devolver a la palabra su importancia fundamental en beneficio del análisis musical cotidiano; reflejar la pasión por la búsqueda y el descubrimiento de los sonidos que componen diversas realidades, así como transmitir a la vanguardia la información sobre las expresiones artísticas que se originan en el underground, tras los límites o al margen de los canales más comerciales, y que representan otras elecciones estéticas”. (Contraportada)

CORRIENTES DE LO ALTERNO VOL. II FOTO 2

Ilustración de la portada: PELÁEZ

Corrientes de lo Alterno Vol. II

(Compilación)

Sergio Monsalvo C.

Editorial Ponciano Arriaga

Colección Ciencias Sociales

San Luis Potosí, México, 1998

 

Exlibris 3 - kopie

PULSOR 4×4 – 49

 

Por SERGIO MONSALVO C.

PULSOR 4X4-2002 (FOTO 1)

EL BEAT DE LA IDENTIDAD

(2002)

 Al comienzo del año una nueva etapa para la economía mundial. La Unión Europea puso en circulación los billetes  de su nueva moneda: el euro.

El 6 de febrero en el Reino Unido, en Londres, se celebró el 50 aniversario de la llegada al trono de la reina Isabel II.

En el mismo mes la NASA, a través de la nave Mars Odyssey, comenzó a cartografiar la superficie de Marte.

——-

Dentro de sus piezas, al unísono de sus vívidos retratos, Tom Waits diseña también paisajes que evocan la imagen de esquinas desiertas iluminadas por la luz de neón. Las cuales comunican con plasticidad, con tino, los ambientes de los distintos escenarios urbanos en los que se llevan a cabo sus narraciones, a la orilla de lo cotidiano.

El factótum musical, por su parte, airea cada vez sus raíces en el blues, en el rock y en tendencias estilísticas como el country, el jazz, la palabra hablada, el avant-garde, el hip hop y por supuesto en los latigazos propinados al alma por sus baladas. La suma de todo ello equivale a calidad superior, artística, culta. Los dos álbumes Alice y Blood Money, que salieron al unísono ese año  marcaron su vena para crear atmósferas meditabundas.

PULSOR 4X4-2002 (FOTO 2)

El revival del rock de garage en el siglo XXI, encarnado por los White Stripes, oriundos de Detroit, es la sublime síntesis donde confluyen todos los subgéneros del garage (sesentero, proto-punk, punk, psycho, psicodelia, underground…) junto al blues, el country y el folk. Jack White, el cerebro del dueto, entra en la categoría de los que hacen art-rock.

Su segundo álbum, White Blood Cells, por su evocación cultural y todos los intereses que muestra junto a la música: pintura, arquitectura, cine y músicas diversas, marca definitivamente su estilo, el cual se encuentra en lo musical y también en todo el arte que rodea al dúo: los videos (dirigidos siempre por reconocidos cineastas), escenografías, vestuarios y portadas de discos. Todo el bagaje de Jack se ha canalizado hacia un minimalismo donde el axioma “menos es más» ha conseguido la legitimación de lo auténtico.

——-

A su vez, la aparición en 2002 del álbum Yankee Hotel Foxtrot, pone de nueva cuenta a Jeff Tweedy en la palestra con Wilco. Y si antaño el grupo había esculpido con arcilla propia las figuras legendarias de Woody Guthrie y Hank Williams para crear su Alt country (los primeros discos de Wilco tuvieron esos moldes), con su nueva realización la agrupación se sublima. Yankee Hotel Foxtrot, es uno de esos discos que sorprende y emociona cada vez que se escucha. Es un clásico con todas las de la ley. Una obra destacada en términos de innovación.

Cuando se escucha a Wilco en esta obra no importa a qué género pertenezca cada canción o con qué instrumentos fue creada. Porque se sabe que estos músicos son guiados por un hombre que no ha dejado de sentir dolor desde que tiene memoria (sufre migraña aural). Ese estigma obliga al autor a enfrentarse con las preguntas obligadas sobre la vida. Y las respuestas siempre resultan sinceras y tan cínicas como profundas, arropadas con música tersa y de exquisito desarrollo.

VIDEO SUGERIDO: Wilco – “I Am Trying To Break Your Heart”, YouTube (moochyh)

PULSOR 4X4-2002 (FOTO 3)

PULSOR 4x4 (REMATE) - kopie

JAZZ Y CONFINES POR VENIR – 7*

Por SERGIO MONSALVO C.

JAZZ Y CONFINES POR VENIR (PORTADA)

 II

ELLOS VIENEN DEL LEJANO

(Y CERCANO)

ORIENTE

POR VENIR 7 (FOTO 1)

 

La historia musical jazzística del área asiática (Medio y Lejano Oriente) se caracteriza tanto por su escasez como por su pluralismo estilístico, fusión y convivencia entre grandes y pequeñas tradiciones.

Por un lado se pueden encontrar culturas musicales que han difundido, impregnado y unificado diversos y extensos territorios geopolíticos —como la civilización árabe-musulmana— y, por otro, regiones que han mantenido sus propias concepciones locales (como Japón), sin renunciar por ello a los sonidos del mundo occidental contemporáneo.

Lo que distingue y diferencia en general aquella zona del planeta es su capacidad de contener y condensar en poquísimos rasgos, aspectos significativos y valores de lo imaginario, íntimamente ligados a la identidad sociocultural.

Los representantes de todos estos mundos expresan en el presente —y con vistas hacia delante en el tiempo— la prolongación de un conjunto de caracteres hereditarios que los determinan musicalmente y que se configuran como metáforas del sincretismo actual mediante formas inter y transculturales en las que se manifiestan y definen. En ello hay un juego de modalidades que incitan a que se perciba la diversidad de voces, sentimientos, estados de ánimo y timbres instrumentales.

Sus herencias en coexistencia con las sonoridades urbanas de fines y principios de siglo se han expresado plenamente en las tensiones y contradicciones entre continuidad y cambio, al igual que en los diferentes procesos de innovación y transformación de estilos (de lo acústico a lo eléctrico), como es la situación del vietnamita Cuong Vu o de la japonesa Monday Michiru, por ejemplo.

POR VENIR 7 (FOTO 2)

Asimismo, el encuentro entre repertorios tradicionales y músicas cosmopolitas ha generado dinámicas socioculturales ligadas a fenómenos de movilidad, como la emigración de los músicos y la relación entre metrópolis continentales y diminutas zonas.

La interacción entre el progreso artístico supranacional y la tradición local ha generado nuevos modelos de producción y de consumo musical que han determinado cambios y por ende enfrentamientos profundos entre ideologías y políticas culturales o religiosas, como en el caso del árabe Rabih Abou-Khalil.

O un proceso de variaciones concomitantes cuyo aspecto más evidente es la occidentalización, entendida ésta como una manera de adecuarse a modelos musicales centroeuropeos, desde la música clásica hasta la irradiación interpretativa del jazz, como es el ejemplo de la azerbaijana Aziza Mustafa Zadeh, quien entreteje tales influencias con sus tradiciones nacionales y parámetros estéticos bien definidos.

Todos ellos son una muestra de “hipermodernidad” sin sentimientos nostálgicos, frente a una realidad en la que deben convivir la tradición purista y la instantaneidad mediática, las formas de reproducción y consumo sonoro y hasta las revoluciones, estados de guerra y demás trastornos de la vida por aquellos lares.

VIDEO SUGERIDO: Aziza Mustafa Zadeh – Gachma Gözal (Munich, 1994), YouTube (LOFTmusic)

POR VENIR 7 (FOTO 3)

 

*Capítulo del libro Jazz y Confines Por Venir. Comencé su realización cuando iba a iniciarse el siglo XXI, con afán de augur, más que nada. El tiempo se ha encargado de inscribir o no, a cada uno de los personajes señalados en él. La serie basada en tal texto está publicada en el blog “Con los audífonos puestos”, bajo la categoría de “Jazz y Confines Por Venir”.

 

 

Jazz

y

Confines Por Venir

Sergio Monsalvo C.

Editorial Doble A

Colección “Textos”

The Netherlands, 2021

 

 

 

PORVENIR 7 (REMATE)

CARTAPACIO: «A LA MAÑANA SIGUIENTE»

Por SERGIO MONSALVO C.

A LA SEMANA SIGUIENTE (FOTO 1)

 (RELATO)

Tenía 55 años y había hecho voto de silencio. Tal situación en realidad no modificó en nada la rutina de su vida, puesto que desde mucho tiempo atrás casi con nadie hablaba.

Perdida en la memoria se encontraba la fecha en que sus hijos se fueran de la casa a buscar trabajo fuera del país (“al otro lado”). Nunca volvieron ni enviaron cartas o algo semejante. Simplemente desaparecieron.

Al principio ella se preocupó, pero el paso de los meses mitigó el sentimiento.  Se largaron y punto. Sin embargo, un día a su marido le entró la comezón de ir a buscarlos. Se había quedado sin trabajo y comenzó a imaginar que ellos lo tenían de sobra y que en cuanto los encontrara las condiciones de su paupérrima existencia cambiarían radicalmente.

Así que una mañana sin pensarlo más se levantó temprano, juntó en una bolsa cualquiera dos o tres prendas de ropa y se despidió de su mujer, diciéndole que pronto recibiría noticias suyas.  Tampoco regresó.

Ella cerró pronto las compuertas de la esperanza. La experiencia con lo de sus hijos gastó toda su reserva. «Gracias a Dios –pensó– tengo un techo y manera de irla pasando».

Vivía cerca de una estación del Metro y este transporte le aseguraba –salvo contratiempos– la ida y vuelta de la casa donde trabajaba lavando y planchando ropa.

A la señora de la casa le comunicó su voto de silencio (“una manda”, le subrayó). Como era una cuestión religiosa y en nada la afectaba a ella no puso reparo alguno. Al contrario –se dijo a sí misma–, mejor no tener que intercambiar palabra alguna con esta señora a la que nada más con verla dan ganas de llorar.

Iba de lunes a sábado, la sirvienta le abría y la conducía hasta el lavadero donde la esperaba la ropa. Ahí junto estaba el cuarto de planchado, así que prácticamente no se movía del lugar para realizar su tarea.

La sirvienta también le daba de comer a mediodía y por la tarde algunas sobras de la comida para que se las llevara. Le pagaban puntualmente y nunca hubo problemas con ella.

Un lunes ya no se presentó, ni en toda la semana. No pudieron saber que la asaltaron en un callejón cerca de su casa para quitarle los recipientes en los que llevaba la comida; ni que en aquella fosa común mantuvo inamovible el voto de silencio.

A la semana siguiente otra lavandera ya ocupaba su lugar.

Exlibris 3 - kopie

BABEL XXI-530

Por SERGIO MONSALVO C.

 BOB DYLAN 6 (FOTO 2)

BOB DYLAN: 80 / 6

(LOS 50 DE BOB)

 

Programa Radiofónico de Sergio Monsalvo C.

https://www.babelxxi.com/530-bob-dylan-80-6-los-50-de-bob/

Exlibris 3 - kopie

BOB DYLAN 80 – 6

Por SERGIO MONSALVO C.

BOB DYLAN 6 (FOTO 1)

(LOS 50 DE BOB)

Robert Zimmerman cumplió en mayo de 1991 50 años de edad; y Bob Dylan, 30 de haberse manifestado. Para festejarlo, el artista y su compañía disquera decidieron sacar una caja que contiene tres compactos con 58 creaciones dylanianas de ayer y de anteayer, de un solo golpe.

Rarezas y piezas inéditas acumuladas a lo largo de tres décadas de andar por el camino y que llevan el título de The Bootleg Series (Volumes 1-3: Rare & Unreleased) 1961-1991 (Columbia).

Todas estas grabaciones –material no utilizado en álbumes, versiones varias de canciones conocidas o no, ocasionales tomas en vivo, demos para distintos usos, etcétera– fueron hasta ese momento objeto de un sinnúmero de ediciones piratas de muy diversas calidades (desde Greatest White Wonder de 1969 hasta Ten of Swords en 1985), que abarcaban lo mismo infames retazos que verdaderas sublimidades.

Lo que se escucha en The Bootleg Series es lo mismo que se lee en las novelas más inquietantes de la creación: la sensación plena de las alegrías y las penas febriles y contrastadas del cuerpo y el espíritu.

Dylan es el hombre que ha conocido el hueso y que lo ha transformado a discreción en nata de sueños, en esencia delirante.  Esto, sin embargo, no sirve para definir la extraña situación, el status incongruente, casi petrificado, de este poeta, icono a perpetuidad.

De 35 apariciones en disco (27 álbumes de estudio, cinco en vivo y tres compilaciones), Dylan «sólo» había vendido en ese entonces 35 millones de unidades; en los últimos tres lustros (desde Desire) su mayor éxito lo había obtenido con Biograph, una compilación quíntuple (pese a la absurda confusión sufrida por su cronología).

Los pedidos por adelantado de dicha caja ascendieron a más del triple de las ventas de su último álbum hasta la fecha, Under the Red Sky; en ocho años Dylan había sacado seis discos de estudio y andado de gira casi sin interrupción (él la llamaba ya su «Never Ending Tour»), como una especie de desafío extralimitado, tal como lo mostraban los dos acetatos en vivo más recientes, de los cuales el totalmente embrutecido With the Grateful Dead parecía un sarcasmo profético.

BOB DYLAN 6 (FOTO 2)

No obstante, nada de ello importaba a los ojos de la gente.  Para ésta Dylan es los sesenta.  Cualquiera que haya sido la objetividad «exhaustiva» aplicada por los autores de este proyecto, los tres primeros volúmenes de Bootleg Series no desmentían a «la gente». Había 58 títulos, de ellos 36 fueron extraídos del periodo de 1961 a 1967, el más mítico, y mostraron que aquello era verdad.

Se trataba asimismo, desde luego, del periodo de fundación: al filo de esas canciones, más un poema dicho de manera nerviosa y conmovedora («Last Thoughts on Woody Guthrie», durante un concierto en Nueva York en 1963), se está presente, literalmente, ante la formación de un hombre y nombre.

Uno que avanzaba disimulando sus pasos, que daba brincos disparatados, que era complejo y sobre todo voluntarioso; que caminaba con audacia y estilo, con esa mezcla de temeridad y oportunidad que resultaba asombrosa en un hombre tan joven.

En un hotel de Minneapolis nacía Bob Dylan a los 20 años, mientras jadeaba  «Hard Times in New York», su primera canción «oficial», y se involucraba con el folk y el blues, con los dos; y además de Elvis y James Dean sus raíces se extendían tanto hacia Robert Johnson como hacia Woody Guthrie.

Ahí, en esa primera Bootleg Series, se escucha todo eso mientras Dylan toca la guitarra acústica o el piano o con acompañamiento escaso. Al «Talking Blues», gospel, hillbilly, al folk, al rock, al rhythm and blues, al lamento y al relato, a lo sensual y a lo jovial, a la provocación y al rezo, Bob Dylan le da el soplo libertario gutural y lírico.

El cantautor le agrega su propia huella, su visión política, sus palabras, mediante presentaciones inseguras que conforme avance el tiempo recopilado en dichos compactos irán mejorando hasta imponerse con ferocidad golosa, con testigos irrefutables como Mike Bloomfield, Al Kooper o The Band.

Benvenuto Cellini, aquel escultor, orfebre y grabador italiano del Renacimiento, dijo que nadie de menos de cuarenta años debería escribir la historia de su vida. Suponía que nadie debía molestar al público con detalles personales antes de que hubiera hecho algo espléndido.

Bob Dylan, poseedor de una extraordinaria sensibilidad, tomó para sí dicha consigna y con Bootleg Series nos dio a través de estas grabaciones el palpable movimiento de su espíritu; la búsqueda intensa de su personalidad por caminos que a la postre no fueron los principales, pero que le proporcionaron las experiencias para expresar mejor sus emociones con una voz significativa y universal de vaso comunicante auténticamente humano.

Actualmente The Bootleg Series ha llegado a las15 entregas (en el 2019 con el disco triple Travelin’ Thru) y siguen sumando.

VIDEO SUGERIDO: Bob Dylan – Tangled Up In Blue (Video), YouTube (Bob Dylan)

BOB DYLAN 6 (FOTO 3)

Exlibris 3 - kopie