JIM MORRISON (50 AÑOS RIP)

Por SERGIO MONSALVO C.

JIM MORRISON (FOTO 1)

 (50 AÑOS RIP)

En cierta crónica anónima de 1966 (en un periódico underground angelino), de una presentación de los Doors en el club Whisky A Go-Go, el autor esbozó en unas cuantas líneas la esencia de su puesta en escena musical y estética: “La iluminación del escenario es fría. El fondo musical funerario, sutil: la guitarra afinada como una sitar hindú; el órgano espasmódico y suave, la batería lanzando su advertencia de complicidad, y delante de todo ello un pálido, esbelto y drogado vocalista se contonea, colgado del micrófono esperando su momento”.

Y el momento era para definir intuitivamente caminos inexplorados por el rock, para rebatir los supuestos y las convenciones en las que había basado su etapa clásica: glorificación de la juventud, celebración de la energía, rechazo al tedio y a la educación formal.

Sí, Jim Morrison y los Doors le dieron un giro de ciento ochenta grados a esa forma de pensamiento, y todo ello quedó plasmado en su primer álbum, The Doors.

Éste fue el summum conceptual practicado hasta el cansancio en ensayos íntimos, de integración y conocimiento, así como en presentaciones en vivo forjadas a pulso en el fuego del ritual con el público; en experimentaciones con diferentes drogas y efluvios filosóficos provenientes lo mismo de Oriente que de Occidente.

La lírica de Morrison no hizo la glorificación acostumbrada de la juventud, no. Era demasiado simplista e inocente para un tipo instruido en la parte oscura del pensamiento humano: Blake, Baudelaire, Rimbaud, Jack Kerouac, Nietzsche, Brecht, Artaud… Por lo tanto no definía a la juventud sino que redefinía su YO constantemente, según lo dictaran sus razonamientos.

Por eso la poesía de este rockero no era la tierra de los adolescentes que aún tenían una visión naive del mundo. En sus dos libros publicados en vida (The Lords and the New Creatures, de 1969 y An American Prayer, de1970), así como en los póstumos (Arden lointain, edition bilingüe, de 1988), Wilderness: The Lost Writings Of Jim Morrison, de1988, y The American Night: The Writings of Jim Morrison, de 1990) está bien plasmada la suya. Para él —un darky adelantado a su época— vivir no significaba respirar sino dejar de hacerlo, usando los sentidos y las facultades.

JIM MORRISON (FOTO 2)

La aspiración por la muerte era su credo: clímax de la experiencia humana, concreción de la creatividad en la apoteosis de la pureza instintiva. Por eso al cabo de su vida murió como Marat, y de esta manera se garantizó para sí mismo el Pantheon eterno.

Pero mientras eso le llegaba, Jim Morrison utilizó su intuición como criterio personal y subjetivo. El centro y límite de este universo basado en la intuición debía ser el YO y sólo el YO. Y tal universo era disímbolo: temible, antagónico, pero también gozoso. Un universo del pensamiento.

“Mi realidad es cierta porque pienso”, dijo Jim en alguna ocasión. Y sólo por esa frase se alejaba de las cimientes de la época: diversión, paz y amor. Eso lo volvió igualmente “raro” ante el mundo hippie y ante el mundo convencional.

VIDEO SUGERIDO: The Doors – The End (1967), YouTube (bezo1981)

El rock con él y los Doors ya no fue sólo diversión como antaño. Perdió su inocencia. Ya no había un rechazo al tedio producto de la falta de diversión constante, sino una argumentación al hartazgo de la existencia misma; una explicación a la pelea entre el pensamiento y el propio reflejo mundano. Intuición pura esgrimida con palabras justas, precisas, y lo más notable de todo, adecuadas a la lírica del rock.

Y para llegar a ese diestro manejo del lenguaje revirtió ese otro supuesto adjudicado al género: el odio hacia la educación formal. Tanto Morrison como cada uno de los integrantes del grupo contaba con una educación universitaria, con una cultura vasta, con conocimientos de la literatura, el cine, el teatro, la música (ragas hindús, jazz, de cabaret, clásica y del blues, por sobre todas ellas).

Los integrantes de los Doors nunca rechazaron lo que su condición social clasemediera les había otorgado, al contrario. Con esas herramientas retaron seriamente al ambiente de aquellos días. Resaltaron la desesperanza y le dieron legitimidad al rock y a su poesía, con una imaginería terrible y desoladora.

Dimensionaron al género con el yang de temas como “Break On Through”, “Light My Fire”, “End of the Night”, y de manera inconmensurable con “The End”, antes de que apareciera el yin del Sergeant Pepper´s Lonely Hearts Club Band de los Beatles.

El YO de los Doors –que fue el de Jim– se tornó en un gran concepto. “Conozco al mundo como a mí mismo, como sentimiento e instinto, como pensamiento y raciocinio”. Dicho más precisamente, conozco al mundo porque me conozco a mí mismo, y bajo la tutela de este sentimiento Morrison tenía visiones cósmicas, pero por medio de estas visiones alcoholizadas, drogadas, no sólo expandió al rock sino que le dio trascendencia.

Jim mostró al mundo su formación académica (en poesía, cinematográfica, en sus teorías filosóficas y en sus catarsis; en su teatralidad; en el conocimiento chamánico y en la indiferencia; en el rito de la comunicación y en sus ideales inalcanzados) lo mismo que sus genitales. Y por ambas expresiones fue condenado.

Las imágenes de sexo y muerte, contenidas en sus manifestaciones musicales,  nunca fueron bien vistas por las fuerzas vivas: “I Tell You We Must Die…” (parafraseando a Weill); “Mother… I Want to Fuck You” (cantándole al Edipo errabundo y al freudiano). Todo contenido desde su primer álbum, The Doors, y hasta el último: L.A. Woman.

Así que de Jim Morrison se pueden decir muchas cosas (agregada la actual efeméride por el medio siglo de su fallecimiento), pero con la postrera convicción de jamás poder definir a un ser tan contradictorio como congruente como él. Un poeta, a final de cuentas.

VIDEO SUGERIDO: Jim Morrison Last Performance 1971, YouTube (MRMOJORISIN)

JIM MORRISON (FOTO 3)

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BABEL XXI – SINOPSIS (29)*

Por SERGIO MONSALVO C.

BABEL XXI (FOTO 1)

 (141-145)

SINOPSIS 29 (FOTO 2)

BXXI-141 CLÁSICOS NAVIDADEÑOS/ III

La Navidad (ya desacralizada) es, sobre todo, un concepto. Para unos es un jugoso negocio sentimental. Para otros es la visión de un deseo, de una espera. Para estos últimos esa visión forma parte de la construcción del corazón y de la razón humanas. Como en Leonard Cohen, por ejemplo, del que en esta ocasión presento su pieza emblemática “Hallelujah!”. Por otro lado, aparece la muestra alegre y festiva gracias a la fuerza ejemplar de las músicas empleadas por la Brian Setzer Orchestra. Asimismo, la nostalgia por las navidades infantiles y su significado toman carta de naturalización con la suntuosa Diana Krall. Quien se quede inerme ante todo este sonido debería mostrar por lo menos el acta de defunción como excusa. Felicidades.

VIDEO SUGERIDO: Diana Krall Sleigh Ride, YouTube (sargent stedanko)

SINOPSIS 29 (FOTO 3)

BXXI-142 THE BEATLES

Los Beatles lograron con un par de discos, en 1963, una de las cumbres mayores en la historia del rock con su luminosidad lírica y calidad tanto compositiva como interpretativa. Fueron distintivos y originales. Sus pegajosas armonías y lenguaje impregnaron –e impregnan aún– el inconsciente colectivo, primero por su sencillez musical (en Please Please Me) y luego por su incipiente sofisticación (en With The Beatles). Hacia el final de ese año la travesía de “I Saw Standing There”, como single que desembarcó el sonido del grupo en los Estados Unidos, prendió la mecha de un fuego inacabable, conocido como “beatlemanía”, cuyos ecos se han dejado sentir hasta la fecha, 50 años desde entonces.

VIDEO SUGERIDO: BEATLES on THE ED SULLIVAN SHOW 2-23-1964 I WANNA HO…, YouTube (daveeliot)

SINOPSIS 29 (FOTO 4)

BXXI- 143 FOUR TET

 

El británico Kieran Hebden es más conocido como Four Tet, su nombre de batalla como productor de post-rock y de música electrónica. Forma junto a Burial y Apparat el tríptico contemporáneo más importante de la sutilización sonora que acompaña nuestra época. Estéticamente, y como icono de tal estirpe, se ha inclinado hacia el minimalismo, dentro del cual ha buscado poner los reflectores en sonidos que se transformen en piezas evocadoras bajo su batuta. En ellas se manifiestan sus referentes tanto del género jazzístico (donde ha colaborado con Steve Reid) como del folk. En su búsqueda artística ha navegado por un mar de estilos que lo mismo lo han ubicado dentro de la folktrónica que de la IDM. Posee ese don.

VIDEO SUGERIDO: Four tet – And then patters (HD), YouTube (D3x7rous)

SINOPSIS 29 (FOTO 5)

BXXI-144 LAYLA

El alcohol y las drogas fueron el paliativo de Eric Clapton, el dios rockero, para sobrellevar la pena. Sin embargo, nada lo consolaba. Dicen que no dormía, que todo se le iba en puro llorar. Fue cuando la luz del blues se le encendió allá por el horizonte. Él era un bluesero, ¿no?, entonces sería con esta música con la que combatiría a sus demonios. Nada de Yardbirds, ni de Bluesbreakers, ni de Cream, menos de Blind Faith o el grupo de los Bramlett. Necesitaba algo nuevo, algo con lo que se atreviera a revelar los abismos en los que vivía, un grupo de músicos que se convirtieran en sus compañeros de viaje, en sus Argonautas, y se rompieran el alma hombro con hombro durante su odisea sentimental. Fueron The Dominos.

VIDEO SUGERIDO: Eric Clapton – Layla Unplugged, YouTube (7/14), YouTube (babel131902)

SINOPSIS 29 (FOTO 6)

BXXI-145 KIND OF BLUE

Década tras década, desde su lanzamiento, se le ha considerado la obra cumbre del jazz por historiadores de la música, críticos y público. El espíritu del descubrimiento de un genio llamado Miles Davis está ahí, capturado en cinco tracks; el ahora de su momento y todos los sonidos musicales escuchados con anterioridad: “All Blues”, “Flamenco Sketches”, “Blue in Green”, “Freddie Freeloader” y “So What”. Kind of Blue es la historia de una visión extraordinaria. A partir de entonces nada sería lo mismo para el jazz ni para Miles Davis. Fue un disco que lo transformó todo, no sólo para el género sino para esa forma de arte en general. Se convirtió en una nueva forma de hacer música, de interpretarla y de escucharla.

 

VIDEO SUGERIDO: Miles Davis – “Blue In Green” (Kind of Blue- 1959), YouTube (AnthonyValenteJazz)

 

*BABEL XXI

Un programa de:

Sergio Monsalvo C.

Equipo de Producción: Pita Cortés,

Hugo Enrique Sánchez y

Roberto Hernández C.

Horario de trasmisión:

Todos los martes a las 18:00 hrs.

Por el 1060 de AM

96.5 de FM

Online por Spotify

Radio Educación,

Ciudad de México

Página online:

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ROCK AND ROLL LXX-80’s (I)

Por SERGIO MONSALVO C.

80's I (FOTO 1)

 70 AÑOS DEL ROCK (LOS 80’s)

 PRIMERA PARTE

 El comienzo de los años ochenta se caracterizó musicalmente por su similitud con el inicio de las décadas anteriores: la tibieza, la contracción, el conservadurismo. El punk de fines de los setenta estalló en mil tendencias, la mayor parte de las cuales siguió un desarrollo ambivalente o de efectos retardados que sólo años o décadas después encontrarían su razón de ser.

Como por ejemplo el ambiguo estilo new wave que en el albor de los ochenta retomó muchas de las características del punk, pero con el paso del tiempo fue adquiriendo su propia personalidad hasta identificarse plenamente en el siguiente siglo.

Pero de aquella primera época (de sintetizadores, experimentación electrónica, artístico e intelectual sólo los Talking Heads (obviamente David Byrne), Chrissie Hynde y Elvis Costello impusieron al mundo sus talentos, el resto fue desapareciendo en el camino (Police, Cars, Pere Ubu, B 52’s, Jonathan Richman, Devo, X, et al).

O el rock gótico y la dark wave, también de herencia punk, cobraron fuerza con su ludicidad agónica, su poesía que expresaba el sentimiento de abandono diferido en la realidad cotidiana, en la exaltación de la última gracia estética, ante los arenales de la época en que se vive. El espacio, lo infinito, para esta rama musical, son la cárcel inmensa, sin salida, del hombre que sufre y morir no puede.

De ahí su pensamiento en rebeldía y sólo apaciguado por el momento sensual o por el éxtasis desfalleciente, desuello de un apriorismo por la desesperación, la oscuridad, lo desconocido, donde únicamente espanta el vivir consigo mismo. Bauhaus, Siouxie & The Banshees, The Cure, Joy Division, marcaron el camino.

En lo general, los primeros años ochenta igualmente resintieron la baja económica mundial, la recesión impuesta por los mercados. Al mismo tiempo, los juegos de video arrancaron su carrera de embrutecimiento (hoy en gran boga) y la música –me refiero al rock– pasó a un plano secundario por diversas circunstancias contextuales.

Michael Jackson –el negrito bailarín— se convirtió en la atracción pop del planeta entero con su disco Thriller y todo lo que ello trajo aparejado: playbacks, coreografía artificiosa, eliminación de músicos en el escenario y más que nada la novedosa maquinaria de los videos. Un todo que no era más que una apuesta consensuada por el comercio. Modelo a seguir por infinidad de personajes posteriores, desde Madonna a Janet Jackson ad infinitum. Las presentaciones en vivo aspiraron a imitar a la perfección tales videos.

La principal beneficiaria de los nuevos conceptos fue la cadena MTV, que fundada en 1981 encontró un público propicio para sus asépticas transmisiones, llamativas pero de dudoso fondo musical. Todas sus acciones desde el comienzo actuaron en contra del mismo. Si al principio la influencia y el uso del lenguaje cinematográfico adaptado para una TV musical parecía abrir muchas posibilidades para el ideal artístico, una nueva forma de expresión (incluyendo el contracultural), muy pronto se comprobó, sin embargo, que el medio y el fin eran iguales: la incitación al consumo.

80'S I (FOTO 2)

Privó, a pesar de su alarde de novedad, la función primaria de la TV en la que estaba anclada: producir demanda y fabricar consumidores. Es decir, la imagen (la forma) fue puesta al servicio de esta función en detrimento del contenido (la música).

El pop más artificioso permeó el ambiente. Se convirtió en una fábrica de “éxitos” en fuga provocando con ello el regreso de la tiranía del hit para los artistas auténticos. Los álbumes fueron reconsiderados como meras colecciones de sencillos.

Después de Thriller, los discos de platino –ganados por la venta de un millón de copias o más– fueron requisito para el estrellato. A ello se ayuntó la mercadotecnia –creación y venta de una imagen–, la cual se volvió un elemento esencial para la carrera de muchos. Los videos, el patrocinio corporativo, los comerciales, las playeras, las “autobiografías”, las entrevistas, las presentaciones en la televisión, en el cine, las canciones para soundtracks, se contrapusieron a la esencial rebeldía rocanrolera.

Se buscó por todos los medios convertir a una estrella del rock en una chamba, un trabajo. A mitad de la década, el rock al uso, el del mainstream (llamado entonces “rock de salón”, porque ponía más énfasis en el peinado que en la actitud), acusaba síntomas fatales (comenzó la era de la power balad) y se había vuelto inofensivo, aunque la esposa de un senador estadounidense, Tipper Gore, perorara ofendidísima por unas palabras sobre la masturbación en la pieza «Darling Nikki» del disco Purple Rain de Prince, con lo cual inició una campaña moral contra el rock y fundó un Centro Familiar para poner calcomanías de advertencia en los discos y fomentar la Censura (acto que prevalece hasta la fecha).

A ella se adhirió Susan Baker, la esposa del Secretario de Estado de la Unión Americana, quien por sus influencias el senado efectuó sesiones en las cuales el Congreso de tal nación reflexionó sobre el significado de las letras en el rock. Éste fue el primer blanco en la guerra contra las artes que pronto se recrudeció en todo el mundo (recuérdense los asaltos realizados por fanáticos religiosos cristianos a diversos museos y galerías a través del orbe).

La controversia en torno al contenido de las letras y los efectos de la música en los jóvenes con el tiempo se centró en dos formas musicales que, pese a sus ventas masivas, aún conservaban cierto dejo de extrañeza: el rap y el heavy metal.

Es imposible pasar por alto los elementos de prejuicio racial y de clase en este fenómeno. Ejemplo: si Eric Clapton interpretaba una canción de Bob Marley acerca de matar al sheriff, no pasaba nada, incluso ganaba un lugar entre las listas de popularidad sin enfrentar preguntas acerca de su motivación o el efecto que la canción pudiera tener sobre quienes la escuchan. Pero si los integrantes de un grupo llamado N.W.A., negros ellos, producían un rap sobre una confrontación violenta con la policía, se les recompensaba con boicots y el acoso del FBI.

En cuanto a los heavymetaleros, hay que recordar los terroríficos e inquisitoriales juicios a los que fueron sometidos Ozzy Osbourne y Judas Priest, porque las fuerzas vivas los señalaron y llevaron a juicio acusándolos de que sus canciones habían incitado al suicidio a varios adolescentes en aquella época, y ridiculeces así. ¿Qué tendría esta gente en la cabeza que veía, en simples canciones, tantos fantasmas diabólicos?

VIDEO SUGERIDO: N.W.A. – Straight Outta Compton (Good Quality), YouTube (deathrowunreleased)

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BABEL XXI – SINOPSIS (28)*

Por SERGIO MONSALVO C.

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SINOPSIS 28 (FOTO 2)

BXXI-136 IAN DURY

Ian Dury, al igual que el Marqués de Sade, llevó el asunto del exceso más allá del escándalo. Muchas veces hasta la comedia, tanto así que la primera vez que se presentó en la televisión inglesa cantó, a pesar de que el productor le pidió que no lo hiciera, un tema que ya circulaba como un himno en el underground británico: “Sex & Drugs & Rock & Roll”. Dicha pieza se convirtió en ese mismo instante en una canción emblemática y filosófica para la historia completa del género. El personaje de Dury en su canción-hito es uno cuyo destino le exige acabar con las tediosas imposiciones de la normalidad, aunque paradójicamente corra por ello el riesgo de la autodestrucción.

VIDEO SUGERIDO: Ian Dury & The Blockheads – Wake Up And Make Love With Me (Live), YouTube (HOLLYwoodgoesFRANKIE)

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BXXI-137 GANGSTA RAP

Los intérpretes del gangsta rap han pavimentado el camino hacia las listas de popularidad con cadáveres. ¿Realidad o truco publicitario? Es igual, en este rubro, el crimen paga y bastante. La violencia es su negocio y con él ganan millones (también por otras adictivas ilegalidades derivadas de la misma). Raperos con antecedentes penales como Snoop Doggy Dogg; con cargos por lesiones graves como Flavor Flav o por homicidio, como Tupac Shakur, son ejemplos históricos que han mostrado la mencionada ruta: la música con pistola en mano. El arma, en posesión de tales rimadores, se ha convertido en indicador de marca y aleja del material cualquier atisbo sobre la calidad: una palabra que no entra en su reducido y reiterativo vocabulario.

VIDEO SUGERIDO: Body Count CopKiller, YouTube (Fazelinear 5666)

SINOPSIS 28 (FOTO 4)

BXXI-138 JOHN MAYALL

John Mayall: guitarrista, armoniquista, tecladista, compositor, cantante y, sobre todo, líder de banda representa el estilo, la profundidad y la lucidez de una generación británica, que supo comprender y fundir en su experiencia vital la música afroamericana, que en su propia tierra no tenía aprecio alguno a mediados de los años sesenta. Con ocasión de su octagésimo aniversario dedico este programa a aquel primer disco que se volvió clásico en la historia del blues y del rock con su mítico grupo The Bluesbreakers y, con él, la de Eric Clapton, como el primero de un impresionante listado de nombres que harían historia con esta banda y con las que irían a integrar después del paso por la Universidad Mayall.

VIDEO SUGERIDO: John Mayall 70th birthday with Eric Clapton & The Bluesbreakers I’m Tore Down, YouTube (budd77)

SINOPSIS 28 (FOTO 5)

BXXI-139 SASKIA LAROO

La trompetista holandesa Saskia Laroo ha tocado mucha música con todo tipo de formaciones, pero su verdadero amor es el jazzdance. Sin embargo, no sólo le interesa dicho estilo, también el jazz de John Coltrane y de Charlie Parker, y con el mismo amor ha llegado a tocar el dixieland. Cuando comenzó a hacerlo profesionalmente había mujeres a las que no se les permitía tocar en grupos de hombres. A ella sí. Si no la tomaban en serio, tocaba tan duro, alto y fuerte que finalmente tenían que hacerlo. Estuvo en grupos de reggae, de pop, de salsa, freejazz, surinameses y brasileños. Pasó de una escena a la siguiente. No obstante, lo más importante que aprendió de todo ello fue a no despreciar nada y a no sostener opiniones puristas.

VIDEO SUGERIDO: Saskia Laroo Band – Talking about Coltrane, YouTube (Peter Aerts)

SINOPSIS 28 (FOTO 6)

BXXI-140 JARVIS COCKER

Las canciones de Jarvis Cocker tienen poder de observación, franqueza y sensibilidad, así como una inmensa capacidad para exponer las torpezas y los sentimientos personales y humanos y convertirlos en temas universales, pegadizos y definitorios. Por todo ello la prestigiosa editorial Faber and Faber (que entre su catálogo cuenta con T. S. Eliot y Harold Pinter, como muestras) además de contratarlo como editor, le publicó al comienzo de la década un libro con sus mejores letras comentadas por él mismo: Mother, Brother, Lover, Selected Lyrics. Volumen en cuya introducción emite una serie de conceptos muy interesantes para comprender sus puntos de vista entre la hechura y la lectura de una canción dentro del rock.

VIDEO SUGERIDO: Jarvis Cocker – You’re In My Eyes, YouTube (JarvisCockerVEVO)

 

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Equipo de Producción: Pita Cortés,

Hugo Enrique Sánchez y

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LA AGENDA DE DIÓGENES: CHARLES BUKOWSKI

Por SERGIO MONSALVO C.

CHARLES BUKOWSKI (FOTO 1)

 LA VICTORIA DE LA VULGARIDAD

 «¿No se condena toda civilización a la decadencia en cuanto comienza a dejarse penetrar a las masas y su vulgaridad en ella?» Han pasado casi 70 años desde que el prestigiado historiador ruso Michael Rostovtzeff, el erudito del mundo antiguo planteara esta pregunta, tanto más ominosa por todas sus implicaciones consecuentes.

Esta afirmación ha sido reiterada de alguna manera por otros escritores de gran peso literario a través del tiempo: T. S. Eliot, George Steiner, Guy Debord, Gilles Lipovetsky, Jean Serroy, Fréderic Martel o Mario Vargas Llosa, entre muchos otros. Y la conclusión de éstos es más o menos semejante: La civilización no durará a menos que sea una civilización de clase  y no de masas.

Atrapados entre la certeza de que lo vulgar impregnará la civilización y la probabilidad de que la civilización no sobrevivirá a aquella, ¿podremos escapar al sino de Roma?, porque las masas ya se encuentran reunidas ante las puertas globales y gritando: “¡Incéndienla!, “¡Queremos más espectáculo?”.

La hoy omnipresente vulgaridad contemporánea es una forma de describir la convergencia experimentada entre las culturas de la élite y de las masas en nuestra época. Todas las disciplinas, todas las artes, toda la tecnología, la política, la comunicación, etcétera, están impregnadas de ella o la tienen como fin último (consumista e ideológico). La cultura de élite de la civilización contemporánea, pese a sí misma, ha emprendido ya su habilitación, de manera populista.

Concentrándonos únicamente en el campo literario, la vulgaridad de los best-sellers, sean del nivel que sean, constituyen la expresión perfecta de todo lo que el mundo clásico designaba con esta palabra, a la que no se debe catalogar como un adjetivo sino como un sustantivo.

Vayamos al ejemplo: Charles Bukowski (1920-1994). La suya era una materia literaria exageradamente pastosa. De brocha gorda, por decirlo así (“Sépanlo: Bukowski apesta a vulgaridad” –descripción de coitos, borracheras, relaciones con prostitutas y con seres de los bajos fondos urbanos, de la siempre recurrente white trash, material que sarcásticamente hizo expresar a Jean Paul Sartre que Bukowski “era el mejor poeta de América”–. Muchos escribieron desde el principio sobre él para lanzarlo a la muchedumbre. Resultado: se volvió lenta pero absolutamente popular).

Su primera pieza corta salió a la luz en 1944 cuando contaba con 24 años de edad, “Aftermath of a Lengthy Rejection Slip”, y fue publicado en Story Magazine. Dos años más tarde apareció “20 Tanks From Kasseldown”, en otro medio. Y, ante la falta de respuesta pública y editorial, el autor se dedicó durante años a subempleos de diversa índole (lavar platos, colgar carteles en el Metro, encargarse de manejar un elevador, como chofer de camiones, en una oficina de correos) y, sobre todo, a embriagarse, y a refosilarse con una incontable cantidad de mujeres insospechadas.

Todo lo cual, le proporcionó a la postre la materia prima para toda su carrera literaria. “De acuerdo, he bebido [comenzó a los 13 años] y tenido mucho sexo –confesó en entrevistas–, pero eso no significa que tenga que ser algo fundamental”. Aunque también dijo que describió tantas escenas sexuales porque sabía  que tenían tirón entre el público.

Aunque tardó en encontrar el gusto de éste, y el éxito consecuente, con su realismo sucio. “El dinero llegó cuando vendí sus libros para guiones de películas y cosas así”, explicó su editor, John Martin, en una entrevista. Fue él quien lo retó a plasmar de su marasmo hedonista. Le hizo la oferta que cambió su dinámica y obligó a ponerla en el papel: 100 dólares semanales de por vida a cambio de publicar toda su obra en su editorial, Black Sparrow.

CHARLES BUKOWSKI (FOTO 2)

Así, el Bukowski popular que osó y usó la vulgaridad no solo se atrevió a serlo, sino que hizo de ella una marca y un estilo. Y los puso al servicio de unas imágenes, gráficas y verbales, capaces de grabarse indeleblemente en la memoria de millones de personas. Son muchos los escritores (o aspirantes a serlo) que han intentado desde él hacer lo mismo, pero poquísimos quienes lo han conseguido para al final volverse eso, vulgares copias.

La vulgaridad, conviene precisarlo, es básicamente la única línea que conecta a Bukowski con la literatura del siglo XX y el espíritu de los tiempos del siglo XXI (la exposición total, ilimitada y viral). No hay otra, ni más substancial ni más transitada, de la que podemos encontrar muestras paradigmáticas en sus escritos.

La suya se centra en la intimidad (un concepto hoy a la baja y en caída libre), con un valor muy diferente, aunque no incompatible con la quinta esencia de aquella. Es una intimidad sensorial, que tiene poco que ver con los sentimientos y que encuentra su paradigma en la proximidad física de cualquiera de sus libros cuando el lector lo tiene entre sus manos.

Por otra parte, la fascinación por la vulgaridad de Bukowski, aunque contenida, pero en ascenso en su momento, tampoco era exclusiva de él. Ha sido también una de las fuerzas dominantes de la escritura de la escritora J. K. Rowling, Dan Brown o Paulo Coelho, por ejemplo. Aquí habría que enfrentar sus valores literarios con los de J. R. R. Tolkien, John Le Carré o Umberto Eco, respectivamente.

Aunque sea su cualidad más importante, la vulgaridad de Bukowski ha sido crucial para el ser y estar de las masas entre siglos. Y es que la literatura tiene una historia larga, pero ondulante. De vez en cuando decae y necesita tocar tierra para recobrar fuerzas.

Los admiradores del escritor de origen prusiano (hoy Alemania) han pretendido aumentar su atractivo otorgándole cierta respetabilidad literaria. Eso es imposible. Bukowski es atractivo por vulgar, y toda apreciación positiva del género requiere defender la suya intrínsecamente. Dicha defensa está implícita en el romanticismo que ha representado los pilares centrales de la cultura sin refinar desde hace 200 años.

CHARLES BUKOWSKI (FOTO 3)

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BABEL XXI-533

Por SERGIO MONSALVO C.

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LA CASA DEL POETA

(LIBROS CANÓNICOS 29)

 

Programa Radiofónico de Sergio Monsalvo C.

https://www.babelxxi.com/533-la-casa-del-poeta-centenario-luctuoso/

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LIBROS: ARTE-FACTO (III)

Por SERGIO MONSALVO C.

ARTE-FACTO (III) (PORTADA)

EL RIZOMA DEL ROCK*

Una de las aportaciones del rock a la cultura ha sido la de conectar a quienes trabajan en toda actividad estética y con ello creado sonidos, canciones o álbumes afines y alianzas artísticas en todo el mundo. Y lo ha hecho ya sea en un disco, en un track en particular o en la escenografía de un concierto. Ha conectado con aquellos que se han pasado la vida resolviendo sus misterios o belleza en alguna de sus formas, dentro de sus disciplinas individuales o conjuntas (humanistas o científicas), ya sea influyéndolos o siendo influido por ellos.

El resultado de tal encuentro ha producido sonoridades capaces de sacar al escucha de sí mismo y conducirlo a diversas dimensiones mentales, reflexiones existenciales o sensaciones en movimiento. Las obras creadas en este sentido son Arte-Factos culturales, aventuras en el microtiempo, las cuales requieren de la entrega a un flujo musical que enlaza una nueva expansión del quehacer humano con la experiencia auditiva en las diferentes décadas, desde mediados del siglo XX hasta el actual fin de la segunda decena del XXI.

El arte es la utopía de la vida. Los músicos rockeros de nuestro tiempo no han cesado en su tarea de acomodar la práctica musical a una búsqueda imparable de tales adecuaciones. La indagación sonora adquiere, en este contexto, un nuevo significado: no es mera búsqueda expresiva, sino persecución de horizontes culturales nuevos para un público en mutación, que exige de lo musical apreciaciones vitales, rizomáticas, en relación con sus exigencias estéticas y vivenciales.

 

 

*Introducción al volumen Arte-Facto (III), de la Editorial Doble A, cuyo contenido ha sido publicado de manera seriada en el blog Con los audífonos Puestos bajo esa categoría.

 

 

Arte-Facto (III)

Sergio Monsalvo C.

Editorial Doble A

Colección “Textos”

The Netherlands, 2021

 

 

CONTENIDO

John Cage: El Arcángel Anarquista

Jukebox: Parafernalia Sonora

Kavi Alexander: Calidez Estereofónica

Key to the Highway: Canción y Poema

Leonardo Da Vinci: Automa Cavaliere

London Calling: La Portada

Marilyn Monroe: Fragmentos

Mike Kelley: Imagen del Underground

Momus: Alterego Altermoderno

Orquesta de las Esferas I y II: Música del Universo

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BABEL XXI – SINOPSIS (27)*

Por SERGIO MONSALVO C.

BABEL XXI (FOTO 1)

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BXXI-131 ANNE SEXTON

La medicina ha llamado a la locura de diversas formas que, al final, no iluminan el enigma de la vida y olvidan el hecho de que existe un sufrimiento creativo y otro destructivo. Y éste, para tal disciplina, resulta sospechoso y sólo puede explicarlo como una enfermedad. Muchos locos geniales que han vivido entre nosotros como artistas serían para la mayoría de los psicólogos y doctores de hoy sujetos de hospitalización; sus obras, claros cuadros clínicos y la historia de la literatura, un auténtico manicomio. La obra de cada uno de ellos ha revelado, finalmente, cómo resuelven su problema moral, separados de los demás en la soledad. Tal es el caso de Anne Sexton, la poeta estadounidense.

 

VIDEO SUGERIDO: The poet Anne Sexton on words and music, YouTube (Fountainheadz)

SINOPSIS 27 (FOTO 3)

BXXI-132 ROBERT JOHNSON

Un personaje del blues primario cumplió con todos los requisitos que necesitaba la cosmogonía del rock: Robert Johnson. Es el bluesero más venerado por los rockeros aún hoy en día. Su lírica: un drama de sexo entrelazado con hechos de realidad, rudeza y ternura; con deseos que nadie podía satisfacer; con crímenes sin explicación, con castigos a los que no podía escapar, y con una leyenda contractual con el Diablo para tocar magistralmente la música que interpretaba. En lo musical fue un innovador y un estudioso práctico de su género e instrumento. Ningún otro guitarrista de blues ha estado rodeado de tantos mitos y leyendas como él, cuya vida ha sido sometida a un proceso de comprensión eterna.

VIDEO SUGERIDO: Eric Clapton – Kind Hearted Woman, Sessions for Robert Johnson, YouTube (Al8blues)

SINOPSIS 27 (FOTO 4)

BXXI-133 WHEN A MAN LOVE’S A WOMAN

“Cuando escucho ‘When a Man Loves a Woman’ algunas veces me duele como una vieja herida de guerra; otras, me resulta un tanto agridulce, pero nunca ha dejado de gustarme. ¿Sabes una cosa? Cuando amas a una mujer, eso hace que te broten canciones —tuyas o no, seas músico o no— que están en lo más hondo de ti. Luego un día ella se va [Por cualquier maldito y banal motivo] y se lleva consigo algo tuyo que no sabías que tuvieras. Y ese algo será desde entonces —y así lo sentirás— mejor que cualquier otra cosa que hayas tenido nunca. Y lo echarás de menos de ahí en adelante, con una gran tristeza. Así me siento cuando oigo esa canción”.

VIDEO SUGERIDO: Marvin Gaye – When A Man Loves A Woman, YouTube (yahboyjoey1)

SINOPSIS 27 (FOTO 5)

BXXI-134 THE RAVEONETTES

La obra del dúo proveniente de Dinamarca, The Raveonettes, exige del escucha paciencia y entrega para saborear las piezas precisas y preciosas que componen sus discos hasta la fecha, tal como pasa con las mejores experiencias. Más allá de las formas melodiosas hay siempre un estilo noisy implacable y envolvente que no busca complacer a quien los oye, sino hacerlo pensar con las vísceras y la razón. No se trata, pues, de un grupo de consumo fácil, sino de una propuesta inteligente y delicada que hay que saborear desde el primero hasta el más reciente de los álbumes que forman parte de su cuidado catálogo. Sí, definitivamente, escuchar a The Raveonettes es un auténtico placer estético.

VIDEO SUGERIDO: The Raveonettes – Attack Of The Ghost Riders, YouTube (TheRaveonettes VEVO)

Joe Zawinul Syndicate spillede i Jazzhouse under Copenhagen Jazz Festival 2005.

BXXI-135 JOE ZAWINUL

«La mayoría de la gente no se da cuenta de mis antecedentes familiares húngaro-bohemios. Mi madre era una húngara de verdad, de varias generaciones anteriores. De ese pasado eslavo y gitano, vienés, algo me caló los huesos, algo que nunca me abandonó. Pero mi forma de expresión es completamente estadounidense”, indicaba el tecladista Joe Zawinul. De tal interconexión brotó la mezcla musical panglobal que le daría fama a este músico. Fama que tendría como bagaje su participación con Miles Davis, luego en la formación del grupo Weather Report hasta el postrer Zawinl’s Syndicate, proyectos en las que Joe dio rienda suelta a todas sus influencias y en las que divulgó el jazz panglobal para diversas generaciones.

VIDEO SUGERIDO: Zawinul Syndicate 75 th Lugano 2007 – Orient Express -, YouTube (fishcricet)

 

*BABEL XXI

Un programa de:

Sergio Monsalvo C.

Equipo de Producción: Pita Cortés,

Hugo Enrique Sánchez y

Roberto Hernández C.

Horario de trasmisión:

Todos los martes a las 18:00 hrs.

Por el 1060 de AM

96.5 de FM

On line por Spotify

Radio Educación,

Ciudad de México

Página On line:

http://www.babelxxi.com/

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BRIAN WILSON

Por SERGIO MONSALVO C.

BRIAN WILSON (FOTO 1)

 79 AÑOS: 7 MOMENTOS

La melodía, esa sucesión de sonidos que le da identidad y significado a una sonoridad en particular, ha sido el leitmotiv en la turbulenta vida de Brian Wilson, un genio de la música popular, que en junio del 2021 festeja 79 años de edad (nació en 1942, en Hawthorne, California).

La melodía es lo que ha sacado a flote la mente, muchas veces extraviada en mares de inestabilidad, del considerado uno de los compositores más importantes e innovadores del siglo XX.

Y es, también, el elemento que lo ha hecho evolucionar como artista y concatenarse estéticamente con personajes semejantes a lo largo de su dilatada carrera. He aquí, a continuación, siete momentos, necesariamente simplificados, de tal evolución.

I) La originalidad del dúo Jan & Dean, formado por Jan Berry y Dean Torrence, emergió en 1958 con los arreglos, las armonías vocales, coros y el uso del falsete. Su música fue un auténtico soundtrack de la diversión veraniega: canciones llenas de briza marina, rayos de sol, olas, tablas de surf, bikinis, fiestas playeras nocturnas y carreras de coches (“Baby Talk”, “Dead Man’s Curve” o “Jennie Lee”, entre otras).

La aparente superficialidad temática estaba apoyada por la producción cuidada, nítida y compleja de Jan Berry. Su trabajo impactó al jovencísimo californiano Brian Wilson, que se volvió amigo de Berry y logró colaborar en la construcción de algunos éxitos del dúo (como “Surf City”).

Ellos fueron una influencia determinante en Wilson (con su omnipresente y determinante atmósfera conceptual), además de su admiración por los grupos vocales como The Four Freshmen.

II) Brian y sus hermanos (Dennis y Carl) decidieron fundar un grupo semejante junto a su primo Mike Love y Alan Jardine. Meses después, como The Beach Boys, grabaron «Surfin'» para Candix Records a fines de 1961. La canción de Brian apuntaló la imagen del grupo: muchachos alegres para quienes la vida significaba ir a la playa, andar en coche, ligarse a las jóvenes y surfear.

Luego, el papá de los Wilson les consiguió un contrato con Capitol y los hits se sucedieron uno tras otro, al igual que las giras. «Surfin’ USA», como ejemplo, manifestó las raíces de Brian. La pieza fue copiada prácticamente nota por nota de «Sweet Little Sixteen» de Chuck Berry a la que le agregó armonías vocales como los Four Freshmen, adaptó el texto a sus propias ideas y creó así una producción de sonido ligero.

El estilo se convirtió en un patrón temático y musical para el nuevo género en los Estados Unidos, el surf. A fines de 1964, Brian Wilson sufrió un colapso nervioso. Las continuas presentaciones y la obligación de firmar éxitos nuevos fueron demasiado para él. Así que decidió concentrarse en el trabajo de estudio.

III) La otra influencia marcada de Wilson fue Phil Spector. Precursor del pop barroco. Creador de innumerables joyas de las Crystals, Darlene Love, las Ronettes, los Blue Jeans… Generador del éxito instantáneo que le depararía una permanencia sonora eterna. Con él se erigió la leyenda del “Wall of Sound” (Muro de Sonido) y la de su prestigio como productor genial. Dotaba a las composiciones de su sonido (incluidas múltiples pistas de acompañamiento superpuestas para abrumar al oyente: inquietudes y emociones juveniles respaldadas con pop orquestal o con instrumentos de la misma).

The Beach Boys Today! (de 1965), álbum bajo la producción total de Wilson, está considerado el primero de gran calidad musical compuesto por Brian. Era innovador en los arreglos (basados en la obra de Spector). Wilson abandonó las temáticas del surf y de autos.

Las letras eran, sí, sobre amor adolescente, pero eran canciones mucho más profundas, con interesantes arreglos así como desgarradoras armonías y melodías, como las de su maestro.

BRIAN WILSON (FOTO 2)

VIDEO SUGERIDO: Good Vibrations – The Beach Boys (Stereo mix), YouTube (jpezeta)

IV) Mientras el resto del grupo andaba de gira, Brian se dedicó a preparar el L.P. Pet Sounds (Capitol, 1966), que en cierta forma se convirtió en su proyecto solista. Hoy, todo historiador, estudioso y crítico del rock, está de acuerdo en que este disco representa una obra maestra y la culminación de ideas del master mind de los Beach Boys.

En tal disco el pop sinfónico de Brian Wilson y los textos poéticos de Tony Asher están ya muy lejos de las canciones de surf en los que el grupo había fundado su éxito hasta ese momento. El público (atónito), la disquera (medroza) y sobre todo los demás miembros del grupo (estrechos de miras y en contra, por lo mismo) tuvieron que acostumbrarse al repentino cambio de curso.

Las ventas del álbum fueron un poco decepcionantes al principio, aunque «Sloop John B», «Wouldn’t It Be Nice» y «God Only Knows» fueron grandes éxitos. Y no fue sino hasta en los años siguientes, cuando los Beatles siguieron el mismo camino con el Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band, que se comprendió en el mundo la importancia de Pet Sounds.

V) Tras Pet Sounds Brian pensó en un proyecto aún más ambicioso, Smiley Smile (en 1967). El núcleo central era una oda a los elementos: tierra, viento, luz, agua y fuego. A pesar de la admiración causada con su anterior obra en los mismísimos Beatles (por las exquisitas voces, la brillantez de su producción, las posibilidades de mejores estudios de grabación, sin olvidar los imaginativos arreglos y las sublimes composiciones, que ya reflexionaban sobre el paso del paraíso juvenil a la madurez), el entorno no compartía su anhelo creativo y pugnaba por el retorno a la antigua senda.

La situación no ayudaba a la de por sí frágil psique de Brian, quien llamó como letrista a Van Dyke Parks. A la colaboración no contribuyó que durante las sesiones Wilson consumiera ingentes cantidades de marihuana, anfetaminas y LSD, generándose un ambiente de alta tensión.

Brian no lo aguantó y se olvidó de la obra Smile (originalmente, Dumb angel), que quedó inconclusa y quemada en parte, por él mismo, aunque al final se rescataron algunos temas ya producidos por él (para Smiley Smile), como el que sería el pináculo del grupo: Good vibrations.

 

VI) Smile quedó como el más famoso álbum inacabado. Sin embargo, en el 2004 (casi 40 años después), Wilson retomó el proyecto como solista, grabándolo de nuevo y editándolo como Brian Wilson presents Smile. Revisó y articuló meticulosamente las 70 bobinas -de cuatro y ocho pistas- que se conservaban.

El ya publicado Smile muestra una labor titánica. En él Wilson mostró su fascinación por lo que llamaba en aquel entonces «grabaciones modulares»: pequeños fragmentos musicales que luego encajaría en un collage. También le encantaban los efectos de sonido o los ruidos aptos para ser integrados a la música.

Lo que descubrimos hoy, al escucharlo, es a un grupo en expansión, explorando delicadas orquestaciones, lejos del impacto apabullante de Phil Spector. Se trata de un pop fantasioso, que solo en tiempos recientes se ha convertido en tendencia, con grupos como Flaming Lips o Animal Collective. Algunos lo llamarán psicodelia pero en el fondo era una extensión del trabajo de gente como Aaron Copland o George Gershwin.

VII) Los herederos de George Gershwin autorizaron a Brian Wilson a que completara dos canciones inacabadas, a su vez, en las que Gershwin trabajaba en el momento de su muerte, en 1937: “The Like In I Love You” y  “Nothing But Love”. Ambas formaron parte del nuevo trabajo de Wilson como solista que apareció en el 2010: Brian Wilson Reimagines Gershwin.

En palabras del propio Wilson: “Gershwin tenía un don para la melodía que nadie ha igualado, su música es intemporal y siempre accesible. Este es el proyecto más espiritual en el que he trabajado”.

Sin duda, Gershwin dotó a las canciones de grandes invenciones armónicas y fue pionero en emplear ritmos del jazz en sus composiciones clásicas. La conexión con Brian Wilson, otro maestro de los arreglos musicales (hacedor del monumental Pet Sounds), es más que interesante.

Sirva el hecho para reconocer la labor de dos hombres que ahora están unidos por un disco, pero que por su cuenta, en épocas distintas, dotaron a la música popular de un cuidado mundo compositivo. Wilson y Gershwin, unidos por el don de la melodía.

VIDEO SUGERIDO:  Brian Wilson Reimagines Gershwin – ‘The Like In Love You’, YouTube (russeliphilip)]

BRIAN WILSON (FOTO 3)

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