CANON: CHUCK BERRY (100 AÑOS/IX)

Por SERGIO MONSALVO C.

Chuck Berry hubiera cumplido 100 años en el 2026. Un centenario fastuoso dada la importancia del personaje para el género rockanrolero y para la música en general. Vaya esta serie como un sentido homenaje a quien le proporcionara al rock sus historias, su guitarra, su riff y sus gestos. Un legado inconmensurable.

LA COSMOGONIA DEL ROCK & ROLL (IX)

En aquella época sólo un puñado de músicos estaba ocupado con armar obras maestras del rock y del blues rock (término que aún no existía): Fred Below u Odie Payne en la batería; Willie Dixon en el bajo; Johnnie Johnson o Lafayette Leake en el piano; y L.C. Davis en el sax tenor. Estos hombres hicieron magia en los estudios de Chess, esa magia que dio origen a la mitología de la naciente cultura musical. Chuck Berry la plasmó en retratos que continúan vigentes bajo distintas formas rocanroleras.

En las siguientes décadas Berry ya no publicó nuevo material y en consecuencia proliferaron las antologías, las Ultimate Collections, los Best of, desde The Very Best of Chuck Berry (de 1991) hasta Side By Side (2006), y las cuales seguramente verán incrementado el catálogo tras su muerte.

En cuanto a presentaciones personales siguió actuando en vivo en homenajes, especiales de TV, así como en esporádicas tours por Europa o regularmente en el bar restaurante Blueberry Hill de St. Louis y áreas circunvecinas del estado de Missouri, donde residía. Al igual que para eventos sociales (como el del sábado primero de enero del 2011 en Chicago donde a mitad del show en el Teatro del Congreso local sufrió un desmayo y que sería el primer aviso grave de su endeble salud a los 84 años).

VIDEO: Chuck Berry – Nadine, YouTube (Kania)

CANON: CHUCK BERRY (100 AÑOS/VIII)

Por SERGIO MONSALVO C.

Chuck Berry hubiera cumplido 100 años en el 2026. Un centenario fastuoso dada la importancia del personaje para el género rockanrolero y para la música en general. Vaya esta serie como un sentido homenaje a quien le proporcionara al rock sus historias, su guitarra, su riff y sus gestos. Un legado inconmensurable.

LA COSMOGONIA DEL ROCK & ROLL (VIII)

El segundo de los paquetes, The London Chuck Berry Sessions (TIS) con trabajos de principios de los años setenta, en donde la crema y nata del rock inglés participó en aquellas sesiones londinenses ya mencionadas, algo cuestionables en el sentido artístico, pero comercialmente exitosas, que se equiparan a las de Howlin’ Wolf y Muddy Waters.

Desde aquellas fechas estas grabaciones de blues y rock and roll salieron en vinil, con una calidad de producción bastante mediocre en algunos casos, puesto que no se usaron las cintas originales para la impresión. Lo mismo sucedió con el disco compacto, copiado de la segunda o tercera generación de copias.

A fines de dicha década abrió su propio restaurante en Wentzville, Missouri, al que puso por nombre The Southern Air. Mismo con el que de nueva cuenta se metería en problemas con la ley. Fue acusado de voyuerismo por un gran número de mujeres dado que había colocado cámaras de video en el interior de los baños del local (supuestamente para testificar posibles robos). Para salir del lío tuvo que desembolsar alrededor de millón y medio de dólares, cosa que le dolió más que la publicidad negativa que se generó por ello.

La caja Missing Berries: Rarities (MCA-Chess) que apareció al comenzar los noventa, forma parte de una serie de reediciones de Chuck Berry sacadas de las bóvedas de Chess que se han sucedido a través de los años. Se justifica la publicación en varias formas. Las cualidades artísticas y técnicas del material mantienen un alto nivel uniforme a lo largo de la colección.

No obstante, con eso sólo comienzan las virtudes de esta reedición en CD, pues el paquete incluye textos amplios y bien documentados, información sobre los compositores y las circunstancias de las grabaciones, así como los créditos de los músicos participantes.

VIDEO: ‘My Ding A Ling’ Sing Along (with intro) – Chuck Berry with…, YouTube (db 1958)

CANON: CHICK BERRY (100 AÑOS/VII)

Por SERGIO MONSALVO C.

Chuck Berry hubiera cumplido 100 años en el 2026. Un centenario fastuoso dada la importancia del personaje para el género rockanrolero y para la música en general. Vaya esta serie como un sentido homenaje a quien le proporcionara al rock sus historias, su guitarra, su riff y sus gestos. Un legado inconmensurable.

LA COSMOGONIA DEL ROCK & ROLL (VII)

La siguiente década, la de los ochenta, fue muy discreta para él en su primera parte. Pequeños clubes, presentaciones-tributo y perfiles bajos. Hasta que en 1986 fuera inaugurado el Salón de la Fama del Rock, en Cleaveland, Ohio, donde se le incluyó entre sus primeros inquilinos.

Al año siguiente fue el protagonista del documental de un concierto para celebrar sus 60 años de edad, Hail Hail Rock ‘n’ Roll (con Keith Richards como director musical y productor), dirigida por Taylor Hackford, y también por esas fechas publicó su autobiografía (subjetiva en exceso y más bien hagiográfica, por lo que se le considera poco referencial entre los estudiosos).

En 1988 apareció Rock & Roll Rarities (con el sello Charly), con 32 títulos incluidos en un álbum doble, la tercera parte del mismo consiste en versiones hasta ese momento inéditas de algunos de sus grandes éxitos, además de los demos de «Rock and Roll Music» y «Sweet Little Sixteen» (como dato anexo, hay que señalar que se trató de la décimo sexta grabación de las mismas piezas).

Al año siguiente se editaron dos paquetes: el primero, The Chess Box (TIS), una caja de CDs que no sólo ofrecía la misma calidad de las cintas maestras sino una profusión de material informativo y una entrevista en la que Berry se manifestó en forma más concreta que de costumbre acerca de su trabajo. Esta caja compuesta de 71 canciones y casi tres horas y media de duración sin duda ofrece aún hoy agradables sorpresas.

VIDEO: Chuck Berry – Let It Rock, YouTube (Dan Gavin)

CANON: CHUCK BERRY (100 AÑOS/VI)

Por SERGIO MONSALVO C.

Chuck Berry hubiera cumplido 100 años en el 2026. Un centenario fastuoso dada la importancia del personaje para el género rockanrolero y para la música en general. Vaya esta serie como un sentido homenaje a quien le proporcionara al rock sus historias, su guitarra, su riff y sus gestos. Un legado inconmensurable.

LA COSMOGONIA DEL ROCK & ROLL (VI)

La opinión general calificó a los cinco álbumes de Chuck Berry editados por la Mercury, entre ellos Golden Hits, St. Louis to Frisco y Live at the Fillmore (1967), como sus trabajos menos logrados. Debido quizá a cierta inseguridad ante el público sesentero, Berry regrabó sus éxitos al estilo de “Memphis», además de una pieza instrumental heavy de 18 minutos, «Concerto in B Goode» y un disco en vivo realizado en San Francisco con la Steve Miller Band, en el que deleitó al auditorio del blues con versiones de «C. C. Rider» y «Hoochie Coochie Man».

Después de volver con Chess Records, en 1970, grabó Back Home, álbum del que destacaron «Tulane» y «Have Mercy Judge», dos relatos acerca de detenciones por posesión de drogas, los cuales demostraron que conservaba su capacidad como letrista. No obstante, fue una grabación en vivo la que le valió un sorpresivo hit trasatlántico.

Durante una estancia en Inglaterra para grabar London Sessions (1972) acompañado por una serie de superestrellas sesenteras de la guitarra, con un formato semejante a los discos editados anteriormente por Howlin’ Wolf y Muddy Waters, Berry grabó «My Ding-a-Ling». Para esta versión discretamente arriesgada de «My Tambourine», realizada por él para la Mercury, fue apoyado por algunos integrantes de The Average White Band. El éxito de la canción dio a conocer a Berry entre la generación adolescente setentera.

De esta forma siguió presentándose en espectáculos de homenaje al rock de la época dorada y realizó esporádicas grabaciones. Rockit (Atlantic, 1979), en el que destacó el piano blusero de Johnnie Johnson en «I Need You Baby», su mejor trabajo de este periodo. Asimismo, se prolongaron las malas relaciones de Berry con las autoridades. Ese año fue sentenciado a 100 días de prisión por evasión fiscal y luego apareció en la película American Hot Wax, basada en la carrera de Alan Freed.

VIDEO: American Hot Wax DVD 1978 Alan Freed Jay Leno, YouTube (RussMcElroy)

CANON: CHUCK BERRY (100 AÑOS/V)

Por SERGIO MONSALVO C.

Chuck Berry hubiera cumplido 100 años en el 2026. Un centenario fastuoso dada la importancia del personaje para el género rockanrolero y para la música en general. Vaya esta serie como un sentido homenaje a quien le proporcionara al rock sus historias, su guitarra, su riff y sus gestos. Un legado inconmensurable.

LA COSMOGONIA DEL ROCK & ROLL (V)

En el ínterin de su permanencia en la cárcel, la compañía Decca editó la pieza «Memphis, Tennessee», una de las mejores fusiones logradas por el músico del sentimiento blusero y una narración contemporánea. En los Estados Unidos, la versión instrumental de este tema, grabada por Lonnie Mack tuvo mucho éxito, al mismo tiempo que el sello Pye –la sucursal inglesa de Chess– se surtía sacando la original, que entró al Top Ten en 1963.

Ese mismo año, los Beach Boys basaron su canción «Surfin’ USA» en «Sweet Little Sixteen»; y a la postre, el primer sencillo colocado por Dylan en las listas de popularidad, «Subterranean Homesick Blues», sonaba como la segunda parte de «Too Much Monkey Business». Sí, definitivamente Chuck Berry estaba en el inconsciente colectivo de los nuevos rocanroleros.

Las primeras grabaciones hechas por él después de quedar en libertad, en 1963, incluyeron varias clásicas: «Nadine», «No Particular Place to Go» (la cual retrató el idilio adolescente en una sola línea, «Manejando mi coche con la radio puesta») y la animada y quejumbrosa «It Wasn’t Me». A mediados de la década, Berry se pasó a la compañía Mercury a cambio de un adelanto de 50 mil dólares.

Su preocupación por los asuntos financieros era legendaria, y abundan los relatos de su exigencia de pagos en efectivo antes de cualquier show. Cuando comenzaba una gira, no llevaba músicos. Por lo regular iba solo y hacía un casting para seleccionar a los músicos que lo acompañarían en el país en turno.

Lo característico de esta forma de presentarse es que no les pagaba a los músicos. De manera arrogante, Berry consideraba que tocar con él ya era un honor suficiente y por eso no debían ser actuaciones remuneradas. Igualmente, especificaba que todo guitarrista de rock debía conocer sus canciones. Entre otras de sus excentricidades y requerimientos contractuales estaba también el de recibir en el aeropuerto y manejar personalmente un auto Mercedes de color blanco allí donde actuaba (para no tener que darle propina al chofer asignado para ello).

VIDEO: Chuck Berry, ‘Memphis Tennessee’ live 1965 remaster, YouTube (Gazely Gaze)

CANON: CHUCK BERRY (100 AÑOS/IV)

Por SERGIO MONSALVO C.

 

 

Chuck Berry hubiera cumplido 100 años en el 2026. Un centenario fastuoso dada la importancia del personaje para el género rockanrolero y para la música en general. Vaya esta serie como un sentido homenaje a quien le proporcionara al rock sus historias, su guitarra, su riff y sus gestos. Un legado inconmensurable.

 

LA COSMOGONIA DEL ROCK & ROLL (IV)

 

A finales de los años cincuenta, Chuck Berry hizo una gira por Australia, donde su famoso «paso del pato» –donde agachado, moviendo la cabeza y con una pierna dirigida al frente cruzaba el escenario durante sus intrincados solos– entusiasmó al público–. Su espectáculo fue captado, en el curioso marco del Festival de Jazz de Newport, en la película Jazz on a Summer’s Day (de 1960). Bajo los auspicios de Alan Freed, Berry apareció en varias cintas musicales: Rock Rock Rock y Mr Rock ‘n’ Roll (ambas de 1957) y Go Johnny Go (de 1959).

 

Todo esto no podía pasarles desapercibido a las fuerzas vivas y más reaccionarias de los Estados Unidos, las cuales aprovecharon un desliz de Chuck para darle un escarmiento. En 1959, éste conoció en la frontera con México a una joven prostituta. Se entendió con ella y se la llevó con él a St. Louis para que trabajara en el Chuck Berry’s Club Bandstand, de su propiedad. Unos meses después la despidió y ella, ni tarda ni perezosa, fue a quejarse con la policía.

 

A ésta le confesó que sólo tenía 14 años.  Oficialmente se procesó a Berry por haber «impulsado, inducido e incitado a una menor a darse al libertinaje». La prensa y la conservadora opinión pública se ensañaron con él, al que llamaban «inventor de esa música indecente». Fue declarado culpable y sentenciado a tres años de cárcel en Indiana. Entró a ella en febrero de 1962. Al salir de prisión, su obra temprana era más popular que nunca, gracias a una nueva generación de grupos blancos de rock.

 

En la Gran Bretaña, tanto los Beatles como los Rolling Stones plasmaron su importancia al tocar y grabar sus canciones. «Roll Over Beethoven» y «Rock ‘n’ Roll Music» aparecieron en los iniciales álbumes de los primeros, en tanto que el emotivo espectáculo presentado por los Rolling Stones terminaba con «Bye Bye Johnny». Asimismo, su propia leyenda de reunión incluía al autor como motivo de empatía. Y «Come On» sería la primera pieza que grabara este conjunto. Berry la había lanzado justo antes de entrar a prisión.

 

VIDEO: The Rolling Stones – Come On (Saturday Club 26th October 1963), YouTube (The Rolling Stones)

 

 

 

 

CANON: CHUCK BERRY (100 AÑOS / III)

Por SERGIO MONSALVO C.

 

 

Chuck Berry hubiera cumplido 100 años en el 2026. Un centenario fastuoso dada la importancia del personaje para el género rockanrolero y para la música en general. Vaya esta serie como un sentido homenaje a quien le proporcionara al rock sus historias, su guitarra, su riff y sus gestos. Un legado inconmensurable.

 

LA COSMOGONIA DEL ROCK & ROLL (III)

 

La carrera de grabación del guitarrista y cantante empezó en 1955 en Chicago, cuando Muddy Waters mandó a Chuck Berry con su demo del tema «Ida Red» a ver a Leonard Chess. Dicha grabación se basó en un country que el originario de St. Louis había escuchado en la radio. Chess hizo que la regrabara bajo otro título: «Maybelline», el homenaje a un coche caracterizado por la bulliciosa guitarra del músico.

 

Alan Freed, creador del término «rock and roll» y destacado disc jockey, ayudó a difundir el disco (además de recibir el crédito como coautor), que se convirtió en uno de los primeros éxitos del recién inaugurado género.

 

Resultó evidente que ni Chess ni Berry estaban seguros de qué fue exactamente lo que atrajo al gran auditorio adolescente, pues de los cinco sencillos editados en 1956 sólo el himno dedicado a la nueva música, «Roll over Beethoven», fue un hit. Los otros tracks carecían de la temática teenager: «No Money Down» fue una queja humorística al estilo de Louis Jordan; «Thirty Days» un blues convencional; «Brown Eyed Handsome Man», la primera de las piezas en que Chuck se retrató a sí mismo como héroe; y «You Can’t Catch Me», una pieza más sobre carreras de autos.

 

 

En 1957-1958, el músico colocó cinco éxitos en el Top Twenty, además de sacar otros seis sencillos que sólo aparecieron en los rangos inferiores de las listas. En el bienio siguiente, tuvo seis pequeños logros y cinco piezas fallidas.

 

Los grandes triunfos hablaban de temas dirigidos a un público adolescente en edad escolar: «Rock and Roll Music» reiteró el mensaje de «Roll Over Beethoven», en tanto que «Johnny B. Goode» contó la historia de una estrella del rock; «School Day» expresó las frustraciones universales de los jóvenes sujetos a una educación obligatoria; «Carol» y «Sweet Little Sixteen» fueron canciones de amor adolescente.

 

No obstante, aunque la mayoría no obtuvieron grandes ventas, ejercieron una enorme influencia en el campo musical. Según lo demostraría la siguiente década, la obra de Chuck Berry fue estudiada ávidamente por los jóvenes músicos. Durante los años cincuenta, la popularidad de éste como intérprete en vivo y sobre la pantalla cinematográfica no disminuyó  debido a sus éxitos grabados.

 

VIDEO: Berry Chuck – Little Queenie (Chess, 1954-55), YouTube (Icarus Lazulli)

 

 

CANON: CHUCK BERRY (100 AÑOS / II)

Por SERGIO MONSALVO C.

 

 

Chuck Berry hubiera cumplido 100 años en el 2026. Un centenario fastuoso dada la importancia del personaje para el género rockanrolero y para la música en general. Vaya esta serie como un sentido homenaje a quien le proporcionara al rock sus historias, su guitarra, su riff y sus gestos. Un legado inconmensurable.

 

LA COSMOGONIA DEL ROCK & ROLL (II)

 

Chuck Berry siempre se mostró enigmático al ser entrevistado y por ello se desconocen aún muchos detalles acerca de su vida. Creció en St. Louis, donde sus padres cantaban en el coro de una iglesia bautista. De adolescente pasó cierto tiempo en un reformatorio debido a un robo de auto, y asistió luego a una escuela nocturna para estudiar la carrera de peluquero estilista.

 

A comienzos de los años cincuenta ya se encontraba al frente de un trío de blues radicado en St. Louis, del cual formaba parte el pianista Johnnie Johnson (su más constante compañero de andanzas hasta el año 2000 en que cruzaron demandas judiciales).

 

Durante este periodo Berry integró una amplia gama de influencias en su propio y maduro estilo. En cuanto a guitarristas, sus ídolos fueron el innovador Les Paul y el virtuoso del jazz Charlie Christian, pero sobre todo T-Bone Walker, cuyas improvisaciones en tracks como «Strolling with Bones» (1950) fueron adaptadas por el pionero del rock a un ritmo más insistente.

 

El estilo vocal de Berry, con su clara articulación y dicción, estuvo libre de los arrastrados tonos del blues, y debió mucho a los ejemplos de Nat «King» Cole y de Louis Jordan, cuyo ingenioso jump blues y gran sentido del humor sirvieron de modelo a las observaciones contemporáneas incluidas por Chuck en sus letras.

 

Otra fuente de composición fue el material compuesto por Don Raye originalmente para Ella Mae Morse, como «Down the Road Apiece» y «House of Blue Lights», piezas posteriormente grabadas por el rockero.

 

VIDEO: CHUCK BERRY – I’M A ROCKER – 1957, YouTube (Anisio Sioux)

 

 

CANON: CHUCK BERRY (100 AÑOS-I)

Por SERGIO MONSALVO C.

 

Chuck Berry hubiera cumplido 100 años en el 2026. Un centenario fastuoso dada la importancia del personaje para el género rockanrolero y para la música en general. Vaya esta serie como un sentido homenaje a quien le proporcionara al rock sus historias, su guitarra, su riff y sus gestos. Un legado inconmensurable.

LA COSMOGONIA DEL ROCK & ROLL (I)

John Lennon lo sentenció hace mucho tiempo:

«Si se tratara de dar al rock and roll otro nombre,

                                                                         debería llamarse Chuck Berry».

Cub Koda, ex miembro de Brownsville Station y uno de los principales evangelistas e historiadores del rock escribió lo siguiente: «De las aportaciones al género, tomando en cuenta todos sus principios artísticos y de avanzada, ninguna ha sido más importante para el desarrollo de esta música que la de Chuck Berry. Fue su compositor más grande, el formador principal de la voz instrumental, uno de sus mejores guitarristas, el que poseyó la más clara dicción, y uno de sus más grandes representantes”. Nada más, ni nada menos.

Charles Edward Berry, mejor conocido entre sus contemporáneos como Chuck Berry, nació el 18 de octubre de 1926 en St. Louis, Missouri. Este músico originó un tipo de composición y un estilo guitarrístico de lo más actual y vigente en el rock & roll.

A pesar de la enorme influencia que ejerció sobre los pioneros del género (Elvis Presley, Buddy Holly, Little Richard, Jerry Lee Lewis), pasando por los Beatles, Bob Dylan, los Rolling Stones, los Beach Boys, el heavy metal, el punk y otros diversos estilos (blues, country y mezclas) hasta el grupo de rock de garage que se creó esta mañana, su propia carrera musical fue de altibajos, perjudicada en mucho por el racismo rampante en la Unión Americana, los múltiples roces con la ley y por malas decisiones profesionales a lo largo de su vida.

(Querido Chuck, sabiendo de tus gustos, anexo el siguiente video, que espero sea de tu agrado)

VIDEO: Johnny B. Goode by Larissa Liveir, YouTube (Larissa Liveir)