EL DÍA DE LOS ESCORPIONES

Por SERGIO MONSALVO C.

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 Al mediodía de aquel 23 de marzo de 1994 era la cita con los integrantes del grupo Scorpions en el Salón Andrómeda del Hotel Nikko, ubicado en la Avenida Reforma de la Ciudad de México.

Un pequeño grupo de periodistas especializados nos reunimos en el habitáculo donde ya se instalaban cámaras, micrófonos y grabadoras. El grupo alemán llegó casi puntual y dispuesto. Klaus Meine, el cantante, llevaba una boina que pudorosamente le tapaba la muy avanzada calvicie. El cuero negro y los estoperoles eran su atuendo preponderante.

Este grupo germano fue fundado en 1965 por Rudolf Schenker en Hannover. Con una formación cambiante a lo largo de los años, se han dedicado a tocar un heavy metal que destaca por la excelente labor de sus diversos guitarristas; la del líder y autor de las composiciones duras y severas; por la voz de Meine que no se ha cansado de vibrar, y en contraparte también por la contradicción de incluir piezas seductoras, baladas inofensivas en su repertorio. No todo en la tierra del Metal es parranda y anécdotas depravadas. También laten los corazones con el acicate amoroso.

Ante cada nuevo álbum, estos alemanes siempre se encuentran con el mismo dilema: satisfacer al mismo tiempo a los batallones de rabiosos que sólo quieren ver en ellos a los feroces creadores de un subgénero voraz, y a las cohortes menos iracundas del gran público, esperanzadas a dejarse derretir dulcemente por sus insinuantes ternezas. Difícil paradoja que requiere de mucha habilidad.

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Y ahí estaban ahora, ante nosotros, la prensa, con motivo de su primera visita al país.

Como siempre hubo algunas preguntas idiotas y babosas de parte de los representantes de las revistas para niñas y adolescentes y de las televisiones privadas, así como las fallas acostumbradas del intérprete. No obstante, destacaron un par de cuestionamientos de los medios escritos que ubicaron el contexto de los Scorpions en su real medida.

Una de las preguntas (de un colega) fue que ¿cuál era su sentir ante el derrumbamiento del Muro de Berlín y sus secuelas? Y la otra (mía): ¿qué opinaban de las declaraciones de Günter Grass al respecto de la reunificación alemana, y sobre la xenofobia ideológica y racial que se había desatado en su país recientemente, con la llegada de tantos europeos orientales?

Sobre la caída del Muro, Rudolf Schenker opinó, con una serie de frases hechas y lugares comunes: felicidad, hermandad, momento histórico, esperanza, etcétera, etcétera. Ya todo tomaba el curso de lo anodino y lo banalmente simpático, cuando se le inquirió a contestar la segunda pregunta. Ahí guardó un largo silencio y luego expresó algo así como: “…No sabría qué decir…” Al auxilio de su compañero acudió Klaus Meine, el cantante, quien dijo: “Creo que Günter Grass es un amargado y un tipo sin amor por su patria”. La sentencia quedó flotando en el aire.

VIDEO SUGERIDO: Scorpions – Belive In Love (Official Music Video), YouTube (Scorpions)

Pedí la palabra y le expresé que me parecían palabras muy duras contra un intelectual que había dado, con su obra y opiniones, un aire fresco a la literatura y a la crítica de su país, y cuyas exactas visiones habían sido merecedoras del Premio Nobel y otros reconocimientos humanísticos.

Aquí habría que hacer un paréntesis para dar a conocer lo que Günter Grass escribió al respecto de los efectos de la unificación:

“Los políticos en el poder –señalaba Grass– no se dan por satisfechos con la derrota del opositor ideológico, sino que también quieren verlo desaparecer, llegar a su fin. Ésta es una característica que siempre compartieron capitalistas y comunistas: condenar, en forma tajante, cualquier opción diferente a ellos.

“Por eso cualquier señalamiento sobre la autonomía que la Alemania Oriental haya ganado mediante la lucha de sus ciudadanos, fue sepultada por la propaganda. La conciencia de sí como pueblo, que a pesar de los cuarenta años de represión fue desarrollándose poco a poco y por fin se impuso en forma revolucionaria al principio de la presente década, sólo es mencionada con letra menuda.

“¿Quién no va a levantar los puños y enfrentarse ante tal indecencia? Evidentemente es muy poco para ellos –los políticos– constituir tan sólo una nación respetuosa de las diversidades”. Hasta aquí Grass.

Regresando a la conferencia de prensa con los Scorpions, el cantante, contrariado, argumentó que de cualquier manera ellos se la pasaban de gira casi todo el tiempo, y tampoco recibían muchas noticias de lo que ocurría en Alemania en fechas recientes: “Es cosa de los políticos. Nosotros somos músicos”. De la xenofobia opinó que estaba muy mal y que habría que hacer algo al respecto. Dio rápido las gracias por la asistencia y les señaló a sus compañeros y promotores la salida del recinto.

Aquel 23 de marzo en la noche, el Palacio de los Deportes fue una auténtica olla express. Fue un gran concierto el que los Scorpions ofrecieron ante un  repleto foro. Afuera, mientras tanto, se confirmaba la noticia del asesinato de Luis Donaldo Colosio, aspirante a la Presidencia de la República. La zozobra y la desazón hicieron presa del país. El respeto a las diversidades, que pedía Grass a los gobernantes en su ensayo, en esta geografía tercermundista también se rompía brutalmente, y como nunca la política y la criminalidad dejaron sentir su contubernio. La lista de bajas sólo comenzaba (Habría desde entonces y hasta hoy cientos de miles de fenecidos por ambas causas).

Siglos hace que a un griego llamado Platón se le ocurrió estudiar cómo se ordenaría políticamente a un grupo humano en el que prevaleciera el individualismo. La forma, dijo, recibirá el nombre de Democracia y sus sostenes serán la libertad y la igualdad.

En la época actual la democracia es lo que se supone vivimos nominalmente, puesto que es el dogma político al que el mundo entero rinde pleitesía, aunque su presencia regular brille por su ausencia. Carente de moral, muchas veces la democracia se extralimita en las funciones para conservar el poder. No imparte justicia sino que separa sus intereses. Y cuando éstos se contraponen se vuelve del dominio común que el régimen produce dirigentes con un margen insospechado para hacer lo que se les dé la gana, y la masa de gobernados sufre las consecuencias gracias a su propio voto.

Entre las consecuencias se encuentran la violencia y el crimen como apuntaladores del sistema. Al respecto se sabe que el crimen es una arma esgrimida para ocupar el poder y para conservarlo, pero eso no es todo. Los mismos métodos se utilizan en igualdad tanto para el vulgar raterillo como para el opositor político. Ahí, en el uso de los mismos métodos para eliminarlos, es en donde radica tal democracia.

Y diariamente se comprueba que en el juego inseguro e insolente de la política en el que nos han enseñado a confiar crédulamente el porvenir, los únicos que salen beneficiados son esos profesionales del quebranto llamados “políticos”.

Alguien lo señaló: “El asesinato de Luis Donaldo Colosio fue un crimen de origen oligárquico”. Alguien lo dijo: “El asesinato de todos los demás es de origen político”. Las voces desde entonces siguen escuchándose. Las diversidades acallándose violentamente, sin los vientos de cambio (“Wind of Change”) a los que alguna vez le cantaron los Scorpions.

VIDEO SUGERIDO: Scorpions – Wind Of Change, YouTube (Musicancion)

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ASH RA TEMPEL

Por SERGIO MONSALVO C.

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 LA CONCIENCIA ELECTRÓNICA

Después de estudiar la guitarra clásica y de sus primeras incursiones en diversos conjuntos, Manuel Göttsching (guitarra y voz) y Hartmut Enke (bajo y guitarra) fundaron en Alemania la Steeple Chase Bluesband, junto con Volker Zibel (armónica) y Wolfgang Müller (batería), en octubre de 1969.

Tiempo después, Göttsching y Enke conocieron al baterista de Tangerine Dream, Klaus Schulze, con quien en septiembre de 1970 integraron el grupo Ash Ra Tempel (Ash: lo físico, perecedero, limitado; Ra: revelación, comprensión, pero aún no realizable; Tempel: símbolo de la solidez del ser).

En 1971, el trío grabó su primer álbum, el homónimo Ash Ra Tempel, en el que trataron de plasmar “el retrato del hombre físico que empieza bello e ingenuo, se hace más vivo, poco a poco se trasmuta en agresión e histeria y finalmente termina en el pánico”.

El grupo, que hasta ese momento sólo se había presentado en vivo en Berlín, realizó una gira por los Países Bajos. Posteriormente Schulze abandonó al conjunto para dedicarse a proyectos como solista. Fue sustituido por un ex Steeple Chase, Wolfgang Müller.

En 1972 grabaron Schwingungen, su segundo L.P., con el que trataron de expresar que “la música debe servir como catalizador para conocer el yo y las conexiones de la vida, una ayuda para la toma de conciencia”.

Ese mismo año Müller dejó al grupo, que entre agosto y octubre produjo su tercer disco junto a Timothy Leary, denominado 7 Up. En él con los textos de Leary crearon una “guía rocanrolera a través de los siete niveles de la conciencia”.

A finales de ese año Göttsching y Enke grabaron con Rosemarie Müller (cantante) y Klaus Schulze el cuarto álbum, Join Inn. Un producto rítmico excitante y luego tranquilizador de estilo West‑Coast. En 1973 Ash Ra Tempel se presentó con esta formación en un concierto de promoción en París. Un mes después Enke se separó de la formación, que de ahí en adelante trabajó sólo como dúo con ocasionales músicos invitados.

Siete composiciones de Göttsching formaron la base para el disco Ash Ra Tempel Starring Rosi, en el que la Müller –antigua modelo– narra, susurra y canta breves cuentos y poemas tipo ciencia ficción. En 1974, Göttsching –considerado en Europa como el más creativo alemán de música electrónica– demostró las posibilidades de distorsión brindadas por la guitarra eléctrica en el L.P. titulado Inventions for Electric Guitar. El resultado fue de estructuras de sonido agradable y pacífico, armado sobre un ritmo hipnotizante.

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El siguiente disco, New Age of Earth, de 1976, fue editado con el nombre abreviado Ash Ra para la Virgin Records. En él Göttsching realizó a la perfección las posibilidades de unión entre el sonido electrónico y la guitarra eléctrica.

Un año después, Göttsching grabó la que se ha considerado su mejor obra, Blackouts. En ella trazó nuevos caminos para la música electrónica con una excelente combinación de soltura y maestría melódica y rítmica. Después de ello Ash Ra Tempel pasó a la historia y Göttsching prosiguió el camino con su propio nombre.

En el año 2000 Göttsching y Schulze editaron un disco de estudio (Friendship) y un álbum en vivo como Ash Ra Tempel. El álbum en vivo fue grabado como parte de los conciertos Cornucopea organizados por Julian Cope durante el festival Royal Festival Hall en Londres, Inglaterra.

VIDEO SUGERIDO: Ash Ra Tempel – Der Vierte Kuss (1970), YouTube (chickraptor)

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Tornamesa

AMON DÜÜL

Por SERGIO MONSALVO C.

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 EL AGORERO GERMANO

En los años sesenta, la revolución practicada por los jóvenes músicos que conformaban el incipiente rock alemán produjo agoreros grupos como Amon Düül, quienes representaron fuertemente el movimiento más teórico e intelectualista de aquel entonces e influyeron de manera significativa en los acontecimientos musicales posteriores de su país.

En 1967, se formó en Munich una comuna de músicos entre los que figuraron los jazzistas Chris Karrer, Ulli y Peter Leopold y Rainer Bauer. Dieron el nombre de Amon Düül a sus presentaciones concebidas como espectáculo multimedia. El apelativo combinaba el nombre de la divinidad egipcia y un término turco para la música.

Sus experiencias vitales y con las drogas psicodélicas les dieron un estilo que los identificó, de manera inevitable, como grupo underground. La ruptura de las leyes musicales y su falta de inhibición con respecto a la instrumentalización les ayudó a darse a conocer, sobre todo con la aparición que tuvieron en el festival de Essen en 1968.

La idea comunal de hacerlo todo juntos desapareció cuando Bauer y los hermanos Leopold incrementaron sus actividades políticas. El grupo se escindió y, mientras Amon Düül I producía su primer L.P., Chris Karrer fundó Amon Düül II.  El primero se disolvió en 1971 por diferencias musicales y personales tras la aparición de cuatro acetatos (Psychedelic Underground, Collapsing, Paradies Warts Düül, Disaster y otros singles).

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Por su parte Amon Düül II, fundado bajo el concepto de círculo de arte y comunicación, se integró originalmente con Johannes Weinzierl (guitarra), Falk Ulrich Rogner (bajo y órgano), Renate Knaup (voz), Shrat (violín y segunda voz), Dieter Serfas (batería, luego sustituido por Peter Leopold que se incluyó de nueva cuenta) y Chris Karrer (guitarra, sax y voz). La orientación musical del conjunto fue encauzada por su posición social y sus innovadores intereses musicales.

A fin de grabar su primer disco, el grupo se reforzó con el bajista Dave Anderson.  Así, en la primera mitad de 1969 apareció Phallus Dei (Sunset), una obra llena de improvisaciones que se erigió en un clásico de la psicodelia alemana. Al año siguiente, la banda acudió al estudio para realizar Yeti (UA/Liberty, 1970), un disco menos misterioso, más sencillo y melodioso, sin desplegar tanta agresividad como en los acetatos anteriores. Con éste se lanzaron a su primera gira continental y obtuvieron buenos resultados con el público y la crítica.

Para la grabación de Wolf City (UA/Liberty, 1972) hubo nuevos cambios de integrantes y con la producción trataron de deshacerse de su imagen underground con composiciones equilibradas y arraigadas en el art-rock. Su segunda gira europea fue grabada en ese 1972, aunque el L.P. apareció dos años después con el título de Live in London (UA/Liberty, 1974).

Tras otros cambios de personal, el grupo editó Vive La Trance (UA, 1974) bajo la consigna de tocar para el público y no para ellos mismos. Después de la gira promocional se disolvieron por problemas personales.

Un año más tarde intentaron el comeback respaldados por la disquera Lollipop y produjeron Hi Jack (1975), un disco que puso de manifiesto la crisis de identidad del grupo. Por ese tiempo su antigua compañía disquera sacó el L.P. Lemmingmania (UA, 1975), el cual contenía su producción de sencillos.

El mismo año, Amon Düül grabó Made in Germany (Lollipop), una rock ópera que constituía la visión del grupo sobre la historia alemana. En 1976, el disco Pyragony X (Lollipop) no sirvió tampoco para reencontrar el éxito de los años primerizos. De igual manera se puede calificar Almost Alive (Lollipop, 1977), L.P. que cultivó la música pero sin la fuerza mística que los había caracterizado.  Luego de un tiempo más de tumbos, el legendario Amon Düül vio el ocaso de su vida junto con la década.

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VIDEO SUGERIDO: Amon Düül II – phallus dei – DVD video, YouTube (ROCKDRUMMERFULL)

 

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