BEYOND SKIN

Por SERGIO MONSALVO C.

NITIN SAWHNEY (FOTO 1)

 (NITIN SAWHNEY)

 Con el álbum Beyond Skin (1999) Nitin Sawhney realizó una obra maestra. Su cuarto álbum de estudio fue tan bueno que cautivó con su aparente extrema facilidad (es decir, talento) para fusionar estilos musicales muy diversos, logrando un sonido personal por el que es reconocido mundialmente.

La música tradicional india, la electrónica, el jazz, el drum and bass, el hip-hop y el flamenco formaron un todo perfectamente conjuntado y ensamblado. Guitarra española, textos rapeados o voces indias conviviendo a la perfección.

Y este disco no fue grande sólo por su asombrosa fusión, sino sencillamente porque incluyó temas magistrales, algunos de los mejores que haya dado la música electrónica. Se trató de una colección de temas que por sí solos hubieran encumbrado a cualquier artista.

El trip-hop/chill-out de “Letting go”, el hip-hop-soul de “The pilgrim”, el jazz de “Tides”, el virtuosismo vocal de “The conference”  y los bellísimos “Beyond Skin”, “Homeland” o “Nadia”, fueron cortes superlativos que convencieron al crítico más exigente. Piezas de enorme virtuosismo en la mixtura  de voces, cuerdas y emociones.

Pero aún hay más, porque este disco tiene una segunda lectura: se trata de la lucha por la igualdad. El título del álbum mismo, Beyond Skin (que puede traducirse como “más allá de la piel”), no podía ser más explícito.

NITIN SAWHNEY (FOTO 2)

 

Tornamesa

JERSEY BEAT

Por SERGIO MONSALVO C.

JERSEY BEAT (FOTO 1)

 THE MUSIC OF FRANKIE VALLI & THE FOUR SEASONS

 New Jersey se encuentra entre los estados de Nueva York y Pensilvania y tiene frente a sí al océano Atlántico, con puertos estratégicos para el movimiento de productos, así como a los ríos Hudson y Delawere para lo mismo. Sus playas son atracción turística, interna e internacional, desde hace casi un siglo y un gran generador de ingresos para la zona.

Debido a ello, sus jóvenes músicos han tenido el espacio necesario (en clubes, restaurantes, auditorios, etcétera, a lo largo de sus playas) para exponer sus ideas y adquirir experiencia escénica, dando como resultado la creación de un sonido particular conocido como “Jersey Shore Sound”. Pero no sólo la economía ha tenido que ver con ello. La demografía, por su parte, ha aportado el elemento cohesionador para tal resultado.

Su población de nueve millones de habitantes se ha forjado con la inmigración paulatina de diversas culturas: hispanohablante, china, haitiana y fundamentalmente italiana. Esta variedad étnica ha propiciado la mezcla y asimilación de sonoridades variopintas, entre otras de las piezas que la conforman.

El Jersey Shore Sound se ha erigido a lo largo de más de medio siglo en un auténtico género musical por derecho propio. Diferentes épocas y representantes lo han colocado dentro de la historia del pop, el rock y otras vertientes. Y su presencia ha sido notoria a través de las décadas, al igual que su influencia.

Las raíces de su arranque y evolución se hallan en el los años que van de 1958 a 1966. Es decir, la primera era beatle y de la Motown, teniendo al rhythm and blues como manantial primigenio y sustentador. Y su síntesis llegó al clímax en la década de los ochenta (con Bruce Springsteen), dando lugar desde entonces a desarrollos más avanzados y al conocimiento mundial de sus formas y nombres.

El r&b en su manifestación de doo-wop fue el crisol donde se forjó dicho sonido a finales de los años cincuenta, producto de una cultura netamente urbana, con la influencia manifiesta de grupos negros de esta especialidad procedentes de las dos Carolinas y de Filadelfia, lugares donde se creó tal estilo. Aquí no fue el Mississippi sino el Hudson, el río tutelar para la difusión de tal expresión artística.

Una vez que el doo-wop desembarcó en New Jersey fueron los italoamericanos, en específico, quienes lo tomaron para sí y lo unieron a sus propias tradiciones vocales. Pulularon entonces los cuartetos por doquier. No había bar, club o auditorio donde no se presentaran constantemente formaciones de dicha naturaleza ambientando a los públicos tanto nativos como vacacionales.

Sin embargo, fue el de Frankie Valli & The Four Seasons el que destacó sobre todos los demás. Y el que impuso las pautas a seguir de lo que sería una marca del estado con registro de autenticidad en el origen.

El cantante Frankie Valli fue el centro de atención de los Four Seasons, un cuarteto que durante los años sesenta, y luego de manera discontinua en los setenta, colocó infinidad de éxitos en los más altos lugares de la listas de popularidad, con su característico sonido (aportación al doo-wop blanco), apuntalado por el reconocido falsete de Valli.

La caja recopilatoria de su obra titulada Jersey Beat… The Music Of Frankie Valli & the 4 Seasons es la más completa y satisfactoria antología que se haya hecho sobre este grupo. Historia sonora de una épica musical.

Además de los tres CD’s , la exhaustiva compilación incluye un DVD que abarca desde los primeros días de su fundación hasta la tour a nivel mundial que Frankie Valli llevó a cabo con la edición más reciente de la formación con tal nombre (y distintos componentes) en el año 2007.

Misma fecha que marcó la aparición en los escenarios de Broadway del musical Jersey Boys, fundamentado en tal caja y con un éxito de crítica y público que lo mantuvo mucho tiempo en cartelera y luego en el cine con un (fallido) biopic de Clint Eastwood.

JERSEY BEAT (FOTO 2)

 

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ASH RA TEMPEL

Por SERGIO MONSALVO C.

ASH RA TEMPEL (FOTO 1)

 LA CONCIENCIA ELECTRÓNICA

Después de estudiar la guitarra clásica y de sus primeras incursiones en diversos conjuntos, Manuel Göttsching (guitarra y voz) y Hartmut Enke (bajo y guitarra) fundaron en Alemania la Steeple Chase Bluesband, junto con Volker Zibel (armónica) y Wolfgang Müller (batería), en octubre de 1969.

Tiempo después, Göttsching y Enke conocieron al baterista de Tangerine Dream, Klaus Schulze, con quien en septiembre de 1970 integraron el grupo Ash Ra Tempel (Ash: lo físico, perecedero, limitado; Ra: revelación, comprensión, pero aún no realizable; Tempel: símbolo de la solidez del ser).

En 1971, el trío grabó su primer álbum, el homónimo Ash Ra Tempel, en el que trataron de plasmar “el retrato del hombre físico que empieza bello e ingenuo, se hace más vivo, poco a poco se trasmuta en agresión e histeria y finalmente termina en el pánico”.

El grupo, que hasta ese momento sólo se había presentado en vivo en Berlín, realizó una gira por los Países Bajos. Posteriormente Schulze abandonó al conjunto para dedicarse a proyectos como solista. Fue sustituido por un ex Steeple Chase, Wolfgang Müller.

En 1972 grabaron Schwingungen, su segundo L.P., con el que trataron de expresar que “la música debe servir como catalizador para conocer el yo y las conexiones de la vida, una ayuda para la toma de conciencia”.

Ese mismo año Müller dejó al grupo, que entre agosto y octubre produjo su tercer disco junto a Timothy Leary, denominado 7 Up. En él con los textos de Leary crearon una “guía rocanrolera a través de los siete niveles de la conciencia”.

A finales de ese año Göttsching y Enke grabaron con Rosemarie Müller (cantante) y Klaus Schulze el cuarto álbum, Join Inn. Un producto rítmico excitante y luego tranquilizador de estilo West‑Coast. En 1973 Ash Ra Tempel se presentó con esta formación en un concierto de promoción en París. Un mes después Enke se separó de la formación, que de ahí en adelante trabajó sólo como dúo con ocasionales músicos invitados.

Siete composiciones de Göttsching formaron la base para el disco Ash Ra Tempel Starring Rosi, en el que la Müller –antigua modelo– narra, susurra y canta breves cuentos y poemas tipo ciencia ficción. En 1974, Göttsching –considerado en Europa como el más creativo alemán de música electrónica– demostró las posibilidades de distorsión brindadas por la guitarra eléctrica en el L.P. titulado Inventions for Electric Guitar. El resultado fue de estructuras de sonido agradable y pacífico, armado sobre un ritmo hipnotizante.

ASH RA TEMPEL (FOTO 2)

El siguiente disco, New Age of Earth, de 1976, fue editado con el nombre abreviado Ash Ra para la Virgin Records. En él Göttsching realizó a la perfección las posibilidades de unión entre el sonido electrónico y la guitarra eléctrica.

Un año después, Göttsching grabó la que se ha considerado su mejor obra, Blackouts. En ella trazó nuevos caminos para la música electrónica con una excelente combinación de soltura y maestría melódica y rítmica. Después de ello Ash Ra Tempel pasó a la historia y Göttsching prosiguió el camino con su propio nombre.

En el año 2000 Göttsching y Schulze editaron un disco de estudio (Friendship) y un álbum en vivo como Ash Ra Tempel. El álbum en vivo fue grabado como parte de los conciertos Cornucopea organizados por Julian Cope durante el festival Royal Festival Hall en Londres, Inglaterra.

VIDEO SUGERIDO: Ash Ra Tempel – Der Vierte Kuss (1970), YouTube (chickraptor)

ASH RA TEMPEL (FOTO 3)

 

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COULDN’T STAND THE WEATHER

Por SERGIO MONSALVO C.

STEVE RAY VAUGHAN (FOTO 1)

 STEVIE RAY VAUGHAN

Number One”, la número uno, ese fue el nombre que Stevie Ray Vaughan le dio a su guitarra Fender Stratocaster modelo ’59, la cual llevaba impresas las iniciales de su nombre.

Es la que rasgueaba aquella madrugada de octubre, después de haber celebrado su cumpleaños número 30 con un concierto en el afamado Carnegie Hall de Nueva York, junto a su hermano Jimmy,  Dr John, George Rains y Angela Strehli. Vaya invitados.

Aquel había sido un año fantástico para él. Las repercusiones de su primer álbum reverberaban y fuerte: las revistas especializadas del género lo nominaron como “Mejor nuevo talento”, “Mejor guitarrista de blues eléctrico” y a aquel disco como “Mejor álbum”, además de conquistar otros premios. Nada mal para un músico debutante.

Ahora circulaba ya su nuevo disco Couldn’t Stand The Weather, por el cual había recibido también otros honores, quizá más significativos y que colmaban de alguna manera su meta en el blues: la honestidad en él por sobre todas las cosas.

Con aquellos premios al “Mejor Showman” y “Mejor instrumentista de blues”, se había convertido en el primer músico blanco en ganar dichas distinciones. Sí, ese era la ruta. No soportaría otro clima.

Ahora rasgueaba complacido a la “Número Uno”, tentando en mucho al destino: “Creo que sólo la muerte podrá sacarme del camino”. Ambos le aceptaron el reto.

VIDEO SUGERIDO: Stevie Ray Vaughan – Couldn’t Stand The Weather – 9-21-1985 – Capitol Theatre (Official). YouTube (SRV on MV)

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FOR MY PARENTS

Por SERGIO MONSALVO C.

MONO (FOTO 1)

 MONO

 Lo vi hace poco en concierto. El cuarteto japonés venía a Europa con el material de su más reciente álbum, For My Parents, así que la cosa prometía.

El mencionado título es una obra con la que continúan en la senda sonora iniciada con su anterior disco, Hymn to the Immortal Wind.

Es decir, piezas nuevas con las cuales mostrar lo que han venido diciendo desde su cuarto álbum: han trascendido la etiqueta del ‘post-rock’ en la que se inscribieron en el principio de su carrera.

En esta etapa de su marcada evolución han optado por ensanchar el camino con su particular  interpretación sinfónica del género, a veces más cerca del campo de una orquesta que del de una banda de rock.

Los músicos nipones, oriundos de Tokio, estuvieron ahí, con su habitual puesta en escena (esto significa: los dos guitarristas sentados en cada extremo del podio, la bajista –Tamaki Kunishi– en el centro y el baterista Yasunori Takada al fondo), vaciándose en vivo mientras el público se deja llevar por una catarata de notas y un imaginativo ambient noise que aumenta de ritmo en varios temas, como en “Ashes in the Snow” o “Everlasting Light”. Una muestra de la creación de sensaciones que son capaces de realizar estos instrumentistas.

Sí, un concierto de Mono es garantía de calidad y una experiencia altamente recomendable. Así como la enésima confirmación de que el post-rock ya sólo es uno de sus múltiples elementos.

VIDEO SUGERIDO: MONO “Legend” 10/23/12 Local 506 (1 of 8), YouTube (cotafloata)

MONO (FOTO 2)

 

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DANNY & THE JUNIORS

Por SERGIO MONSALVO C.

DANNY AND THE JUNIORS (FOTO 1)

 “ROCK & ROLL IS HERE TO STAY”

Cada una de las sucesivas manifestaciones del rock & roll durante los años cincuenta había surgido brutal en los lugares en donde fuera creada. El gobierno estadounidense las consideró peligrosas, subversivas y una amenaza para la juventud, sugiriendo al mismo tiempo que haría algo al respecto. Y realmente lo hizo. Los encargados de vigilar y castigar se dieron a la tarea de mediatizar a la bestia.

El 24 de marzo de 1958, Elvis Presley fue llamado a filas y rapado por el ejército para cumplir con su servicio militar. Como Elvis no era precisamente muy consciente del fenómeno que representaba, dobló las manos sin mayor aspaviento. Su ingreso al ejército recibió la mayor publicidad.

Sin embargo, el poder no contaba con que en el rock & roll hubiera más de una cabeza y tuvo que replegarse para volver a planear una nueva estrategia destructiva para 1959 (y realmente lo volvió a hacer).

El género inició la resistencia con una canción-himno: “At the Hop” de Danny and The Juniors, un grupo que tenía sus orígenes en el doo-wop de Filadelfia.

DANNY AND THE JUNIORS (FOTO 2)

Había saltado a la fama por enfrentarse con temas como “Rock and Roll is Here to Stay” (El rock and roll llegó para quedarse) al ataque social que estaba recibiendo el género, del que incluso se hacían masacres disqueras —rompiendo acetatos— por parte de estaciones de radio retardatarias y fascistas que sólo gustaban de la música campirana.

Danny and The Juniors sostuvieron la actitud y la sonorizaron.

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REMATE

THE TROGGS

Por SERGIO MONSALVO C.

THE TROGGS (FOTO 1)

 EL AMOR DE LOS TROGLODITAS

Reg Presley falleció el 4 de febrero del 2013 en su natal de Andover (Inglaterra). Era el vocalista de The Troggs, de auténtico nombre Reginald Ball, tenía 71 años. El nombre de su grupo era un derivado de “trogloditas”, el cual retrataba su estilo inicial: tuvieron impacto con lúbricas proclamas como “Wild thing” o “I Can’t Control Myself”.

Los Troggs eran un cuarteto como tantos otros, que enseguida supo adaptarse a aquellos tiempos acelerados que fueron los años sesenta. “Wild Thing” venía firmada por el neoyorquino Chip Taylor, que también les proporcionó otro éxito, “Anyway that you want me”.

El grupo comenzó en 1965 haciendo temas propios y Presley decidió insistir. Compuso una canción pegajosa, “With a Girl Like You”, que a la postre sería su único número uno en el Reino Unido; y también un himno propio de 1967, “Love is all around”. Se trataba de una visión de fraternidad universal que a la larga garantizaría la longevidad de su carrera: el cine y la publicidad han recurrido frecuentemente al repertorio de los Troggs.

Como protegidos del grupo estadounidense REM hubo un relanzamiento de su carrera a principios de los noventa, con producción de Mike Mills y Peter Buck, grabaron Athens Andover. Sting, por su parte, los contrató como animadores de su boda con Trudie Styler. Hasta se celebró su obra en un libro minucioso, Rock’s wild things: The Troggs files. La demanda por su indestructible cancionero no se redujo: el grupo tocó hasta principios del 2012, cuando las dolencias de Reg impusieron su retiro.

THE TROGGS (FOTO 2)

VIDEO SUGERIDO: The Troggs – Love Is All Around, YouTube (jthyme)

 

Tornamesa