LIBROS: PUNK (MOVIMIENTO Y ATENTADO)*

Por SERGIO MONSALVO C.

 

PUNK (PORTADA)

 

El punk no fue un cometa que apareciera de la nada y luego se esfumara sin dejar rastro alguno. Es (todavía) un fenómeno socio-musical con una larga estela tras de sí. En lo musical sus muy básicos cuatro acordes y ritmo tienen un pasado y un futuro.

(En sus orígenes los grupos punks tocaban una música acelerada, brutal, eléctrica, patizamba y violenta. Como no dominaban muy bien sus instrumentos, dieron pie a un auténtico caos sonoro. La estética punk, a su vez, motivó una cultura diferente)

Solventado el asalto sorpresa, los pioneros punks de la primera hora se convirtieron en los mártires de un movimiento que, en forma subterránea y a través de coloridas etapas, continuó su desarrollo hacia una subcultura dividida y delimitada, dentro de la cual han podido subsistir una al lado de la otra como interpretaciones muy distintas entre sí del concepto punk, tanto en cuanto a la dirección musical como al contenido y las características externas.

El elemento que las une es en la actualidad, además de su condición de vida, la verdadera herencia de la revuelta original del punk: su funcionamiento único como alternativa independiente y por completo autosuficiente frente a la industria establecida.

El punk reveló rencores, temores, odios y deseos tan intensos que su aparición amenazó la legitimidad del orden social y descubrió su carácter tiránico.

Uno de los legados más importantes del punk se expresa con tres palabras: Do it Yourself (“hazlo tú mismo”). A principios de los años ochenta, las compañías disqueras independientes se multiplicaron y durante las décadas siguientes brindaron una oportunidad a nuevos grupos de los que nadie había oído jamás. Productos de una escena alternativa activa y prolífica.

La gran moda punk no costó casi nada y dio a conocer a los inconformes, porque ¿a dónde quería llevar la revuelta preconizada por Sham 69, los Pistols o Clash? A destituir a la reina Elizabeth y su régimen, que privilegiaba a los ricos.

Fue el regalo que se le deseaba presentar en el año de su Silver Jubilee, sus 25 años de reinado pomposo. Por todas partes, los graffiti anunciaban la tónica: “Stuff the jubilee«. Y Rotten bramaba: “God save the Queen and the fascist regime/ It made you a moron”. Crimen de lesa majestad. Nunca se difundió por la radio ni por la televisión.

De tal manera, representaron un medio instintivo para un ataque mucho más perturbador contra el sexo como la mixtificación tras el amor, contra el amor como la mixtificación tras la familia, contra la familia como la mixtificación tras el sistema de clases, contra el sistema de clases como la mixtificación tras el capitalismo y, finalmente, contra la noción misma del progreso como la mixtificación última tras la propia sociedad occidental de la era postindustrial.

Estas cuestiones —y hubo muchísimas más— resultaron en una tensión extraordinaria, una excitación sostenida, una rasgadura social con un torrente de música memorable, un desfile de héroes, mártires, traidores y fraudes y una oportunidad casi ilimitada para el arte popular.

 

 

*Fragmento de la introducción al texto Punk: Movimiento y Atentado, de la Editorial Doble A, que se publicó íntegro, como serie por entregas, en el blog Con los audífonos puestos, en la categoría “Punk”.

 

Punk

Movimiento y Atentado

Sergio Monsalvo C.

Editorial Doble A/

Colección “Textos”

Con los audífonos puestos (blog)

The Netherlands, 2019

 

 

Exlibris 3 - kopie

COURTNEY PINE: UNA NUEVA GENERACIÓN*

Por SERGIO MONSALVO C.

 

POR VENIR 17 (FOTO 1)

La carrera del saxofonista inglés Courtney Pine (Londres, 1964) en los estudios de grabación comenzó con su debut de 1987, Journey to the Urge Within, el cual lo estableció como un músico señero en el jazz británico. El ciclo culminó con el álbum expansivo Modern Day Jazz Stories (1996), nominado para el Premio Mercury del año. Toda esa riqueza en experiencia musical y conocimiento le permitió a Pine alcanzar otro nivel, el de la trascendencia y proyección a futuro, con Underground (1997).

Este disco refleja a un hombre unido con su arte y cada vez más seguro del lugar que ocupa en el mundo del jazz. Ya sea en el sax tenor o el soprano, Pine teje melódicos hechizos líricos; se posa en el filo antes de lanzarse en espiral a la estratósfera, protegido perfectamente por un grupo de sonido único, encabezado por el tornamesista DJ Pogo, quien corta y mezcla la música hiphopeada de textura muy básica y funky, como el material de Hank Mobley o Cannonball Adderley. Este álbum contiene muchas influencias de los años setenta, como la de Donald Byrd, John Handy o Eddie Harris.

La cantante Jhelisa (otro personaje de la mejor escena contemporánea) aparece como invitada para una evocadora versión de “Trying Times”, que induce a chasquear los dedos, mientras que el excelente baterista Jeff “Tain” Watts compensa los arrastrados beats programados del DJ, a la vez que el piano de Cyrus Chestnut se escucha brillante. Con estos nombres, además de otros invitados como el trompetista Nicholas Payton y el guitarrista Mark Whitfield, Pine nos dio la bienvenida al underground del jazz del siglo XXI. Whitfield aporta una sólida base bluesera a los dos tracks en los que participa; su solo en “Modern Day Jazz” se ubica entre los mejores momentos de la sesión.

APRENDER EL VALOR

En su segunda excursión grabada a las profundidades del jazz hiphopeado —la primera fue con Modern Day Jazz Stories (1995), Courtney Pine tuvo más éxito. Continúa siendo un improvisador voluntarioso e intuitivo al saber sacarse el instrumento de la boca antes de excederse, a fin de concretar ese homenaje a Coltrane que siente dentro del organismo.

“John Coltrane constituye una influencia profundísima para mí —ha explicado Pine—, aunque obviamente hay otras. Mi familia es de origen caribeño. Toco reggae. Tengo muchísimas influencias aparte de ésa, pero no negaré a John Coltrane. Fue un gran músico que nos enseñó a los jóvenes que no era necesario quedarse inmóvil, que se podía cambiar, que no se necesitaba a nadie que le dijera a uno qué tocar. A veces los críticos comentan: ‘Nos gusta este estilo’, y los artistas lo conservan por el resto de sus vidas. Coltrane y Miles Davis fueron capaces de hacer cosas nuevas constantemente cuando sentían esa necesidad, y ésa es la influencia más grande que ha tenido en mí. Aprender a tener valor”.

Al presentar más jazz que hip hop, mostrar un foco más preciso y mucha más creatividad que en el acid jazz típico, el saxofonista Courtney Pine definitivamente ha encontrado una rendidora veta. “El jazz es lo máximo en expresión musical. Ofrece una gran libertad. Se le pueden integrar gran cantidad de elementos. Para mí es la máxima voz musical. En el Reino Unido tenemos una escena llamada drum’n’bass y jungle, y esos tipos (como DJ Pogo) son DJs que tocan jazz. De esta manera, el género se mantiene muy vivo. El jazz no morirá jamás”.

POR VENIR 17 (FOTO 2)

UNA ENTREVISTA

La oportunidad de madurar su concepto le ha permitido a Pine, desde entonces, ejercer una aportación significativa a una fusión por demás propositiva y con los elementos de mayor vanguardia en el presente. Para hablar de ello le realicé en aquella época la siguiente entrevista, vía telefónica, tras la aparición del álbum Underground, el disco que marcó el despegue del músico londinense en la escena del e-jazz británico.

Sergio Monsalvo (S.M.): ¿Underground fue el disco de celebración por tus diez años de grabaciones?

 

Courtney Pine (C.P.): “Supongo que sí, en cierto sentido. Trata de todas mis influencias, la escena de los clubes… Cuando empecé a interesarme por el jazz lo escuchaba, pero también a bailar a su ritmo. El disco combina ambas facetas”.

S.M.: ¿En Underground hay cambios en comparación con Modern Day Jazz Stories?

 

C.P.: “Cambiaron los integrantes. El grupo es otro, a excepción de DJ Pogo. En cuanto a las composiciones, integran lo que hemos aprendido de presentarnos en vivo. Cuando grabé Modern Day Jazz no sabía cómo funcionaría el sonido. Descubrí que ciertas canciones, y ciertas vibraciones funcionan mejor, y ésas son las que metí en Underground”.

S.M.: ¿Cómo se dio la relación entre los músicos y el DJ Pogo?

 

C.P.: “Al principio fue muy difícil. Gente como Cyrus Chestnut, Reginald Veal o Nicholas Payton nunca habían trabajado con un DJ. No sabían qué hacer. Cuando tuvieron la oportunidad de observar la forma en que yo lo utilizaba todo salió mucho mejor. Le permitieron participar en lo que estaban haciendo”.

S.M.: ¿Considera que Underground es un puente entre la tradición y la tecnología?

 

C.P.: “Sí, ¡exactamente! La tecnología actual. Mucha tecnología moderna ha influido en lo que hago y soy un músico de jazz, así que definitivamente hay un vínculo ahí”.

S.M.: ¿Sus discos recientes son experimentos o algo ya estructurado?

 

C.P.: “No, ya no son un experimento. Son algo real. Hemos tocado en varias partes del mundo y sé lo que definitivamente funciona. Ya no es un experimento. Ahora sé que los músicos del mundo hiphopero pueden trabajar con jazzistas y producir música nueva”.

S.M.: ¿Underground puede considerarse como un hito para el jazz del futuro?

 

C.P.: “No sé, eso es difícil. La mayoría de las innovaciones jazzísticas provienen de artistas radicados en los Estados Unidos. Yo no vivo ahí, aunque mi contrato es de allá. Sólo sé que esta música es de ahora. No hubiera podido ser creada anteriormente. Es la música de hoy y soy músico de jazz. Así que en realidad no lo sé. Sería muy difícil afirmar que sí es la música del futuro. Sólo sé que es la música que yo percibo y que refleja mi medio social”.

S.M.: ¿Cuál sería la diferencia entre lo que hizo en Underground y lo que hace Branford Marsalis con Buckshot LeFonque?

 

C.P.: “Creo que hay muchas diferencias. En primer lugar, mencionaste a Buckshot LeFonque. Yo soy Courtney Pine, nada más, no un grupo. Creo que mi forma de usar al DJ es otra. Está como músico, como otro instrumento de viento o como bajista. La mezcla de jazz y hip hop es distinta. Es un disco de jazz que incluye hip hop. Los discos de Branford son de hip hop y él toca como jazzista. El enfoque es opuesto”.

S.M.: ¿Cómo ve el panorama del jazz británico actual?

 

C.P.: “Está cambiando. Hay músicos como yo que no sólo tenemos a un ídolo como Miles Davis o Duke Ellington o Charlie Parker. También usamos la computadora para tocar y estamos muy metidos en la escena actual de la música. Inglaterra es tan pequeña que no podemos especializarnos en un solo estilo. Nos diversificamos. Los músicos de mi edad o más jóvenes tienen una computadora, conocen algo del drum’n’bass o del hip hop. El medio es completamente distinto ahora. Hay una nueva generación de jazzistas”.

Discografía mínima:

Closer to Home (1990), To the Eyes of Creation (1993), Modern Day Jazz Stories (1995), Underground (1997), Another Story (1998), Back in the Day (2000), Collection (2002), Devotion (2003), Resistance (2005), Europa (2011), House of Legends (2012), Song (201), Black Notes From The Deep (2017).

VIDEO SUGERIDO: Underground Courtney Pine, YouTube (Courtney Pine – Tema)

POR VENIR 17 (FOTO 3)

 

 

*La entrevista forma parte de un capítulo del libro Jazz y Confines Por Venir, publicado por la Editorial Doble A y, de manera seriada, en el blog Con los audífonos puestos.

JAZZ Y CONFINES POR VENIR (PORTADA)

 

 

Jazz

y

Confines Por Venir

Sergio Monsalvo C.

Editorial Doble A

Colección “Textos”

The Netherlands, 2021

 

© Ilustración: Sergio Monsalvo C.

 

 

 

Exlibris 3 - kopie

BLUEMONK: «MINGUS ORDENA»

Por SERGIO MONSALVO C.

 

BLUE MONK (PORTADA)

 

(POEMA)*

 

mingus ordena

 

por las cuatro esquinas

                              /resonando

el hormigueo de sueños que iluminan

el humo de volutas blancas

          pintadas de anocheceres

así mingus ordena

                    /los pensamientos

con bajos de fondo y carruseles disfrazados

al compás y en hervidero de

                    /abejorros presos

sin penumbras ni relojes que goteen

sobre el brazo sabio

dedos como arlequines

                    /abandonados

desde el crepúsculo

invadiendo los jardines límpidos

en animado cortejo

                    /cómplices

de inclinación fantástica

sin concesión

          ensamblaje

                    /de juego y azar

en sueños de agridulce corazón

          contenidos en relatos de luna llena

 

 

Blue Monk

y otras líricas sencijazz

Sergio Monsalvo C.

Editorial Doble A

Colección “Palabra de Jazz”

México, 1994 (primera edición), 1997 (segunda)

 

 

Exlibris 3 - kopie

LIBROS: POR AMOR AL SAX

Por SERGIO MONSALVO C.

 

POR AMOR AL SAX (FOTO 1)

 

(POEMA)

 

H. C.

Para Alvin Donelli,

Henry “Hurricane” Carter y

Clarence Clemons

Las notas de Mr. D

son detonantes encendidos por la noche

Accesibles y cercanas

como cuerpos de golfas sin padrino

Las notas de Mr. H

son deseos en plena fuga

Estruendo de gozo sin amarres

sudor de bronce entre muslos enardecidos

Las notas de Mr. C

penetran calles y paredes

Sedientas terminan la ronda

en la barra de cualquier bar

Las notas de sus saxes arden

al insertarlas en la ranura precisa

Palpitan con su Rhythm & Blues

enfebrecido de luna llena

(Sergio Monsalvo C.)

 

*Texto tomado de la antología de textos varios, Por amor al sax (poemas, cuentos, aforismos, reseñas, etcétera), de 15 letraheridos mexicanos, entre escritores, periodistas, editores, poetas confesos, dibujantes gráficos, críticos cinematográficos, literarios y musicales y algún científico, teniendo como personaje central al saxofón. Ese instrumento musical del que Ciorán dijo lo siguiente: “Por qué frecuentar a Platón, si un sax puede igualmente hacernos entrever otro mundo”.

 

 

Por amor al sax

Sergio Monsalvo C.

(Recopilación)

Editorial Doble A

México, 1992

 

Exlibris 3 - kopie

VESTIDA PARA MATAR-VI* (LA NOVELA POLICIACA)

Por SERGIO MONSALVO C.

 

EL LUGAR DEL CRIMEN (PORTADA)

 

 VI

 

¡Mátalo!

 

La evolución le ha conferido a la novela policiaca propósitos diferentes y diversos desde su nacimiento. Una de las formas actuales de este género es la del asesino profesional o «las historias de verdugos», según el término de John G. Cawelti.

 

En este tipo de relatos poco se ve de las subjetividades de los participantes. Ellos son un minucioso proceso de observación del «frío y detallado racionalismo del especialista profesional en asuntos de extrema violencia e ilegalidad, cuyas aventuras están totalmente motivadas por el lucro”.

 

El personaje no le da ninguna importancia a la ley, únicamente le preocupan sus intereses. No mata para mantener las estructuras, sino porque en ello encuentra su propia satisfacción. Estamos frente a una nueva dislocación dentro del formato policiaco.

 

Es una derivación que aporta suspenso como principal característica, y entre sus representantes más sobresalientes se inscriben los nombres de Richard Stark, Donald Pendleton y Joseph Hedges.

Por otro lado, dentro del género también ha surgido un concepto que rompe con una de las instancias básicas en esta narrativa: el fracaso. Como figura central la novela tiene el propósito de conservar la extrañeza del mundo, encarnado en un detective que siempre se topará consigo mismo, y que quedará atrapado en el déficit de información y en la creciente ambigüedad del crimen.

 

Como embajador de este nuevo rubro, Michel Butor escribió la novela El empleo del tiempo (L’Emploi du temps), que contiene los elementos esenciales del formato: la exactitud de las anotaciones para esclarecer un asesinato, hasta hacernos creer que en estas palabras está la sustancia de su experiencia, de la agresividad latente y de la tenebrosidad de su ambiente. Por su parte, Alan Sharp, Sjöwall y Wahlöo también aportan novelas muy interesantes en este sentido.

 

 

 

 

 

*Fragmento de la introducción al libro El Lugar del crimen, de la editorial Times Editores, cuyo contenido ha sido publicado de manera seriada en el blog Con los audífonos puestos.

 

 

 

 

 

 

El lugar del crimen

(Ensayos sobre la novela policiaca)

Sergio Monsalvo C.

Times Editores,

México, 1999

 

 

 

ÍNDICE

 

Introducción: La novela policiaca, vestida para matar

Edgar Allan Poe: La poesía en el crimen

Arthur Conan Doyle: Creador del cliché intacto

Raymond Chandler: Testimonio de una época

Mickey Spillane: Muerte al enemigo

Friedrich Dürrenmatt: El azar y el crimen cotidiano

Patricia Highsmith: El shock de la normalidad

Elmore Leonard: El discurso callejero

La literatura criminal: Una víctima de las circunstancias

 

 

 

Exlibris 3 - kopie

LIBROS: ARTE-FACTO (IX)

Por SERGIO MONSALVO C.

 

ARTE-FACTO (IX) PORTADA

 

EL RIZOMA DEL ROCK*

Una de las aportaciones del rock a la cultura ha sido la de conectar a quienes trabajan en toda actividad estética y con ello creado sonidos, canciones o álbumes afines y alianzas artísticas en todo el mundo. Y lo ha hecho ya sea en un disco, en un track en particular o en la escenografía de un concierto. Ha conectado con aquellos que se han pasado la vida resolviendo sus misterios o belleza en alguna de sus formas, dentro de sus disciplinas individuales o conjuntas (humanistas o científicas), ya sea influyéndolos o siendo influido por ellos.

El resultado de tal encuentro ha producido sonoridades capaces de sacar al escucha de sí mismo y conducirlo a diversas dimensiones mentales, reflexiones existenciales o sensaciones en movimiento. Las obras creadas en este sentido son Arte-Factos culturales, aventuras en el microtiempo, las cuales requieren de la entrega a un flujo musical que enlaza una nueva expansión del quehacer humano con la experiencia auditiva en las diferentes décadas, desde mediados del siglo XX hasta el actual fin de la segunda decena del XXI.

El arte es la utopía de la vida. Los músicos rockeros de nuestro tiempo no han cesado en su tarea de acomodar la práctica musical a una búsqueda imparable de tales adecuaciones. La indagación sonora adquiere, en este contexto, un nuevo significado: no es mera búsqueda expresiva, sino persecución de horizontes culturales nuevos para un público en mutación, que exige de lo musical apreciaciones vitales, rizomáticas, en relación con sus exigencias estéticas y vivenciales.

Acompañando tales conceptos he creado las fotografías para que fungieran como ilustraciones en las portadas de los diferentes volúmenes. A éstas las he publicado de manera seriada e independiente bajo el rubro “Arte-Facto” de la categoría “Imago” del blog Con los audífonos puestos.

 

 

*Introducción al volumen Arte-Facto (IX), de la Editorial Doble A, cuyo contenido ha sido publicado de manera seriada en el blog Con los audífonos Puestos bajo esa categoría.

 

 

Arte-Facto (IX)

Sergio Monsalvo C.

Editorial Doble A

Colección “Textos”

The Netherlands, 2022

 

CONTENIDO

 

Agnes Obel: Myopia

Alabama Shakes: Exitosa Ubicuidad

Chk! Chk! Chk!: Distintas Voces

Courtney Barnett: Consentir la Esencia

D’Angelo: Cuentas Claras y el Beat Espeso

Eels: The Deconstruction

E Finito Il Sessantotto?: Evocación de la Revuelta

Frightened Rabbit: Destino Fatal

Horace X: Electrizar lo Cosmopolita

Iggy Pop: Free

 

 

Exlibris 3 - kopie

LIBROS: POLIZONES DE LA PIEDRA

Por SERGIO MONSALVO C.

 

POLIZONES DE LA PIEDRA (FOTO 1)

 

(POEMARIO)

 

 

“GLADIADOR SOLITARIO”*

 

 

 

ESTAS PALABRAS ROJAS

fisuras en la pared

gritos breves y pavorosos

que recuerdan los gruñidos

de un perro pisoteado

El rojo no es el mismo

tras pasarlo por la piedra

Es la voz de un hecho consumado

en esta torre de babel

en la que todos se desentienden

de quien se enfrenta a las calles

con el aerosol entre las manos

Calles para morir en ellas

Sin nadie que se dé cuenta

*Texto extraído del poemario Polizones de la piedra, publicado por la UAM.

 

 

Polizones de la piedra

Sergio Monsalvo C.

Colección Libros del Laberinto

Número 13

Coordinación de Extensión Universitaria

Unidad Atzcapotzalco

Universidad Autónoma Metropolitana

México, 1989

Exlibris 3 - kopie

BLUEMONK: «BOBBY’S BEAT»

Por SERGIO MONSALVO C.

 

BLUE MONK (PORTADA)

 

(POEMA)*

 

bobby’s beat

 

hablas e

          irrumpe en ti

tu relación secreta

          tu relato asombrado/

¿de dónde surge la voz

          que narra tu ser viviéndolo?

                    raspas el secreto con señas de beat

excavas con golpes al cuerpo

                                       la penuria,

                                       el relax,

la ignominia.

          con ellos te asombras te explicas

                    voz que reconstruye la sílaba penúltima

la difícil palabra

          con el valor del todavía

                    a flor de labio

 

Blue Monk

y otras líricas sencijazz

Sergio Monsalvo C.

Editorial Doble A

Colección “Palabra de Jazz”

México, 1994 (primera edición), 1997 (segunda)

 

 

Exlibris 3 - kopie

PULSOR 4×4 – 68 (2021)

Por SERGIO MONSALVO C.

 

FOTO 1

 

EL BEAT DE LA IDENTIDAD

 

(2021)

 

Aparte del Covid, y su azote en un segundo año consecutivo, se explicaron algunas de las propiedades contables que convirtieron 2021 en un auténtico fenómeno matemático, haciéndolo “grande” entre otros. Para empezar, estuvo formado por la concatenación de dos números enteros consecutivos (20-21), una circunstancia única en este siglo (la próxima vez será en 2122).

Lo importante es que, a su vez, el guarismo del año en que presionaban para vacunarse a fuerza (sin estar claros los efectos ni los beneficios) fue, sobre todo, el resultado del producto de dos números primos también consecutivos (43 x 47=2021), lo que constituyó una rareza aún más estrafalaria que la conjunción de tres planetas.

Los matemáticos y su estudio sobre los números primos se remonta a las tablillas mesopotámicas, aunque Euclides fue el primero que comprendió su naturaleza infinita. Ignoro si la “grandeza” atribuida a la “primalidad” del año conllevara algo bueno o nefasto, pero lo cierto es que el 2021 no pintó nada bien en casi nada, y no hubo ninguna gracia en constatarlo.

Por otro lado, se dieron los aniversarios literarios del 2021 (para los chinos, el “año del buey”): un no-bisiesto en el que, por solo citar a los que más interesan, hacía 200 años nacieron Baudelaire, Dostoievski y Flaubert; y 100, Patricia Highsmith, Stanislaw Lem, Georges Brassens, y se celebró (en interiores, claro) el 150º aniversario de la Comuna de París, el primer intento serio de crear un no-Estado aboliendo el Estado (para mayor información ver, en Lenin, El Estado y la revolución).

Este fue también el año en el que se conmemoró el 80º aniversario de la muerte, en enero, de sendos colosos del modernismo que tienen bastante en común (además de ser ambos hijos de madre irlandesa): Henri Bergson (día 4) y James Joyce (día 13).

FOTO 2

El del 2021 fue también un año de exponer joyas guardadas o encontradas y tributos musicales (previsible, dado el confinamiento y las restricciones para salir a dar conciertos, de gira o grabar en estudio).

Y eso son, auténticas joyas. Para empezar la de Bruce Springsteen y la E Street Band. Una inconmensurable descarga eléctrica de rock and roll. Así se siente al escuchar los conciertos The Legendary 1979 No Nukes que se publicaron en formato de disco y película, después de décadas de haber estado guardados bajo llave, aunque corrieran con baja calidad como cintas piratas. Un disco extraordinario, primero, que recupera al Boss en su versión más excelsa, aquella en la que se fundamentó su leyenda, con el respaldo de su poder sobre el escenario.

En álbum y película Springsteen y la E Street Band hacen alarde de facultades durante las noches del 22 y 23 de septiembre de 1979 en el Madison Square Garden, durante un concierto de estrellas reunido a través de la asociación de Músicos Unidos por la Energía Segura (MUSE, en sus siglas en inglés), que promocionaban la iniciativa de concientizar acerca de las campañas antinucleares.

FOTO 3

Líder y banda hicieron epopeya en el Madison Square Garden. La película, por su parte, muestra a un músico electrizante y desatado, corriendo incansable, saltando sin parar y con movimientos imprevisibles hacia todos lados, subiéndose al piano o copiando la teatralidad de James Brown al tenderse exhausto, después de haberlo dado todo en el podio.

Poderosas actuaciones en las que la E Street Band se muestra en estado de gracia, con Clarence Clemons exultante al sax. Todos, unidos, convirtieron estas presentaciones en una cruzada sonora inolvidable y ejemplar.

FOTO 4

Otra joya del año, que hace evocar lo sucedido hace seis décadas. Cuatro de la madrugada: la hora más oscura antes del alba, la hora del interior. Otoño de 1964. John Coltrane se despierta a esta hora, como todas las mañanas. Sentado en media posición de loto se concentra en sacar el aire. La habitación está silenciosa y no existe nada más en el mundo.

No hay pensamientos. La comunicación directa con el cosmos, con la divinidad o lo que quieran. Busca un mensaje: saber si se encuentra sobre el buen camino. Trane se pone a ello. Es la meditación más larga que haya conocido. Primero el silencio, luego la música que invade el espacio a su alrededor: todas las melodías, todas las armonías, todos los ritmos. El Verbo le sopla una composición consagrada a la gloria de su Esencia suprema.

Despierta, sale de la meditación: “Por primera vez en mi vida tuve en la cabeza la totalidad de lo que grabaría, de principio a fin”, dijo. Una arrebatadora confesión de fe en la inspiración. La distingue declarando que es la función básica del espíritu humano. Le otorga un rango superior a la imaginación. La poesía de la música es para él fuerza creadora divina.

Crear un sonido para los sentimientos nacientes. El primero, único y bueno para el Amor. A Love Supreme, grabado en diciembre de 1965. Trane ya no tiene que probar nada más. Se contenta con aullar, llorar, implorar y gozar:  A Love Supreme. Los placeres y la sabiduría. Lo exótico y lo próximo. Lo expuesto y lo oculto. Todo está ahí.

FOTO 5

 

En el 2021 se dio a conocer la grabación de una sesión efectuada en un club de jazz (The Penthose), 10 meses después de la grabación en estudio de aquel álbum totémico. Dura alrededor de 40 minutos, algo más que la original y se llama A Love Supreme Live in Seattle.

 

Tal aparición ha causado conmoción y puesto de nuevo a John Coltrane en la cúspide del jazz moderno, músicos y estudiosos se han dado a la tarea de descifrarla, como se hizo también hace más de medio siglo. El descubrimiento de esta cinta propició, igualmente, que la grabación de estudio fuera de nuevo revalorada y ubicada en la cúspide de la historia del jazz, junto a Kind of Blue de Miles Davis.

A Love Supreme Live in Seattle trajo bajo el brazo, asimismo, un hecho cultural. Se reanimó el análisis y la discusión de conceptos y temas como el free jazz, la improvisación y, aparejado a ello, los movimientos libertarios y proderechos civiles de los afroamericanos, es decir, el contexto sociopolítico que acompaña toda obra maestra del arte.

 

FOTO 6

 

El grupo The Velvet Underground ha sido referencial a lo largo de la historia del género rockero y su cultura, desde los años sesenta (sobre todo su primer álbum, The Velvet Underground & Nico). Una lista sobre sus influencias sería inabarcable e infinita, puesto que con el paso del tiempo se siguen agregando nombres tanto de bandas como de solistas, así como tributos a su obra.

El grupo neoyorkino, su discografía y sus miembros (Lou Reed, John Cale y Nico, de manera preponderante) han sido una importante fuente de inspiración. The Velvet Underground & Nico (Polygram, 1967) es un hito histórico, el cual se adelantó por años luz a su época. La obra se basa en material excelente; las guitarras rítmicas escandalosas, la viola atonal de Cale, la batería minimalista de Tucker y el canto frío de Nico se encargan de producir la atmósfera única de este álbum: destructiva y melancólica.

El siglo XXI, en el 2021, los volvió a evocar con un nuevo álbum de covers titulado I’ll Be Your Mirror: A Tribute to The Velvet Underground & Nico (Verve Records). Dirigido por el legendario productor Hal Willner, antes de su muerte en el 2020. El homenaje abarca las 11 canciones que se encuentran en el emblemático álbum mencionado.

 

VIDEO SUGERIDO: Michael Stype – Sunday Morning (Audio), YouTube (MichaelStypeVEVO)

FOTO 7

PULSOR 4x4 (REMATE)