Por SERGIO MONSALVO C.

BOB DYLAN 80 / 2
MEJORES DISCOS DEL SIGLO XX
Programa Radiofónico de Sergio Monsalvo C.
https://www.babelxxi.com/?p=8017

Por SERGIO MONSALVO C.

BOB DYLAN 80 / 2
MEJORES DISCOS DEL SIGLO XX
Programa Radiofónico de Sergio Monsalvo C.
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Por SERGIO MONSALVO C.

EL BEAT DE LA IDENTIDAD
(1994)
En 1994, Nelson Mandela fue elegido presidente de Sudáfrica.
Michael Jackson pagó millones de dólares a sus demandantes para evitar ir a juicio por presunto abuso sexual hacia menores.
Kenzaburo Oé obtuvo el Premio Nobel de Literatura.
Ese año murieron Derek Jarman, Ayrton Sena y Telly Savalas.
Se estrenaron las películas Forrest Gump, Ed Wood y Balas sobre Broadway.
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En 1994, un particular sujeto llamado Seal, apoyado por el tercer filme de Batman, coloca su música en el gusto del público mayoritario. Seal, artista por cuyas venas corre sangre nigeriana y brasileña, había surgido años antes con un soul muy sofisticado.
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Hasta 1994, la industria musical reconoció el trabajo de los pioneros del grunge denominados Soundgarden. Chris Cornell y sus compañeros lograron el platino varias veces con sus primeros discos. Dos años después se dieron cuenta que era tiempo de separarse y lo hicieron.
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La aparición del grupo Massive Attack fue un acontecimiento por demás emotivo. Fue una muestra representativa del momento en que la humanidad abandonó en un rincón su pedal de distorsión y recibió al trip hop como regalo de su inventiva.

Dummy de Portishead es un disco contra el que no puede competir ningún otro en esa época. Contiene una serie de canciones melancólicas que mezclan grandes instrumentaciones con sonidos low-fi extraídos de discos de vinil. Este grupo de Bristol amalgamó el sonido electrónico con el jazz sin volverlo un panfleto perecedero.
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Nine Inch Nails se convirtió en el epítome del sonido postindustrial del hardcore y se ganó con ello un lugar en la historia de la música contemporánea. Sus discos se constituyeron a partir de aquí en el punto de partida de las sensaciones más siniestras de la década. Su influencia fue manifiesta lo mismo en David Bowie que en Marilyn Manson.
VIDEO SUGERIDO: Nine Inch Nails – Closer – 8-13-1994-Woodstock 94 (Official), YouTube (NineInchNails on MV)


Por SERGIO MONSALVO C.

EL AZAR Y EL CRIMEN COTIDIANO*
En uno de los municipios cercanos a la ciudad de Berna, el de Konolfingen, nació el escritor suizo Friedrich Dürrenmatt en 1921. Hasta el nivel de preparatoria realizó sus estudios en la capital de aquel país. Los cursos universitarios de teología, filosofía y germanística los alternó entre esta ciudad y la de Zürich.
Una vez obtenidos los respectivos títulos y cumplido las exigencias de su padre, ministro del culto protestante, el joven Dürrenmatt optó ganarse la vida por caminos distintos a los que se esperaban de él. Obtuvo un trabajo como diseñador gráfico en el que se desempeñó por un tiempo. Las relaciones hechas por este medio lo llevaron a involucrarse también en el periodismo y al trabajo profesional con la palabra escrita.
Su relación con la escritura se había dado desde antes de entrar a la universidad. En la preparatoria tuvo oportunidad de ver puestas en escena un par de obras cortas escritas por él. Sin embargo, la rigidez de los estudios posteriores y el estricto carácter paterno no le permitían dedicarle más tiempo a estas inclinaciones.
Con el trabajo periodístico renacieron sus inquietudes y se dedicó a la creación de los llamados sketches para el cabaret de aquellos años. En 1947 pudo montar por primera vez una pieza teatral –Es steht geschrieben (Está escrito)— y con ello dio inicio a una carrera como autor teatral y decidió entregarse por completo a la creación literaria. Entre sus obras de teatro más importantes destacan títulos como Die Ehe des Herrn Mississippi (El matrimonio del señor Mississippi), Ein Engel kommt nach Babylon (Un ángel llega a Babilonia), Der Besuch der alten Dame (La visita de la Vieja Dama), Romulus der Grobe (Rómulo el Grande), Die Physiker (Los físicos) y Der Meteor (El meteoro), entre otros.
En 1959, Dürrenmatt recibió el premio Schiller de la ciudad de Mannheim. Una década después fue nombrado parte de la directiva del Teatro de Basilea, al igual que coeditor del periódico Sonntag Journal de Zürich. Desde 1970 y hasta su muerte efectuó un trabajo teatral constante en aquella ciudad.
En sus primeras obras se muestra la influencia que tuvo en él el expresionismo alemán, así como de la retórica barroca de Paul Claudel, la cual utilizó de un modo libre y ornamental, porque según él «no lo convencía un lenguaje más noble y regulado.” Asimismo, tuvo una importancia decisiva para su crecimiento autoral su confrontación con la obra dramática de Thornton Wilder y de Bertolt Brecht. Dürrenmatt se erigió en uno de los pilares más importantes de la dramaturgia suiza, junto con Max Frisch.
A pesar de que muchos críticos e historiadores de la literatura lo ubican básicamente como creador de obras dramáticas, la sensibilidad de este autor lo llevó a involucrarse en la escritura de guiones para cine y radio y de novelas del género policiaco, al cual contribuyó, tanto en teoría como en la práctica, con la aportación de elementos y reflexiones nuevas e interesantes.
Dürrenmatt se dio a la tarea de los relatos policiacos a principios de la década de los cincuenta. Las dos primeras novelas las escribió por encargo para el periódico donde laboraba y cumplieron con ciertas expectativas propias de la corriente, tales como el tratamiento científico, el detective viejo de mentalidad superior y el suspenso en las confrontaciones con el criminal.
Por esos años la novela policiaca representaba un fenómeno mal visto por la generalidad crítica. Ésta solía argumentar que dicha literatura sólo satisfacía la sed de aventuras de un amplio círculo de la población. Les tomó todavía tiempo a las ciencias literarias descubrir los méritos estéticos y técnicos del género antes de empezar a estudiarlo de manera sistemática y seria.
En 1952 apareció su primera novela bajo el título Der Richter und sein Henker (El juez y su verdugo). En ella, el personaje central está encarnado por un inspector de la policía viejo y enfermizo que continúa la tradición detectivesca de guiarse por los dictados de la razón y del método científico (como el Dupin de Poe, Miss Marple y Hercule Poirot de Agatha Christie, el Padre Brown de Chesterton, etcétera), así como por la tensión in crescendo de la trama y los enfrentamientos del investigador y el criminal.
No obstante, Dürrenmatt introdujo ya elementos propios de su concepción literaria: el humor y la crítica hacia los valores morales de la sociedad de entonces.
* El texto presentado es un fragmento del ensayo contenido en el volumen El lugar del crimen (ensayos sobre la novela policiaca), publicada en la editorial Times Editores, 1999.


Por SERGIO MONSALVO C.

“C. C. BLUES”*
Pudiera ser
que una mujer
se nombre en lo íntimo
hongo / agua / humedad
pudiera ser
Pudiera ser
que uno de esos retratos
le saque un cuerpo a la vida
doble / sencillo / único
pudiera ser
Pudiera ser
que evoque sus colores
y responda la comunión
me / myself & I
pudiera ser
Pudiera ser
que la mano libre
ame con su vuelo
esporas / faunos / ángeles
pudiera ser
Pudiera ser
que una rana al fin
transforme en mujer
besos / espejos / transparencias
pudiera ser
*Este texto es parte del libro Amsterdamas, que se ha publicado a través del blog Con los audífonos puestos de manera seriada en la categoría “Tiempo del Rápsoda”.
Amsterdamas
Sergio Monsalvo C.
Colección “Poesía”
Editorial Doble A
The Netherlands, 2019

Por SERGIO MONSALVO C.

RODAR Y RODAR*
De la bicicleta se sabe que más de medio millón de ejemplares de tal instrumento mecánico, más o menos, se desplazan por Ámsterdam, tan sólo. Prácticamente cada habitante tiene una. Es el transporte ideal para la ciudad. No hace ruido, no se embotella, no contamina, ocupa un espacio reducido y crea un mercado muy particular.
Con ella se va a trabajar, a la escuela, de compras, al café, al club, al bar, de paseo o para hacer ejercicio, etcétera. El tráfico está organizado a su favor con carriles especiales en las avenidas, calles y parques, con semáforos, señales, estacionamientos y rutas establecidas. Pasear en ella es toda una experiencia. Es fácil, divertido, barato, va al ritmo de cada uno y de manera segura (con las debidas precauciones, claro).
Por añadidura, ser ciclista en esta ciudad brinda, además de ventajas, muchos placeres. Uno de ellos es el de conocer sus recovecos. Y si es detrás del pedaleo de una suculenta lugareña tatuada, pues más. Son raras aquellas jóvenes amsterdamesas que no porten sobre sí un tatuaje (entre los 16 y los 30 años: el 75%, según las estadísticas).
La moda en el vestir ofrece además la posibilidad de mirar esta galería corporal ambulante en toda su extensión. Las camisetas cortas, entalladas, y los pantalones bajos en la cintura amplían el campo del observador para admirar a plenitud la estética del tatoo. Los vientres planos o ligeramente curvos son fantásticos expositores en este sentido, así como los escotes, hombros, antebrazos, nucas, muslos y tobillos (entre lo visible).
Sin embargo, también la espalda baja y el principio del coxis revelan auténticas maravillas para el estudioso. El escritor mexicano Julio Torri (1889-1970), gustador de los andares bicileteros, se hubiera vuelto loco de la emoción ante este panorama general.
Este doctor en Letras, maestro universitario, reconocido talento por su labor literaria, escribió poco debido a a su exacerbado perfeccionismo y quienes lo conocieron agregan, además, que “era tan afecto a los placeres que se distraía con facilidad”.
Este narrador fino y delicado de principios del siglo XX elaboró una obra, corta pero llena de fulgores, que fue resultado de la curiosidad por el espectáculo de la vida: “Todos somos un hombre que vive y un hombre que mira”—escribió—.
Él, al que tanto le gustaba deambular sobre la entonces novedad modernista de las dos ruedas, con la intención de observar a las secretarias y demás mujeres que veía por las calles de su época, sería el acompañante perfecto para dialogar con respecto a lo que ante nuestra vista se presenta en los citadinos rumbos de la antigua Mokum.
*Fragmento del libro Julio Torri (2 textos: Muerto que goza de cabal salud / Rodar y Rodar), publicado por la Editorial Doble A.

Julio Torri
(Rodar y Rodar)
Sergio Monsalvo C.
Editorial Doble A
Colección “Textos”
The Netherlands, 2019

Por SERGIO MONSALVO C.

“UN RINCÓN CERCA DEL SUELO”*
(Crónica urbana)
«¿Tienes monedas?», preguntas a diestra y siniestra. Nadie voltea, nadie responde. Te evaden como a charco de agua estancada. No saben que si contestaran a tu petición colaborarían para hacer llegar tu airado mensaje a la CIA. Sí, a la Agencia Central de Inteligencia, de la cual posees la dirección (Central Intelligence Agency, Washington, D.C., 20506, USA), anotada en esa mugrosísima tarjeta que traes metida en uno de tus guantes, dizque a la Michael Jackson.
«¡Ese lorenzo!» Te saluda un cábula con afecto desmesurado. «¿Tienes cien varitos?» «Nel, ay nos vidrios». Ni modo, a seguir tumbado ahí en medio de esa maraña de periódicos y cartones sucios, de trapos lustrosos, de restos de desperdicios de comida a las puertas del mercado, como siempre, causando el pánico de niños y señoras, y el horror de las muchachas a quienes tratas de tocarles las piernas.
«¡Vete de aquí, pinche loco, no agarres nada o te madreo!» Y así el frutero, el pescadero, el taquero, el tendero, el carnicero… No reconocen tu capacidad para acabar con las colas, con las aglomeraciones de sirvientas y amas de casa. Hasta los teporochos que se ponen fuera de la pulcata te cortan y corren entre groserías.
Ululante, arrastrando despacio, muy despacio los pies, prosigues tu camino con esa babosa sonrisa, con tu mugre para otro lado, a pararte frente al aparador de la vinatería por largos minutos y hasta horas, y charlar con las atentas botellas de tequila, ron o brandy, sin soltar el botecito de cemento y el pan que te robaste.
Nadie puede dar razón de ti. Ni un solo locatario sabe de dónde saliste, únicamente tú y ese rincón fuera del mercado donde la mugre, la locura y la aversión son las únicas que pacientes escuchan tus interminables peroratas.
* Texto de Sergio Monsalvo C., colaboración extraída del libro colectivo de crónicas urbanas Amor de la calle.
“Gritos y Susurros”
Crónica de Sergio Monsalvo C.
Publicada como parte del libro
Amor de la calle, Crónicas
Varios autores
Tintas Editores S.C.
México, 1990.

Por SERGIO MONSALVO C.

SINOPSIS (1)*
A MANERA DE PREÁMBULO
Con el hipermodernismo nunca se sabe qué sorpresas deparará el pasado inmediato al insertarse en el presente, porque el pasado siglo (del que se nutre) fue extraordinario al ofrecer su variedad de imágenes y la multiplicidad de experiencias que humanistas, científicos y artistas pusieron en la palestra y que hacia su final la tecnología (la democratización cibernética de hoy) puso a disposición literalmente de todos.
Surgió entonces con el nuevo siglo una heterogeneidad “natural” como destino del arte. Las mezclas (con sus divisiones y fragmentación) contribuyeron sobremanera con la música porque aportaron la posibilidad de pasar de una escena a la otra, dejando al escucha la posibilidad de reconstruir el tejido original. Esa es la razón de ser del programa radiofónico y página on line BABEL XXI, y su concepto permite reconocer en el paladar la diversidad de los elementos que integran esa sonoridad. A continuación la sinopsis de los programas.

BXXI- 2- CORNERSHOP
En la realidad dura y cotidiana de los británicos asiáticos, que los enfrenta con skinheads, neonazis, hooligans y políticos conservadores, crecen manifiestos sociales y artísticos agudos, danzarines y agridulces como el de grupo Cornershop cuya proclama es una fusión de música india, brit pop, rock alternativo y dance electrónico. Están conformados por músicos creativos que han tenido la ventaja de enriquecerse en fuentes de una larga tradición (inglesa e hindú), dotadas de caracteres propicios que a ellos les ha correspondido universalizar y con un sonido más que reconocible. Un estilo que desarrolla un género de música popular a partir de la asimilación cultural.
VIDEO SUGERIDO: Cornershop Brimful Of Asha Live Jools Holland 1997, YouTube (spookyvidz)

BXXI-3-NGUYẾN LỆ
Del guitarrista Nguyên Lê, francés de origen vietnamita, se puede decir que es un hombre inquieto musicalmente. En su carrera ha viajado desde el jazz rock más contundente (en sus acercamientos a Jimi Hendrix), al jazz más moderno en sus trabajos con diversos intérpretes. Pero si estilísticamente no ha parado, geográficamente tampoco lo ha hecho, y ha puesto su guitarra al servicio de proyectos que recorren Vietnam, con cantantes locales, hasta África, pasando por la India o Japón. Hay en Nguyên Lê, desde sus inicios, elementos que a lo largo de su trayectoria de más de veinte años han permanecido: su gusto y su decidida apuesta por la fusión de diversas culturas musicales.
VIDEO SUGERIDO: Voodoo Child – Jimmy Hendrix (Arrangt. Nguyen Le), YouTube (francislassus)

BXXI-4-LHASA
Además del carácter universal de sus poemas sonoros, Lhasa de Sela abrevó, sobre todo, en el folclor mexicano con toques de flamenco, la música electrónica, el tex-mex, la música gitana, el klezmer y el blues (al estilo de Tom Waits). Géneros que alimentaron a esta nómada hipermoderna que cantó en tres idiomas (español, francés e inglés) y que siempre mostró una madurez y serenidad que no necesariamente se hubieran esperado de una mujer tan joven. Ella tenía a la melancolía como fundamento, quizá como el déjà vû de quienes se asumen en la súplica desgarrada por una vida extraterrena, en el anhelo por otra realidad sobrenatural. Coqueteo que La Parca no pudo dejar de escuchar.
VIDEO SUGERIDO: Lhasa – La llorona – TV5 Acoustic – 02.04.2004, YouTube (monstermunchou)

BXXI -5- BALKAN BEAT
La Península de los Balcanes con todos sus elementos culturales ha generado manifestaciones artísticas múltiples. Como el balkan beat, por ejemplo, cuyos ecos vienen de muy lejos en el tiempo, tanto como la existencia de los zíngaros y romanís. Cada país miembro ha sumado a la sonoridad conjunta su folclor y tradiciones, tanto como la de los ajenos. Sin embargo, ha sido en la actualidad del siglo XXI que la diáspora balcánica se ha dilatado hasta alcanzar cada rincón del mundo, pese a los muchos momentos aciagos que han padecido sus poblaciones. Quizá por ello su música en general, además de ser un imán sonoro, es tan furiosamente extrovertida en lo alegre tanto como en lo triste y carnal.
VIDEO SUGERIDO: Kusturica & The no smoking orchestra – Pitbull, YouTube (marcreter87)
*BABEL XXI
Un programa de:
Sergio Monsalvo C.
Equipo de Producción: Pita Cortés,
Hugo Enrique Sánchez y
Roberto Hernández C.
Horario de trasmisión:
Todos los martes a las 18:00 hrs.
Por el 1060 de AM
96.5 de FM
On line por Spotify (Podcast)
Radio Educación,
Ciudad de México
Página On line:

Por SERGIO MONSALVO C.
MYOPIA
ART-ROCK À LA OBEL Y OTROS

Programa Radiofónico de Sergio Monsalvo C.

Por SERGIO MONSALVO C.

Es larga la trayectoria que les toca recorrer en esta línea del Metro. Toda la ciudad de Sur a Norte, bajo tierra, con su olor a frenos, a hule quemado y filoso ruido de metal, como en todas las líneas.
Dos mujeres jóvenes de edad indefinida y procedencia semejante esperan resignadas al convoy. Sus vestidos solferino y verde, respectivamente, están cubiertos por un usado delantal de cuadros grises y blancos. La de menor estatura se cubre además con un suéter abierto que le queda chico y que tampoco la tapa del frío. Destacan sus pantorrillas prietas y agrietadas que tienen como fin un par de zapatos tenis, gastados y sucios (¿Nike? ¿Adidas?).
Llega el convoy y ambas alcanzan lugar para sentarse, a pesar de la muchedumbre que ahí aborda.
Una, junto a la ventanilla, mira fijamente el paso de los muros, el de las estaciones que se continúan y los anuncios que tratan de cosas insospechadas. Lleva las manos en el regazo mientras estrangula un billete con el puño.
La otra, a la que le tocó el asiento del pasillo, cierra y abre los ojos enrojecidos de cansancio, a intervalos irregulares. Aprieta con ambos brazos una común bolsa de plástico, con agarraderas como las de supermercado, que no le quiso dejar a la otra –se la arrebató, pues– y por la cual tuvieron una pelea.
En la bolsa no lleva más que su suéter azul cielo, pero aquel pedazo de plástico la hace sentirse orgullosa y hasta un poco menos cansada, aunque en la cara se note lo contrario.
Ha dejado con premeditación hacia el frente, a la vista de cualquiera, de todos, el anuncio impreso en ella: «Zeina. Paris. 20, rue de la Paix, Paris 2e. Tel. 42617021. Métro Opéra».
Lo que signifique, lo que diga, de lo que hable, la tiene sin cuidado. Para ella sólo es importante lo que sabe, que es una bolsa llegada de París, «de donde antes venían los niños», como le dijo la señora a la que ayudan con la limpieza al dárselas para que «guardaran bonitas cosas».
*El presentado aquí es uno de los dos textos de Sergio Monsalvo C. que se incluyeron en el libro antológico Érase una vez en el D.F. bajo el título de “Una bolsa de París”(el otro es “Instantáneas del Metro”).

