LA MUERTE EN EL ROCK (I)

Por SERGIO MONSALVO C.

LA MUERTE EN EL ROCK (PORTADA)

ELVIS

EN EL CORAZÓN DE LAS TINIEBLAS*

En 1956 la muerte entró como tema en las canciones del rock and roll. Y lo hizo a través de quien haría de ese año su año: Elvis Presley. La figura de Elvis, desde el momento de su aparición en la escena musical, se constituyó en un icono cultural generador de tópicos.

El de la muerte fue uno que se sumó a los del peinado, el movimiento de los labios, el uso de la ropa, el micrófono, la postura en el escenario, la guitarra como escudo, lanza y estandarte, los movimientos corporales, la estridencia del rock & roll star, la vida como tal, etcétera, etcétera. Con él comenzó prácticamente todo y de él derivó también prácticamente todo. Las leyendas surgidas del género en uno o varios aspectos lo tienen a él como referencia definitiva. Es el hito y el mito por excelencia.

Well, since my baby left me,

I found a new place to dwell.

It’s down at the end of lonely street

At Heartbreak Hotel

El 10 de enero de 1956, sólo dos días después de haber cumplido los 21 años, Presley entró a los estudios de la compañía RCA en Nashville para grabar sus primeros tracks para un sello importante. Aquella primera sesión produjo un tema que haría época, “Heartbreak Hotel”, uno de los discos más impactantes del rock que se hayan editado jamás. La canción había sido compuesta entre Mae, la madre de Hoyt Axton (cantante y compositor country), Tommy Durden y Elvis, y evocaba una visión de desesperanza sepulcral absoluta.

Nada en el horizonte musical de aquel tiempo insinuaba siquiera un grado de desolación semejante. La interpretación de Elvis resultó extraordinariamente madura y conmovedora, evitando de manera resuelta cualquier actitud histriónica para aceptar, con dolor y resignación, una soledad equivalente a la muerte.

El trabajo escueto pero enfático de Floyd Cramer en el piano enriqueció el ambiente de la pieza, captada por una producción minimalista muy apropiada. El carácter original e intenso de “Heartbreak Hotel” cautivó primero al público de la Unión Americana y lo mantuvo como sencillo en el número uno de las listas de éxitos durante el largo y asombroso periodo de ocho semanas.

En forma independiente a sus logros posteriores, Presley se reservó un lugar en la historia del rock por uno de los mejores discos debut realizados por artista alguno con una disquera de tal magnitud. En el mismo mes que grabó “Heartbreak Hotel”, Elvis apareció por primera vez en la televisión estadounidense, a nivel nacional, para mostrar sus movimientos abiertamente sexuales a un confundido público adulto, cuya supuesta indignación llevó a los productores a realizar tomas de la emergente estrella de la cintura para arriba. Lo demás se volvería historia.

And although it’s always crowded,

You still can find some room.

Where broken-hearted lovers

Do cry away their gloom.

En los dos años siguientes, el rock & roll se consolidó como género y se extendió como una nueva (contra)cultura por todo el mundo. Elvis Presley fue el adalid y la imagen constitutiva del movimiento e impuso sus huellas por doquier. Sin embargo, el status quo no se iba a resignar tan fácilmente ante la avasalladora presencia.

La ideología dominante, el talón de aquiles presleyano, necesitaba someter al héroe y, como en cualquier choque cultural, lo puso en la palestra: fue llamado a filas durante la intervención norteamericana del momento.

Elvis no murió en el frente (el sistema tampoco era tonto y no iba a permitir que un filón de oro como aquél desapareciera sin más del mapa), pero se desvaneció el rockero primigenio, el esencial, que se elevó a la categoría de guía parnasiano y que no volvería a encarnar en él.

De ahí en adelante como personaje mítico sería sacrificado una y otra vez (en otros cuerpos, con otros nombres) en castigo por haber incendiado los espíritus. Mientras, Elvis —el humano— sería domesticado, cuasi rapado y convertido a la larga en un cantante de variedad y películas lastimosas. El hecho se constituiría de forma metafórica en la primera “muerte” ritual dentro del género, pero no del rock mismo. Éste ya había trascendido a los individuos. El año, 1958.

“El rock and roll llegó para quedarse y no morirá nunca”, cantaron Danny Rapp y los Juniors en 1959, luego de las inesperadas y trágicas muertes de Big Bopper, Buddy Holly y Ritchie Valens en un accidente aéreo. Danny Rapp deseaba crear algo parecido a un llamado a cerrar filas, a un himno para la generación. Sin embargo, y aunque no se erigió en tal himno, dentro de su candidez se puede denominar una auténtica declaración de fe, producto de una era caracterizada en igual medida tanto por su inocencia como por su ardor. La muerte era ya una presencia concreta.

Casi un cuarto de siglo más tarde, en 1983, no quedaba nada de aquella inocencia y ardor. Danny Rapp se encerró en la habitación de un motel en Arizona y se dio un tiro en la cabeza. El rock continuó. Rara vez es posible observar una ironía tan rica en dolorosas implicaciones. No tiene caso analizar la muerte de Danny Rapp. Es un tópico. El rock cobró otra víctima y expresó una verdad en forma tan sobrecogedora que se convirtió en un cliché más que evidente.

Además del sexo, las drogas y los cortes de pelo, la muerte ha dado el tono para el rock desde sus comienzos. Y tanto como otras decenas de aspectos cualquiera, vincula a Elvis Presley con los Rolling Stones, los Beatles, los Sex Pistols, Joy Division y Nirvana.

El rock sigue vivo, pero muchos de sus dirigentes puntales no. La mayoría han muerto jóvenes y algunos, tristemente, en condiciones absurdas: víctimas del abuso de las drogas y el alcohol, en accidentes automovilísticos y aéreos, por depresiones severas, suicidios y por otras causas inimaginables. Es ya una tradición añeja.

*Fragmento del ensayo “Elvis en el corazón de las tinieblas”, que forma parte del libro La Muerte en el Rock, publicado por la Editorial Doble A, y por entregas en el blog Con los audífonos puestos.

VIDEO SUGERIDO: Elvis Presley Heartbreak Hotel Live (1956), YouTube (John56517)

LA MUERTE EN EL ROCK (FOTO 3)

La Muerte en el Rock

Sergio Monsalvo C.

Editorial Doble A

Colección “Textos”

The Netherlands, 2020

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BIBLIOGRAFÍA: ELLAZZ (.WORLD) VOL. I

Por SERGIO MONSALVO C.

ELLAZZ (.WORLD) VOL. I (PORTADA)

LA MUJER EN EL JAZZ*

Para escuchar a las mujeres en el jazz no bastan ni las expectativas ni los manierismos en el dibujo de lo esperado. Ellas generan con sus historias ese placer impagable del desarrollo histórico argumentado y cifrado en sus intersticios creativos, en los relatos biográficos, en las obras conseguidas. En líneas generales, las mujeres en el jazz no traicionan la poética del género como muchos pudieran pensar, es más, le insuflan un interés que trasciende las perspectivas habituales.

Uno escucha los discos de las jazzistas no tanto para saber cómo argumentan sino para disfrutar con su transcurso en la construcción del argumento. Esta es una manera de defender un género, desde su esencia Y buscar así el diverso ángulo creativo. Es decir, las mujeres tienen en el jazz el mismo problema que los hombres: la necesidad de un público.

El de las mujeres en este género es el arte de acomodar su música a unas leyes que a muchos oídos parecen infranqueables, tanto como una teoría cibernética. Y justamente es en esa maestría, en ese difícil arte de transitar por lo ignoto (original), tanto como por lo transitado (standard), con la sensación de la singularidad y la brillantez, donde estriba gran parte del atractivo mayor de sus propuestas.

Un tema como el de ellas en el jazz adquiere existencia gracias a la evolución constante de la que han sido capaces. Quienes se han sumergido en tal evolución las han contemplado a sus anchas y encarnado en la concreción de sus músicas, creando con tal circunstancia un armonioso y preciso encadenamiento de evocaciones, de recuerdos, que siempre sorprenden, y en lo que el tiempo pierde toda consistencia y no impone su rígido orden.

La serie Ellazz (.World) ha mostrado la complejidad y riqueza de sus vidas. Con sus ritmos propios y asociaciones entre imágenes, pensamientos, situaciones, sensaciones, amistades, ternuras, amores, nostalgias, y también miedos, ansiedades y a veces el logro del sosiego y la serenidad de lo ejecutado. Y no hay nada en sus discursos particulares que sea indiferente, todo cuanto compone la vida de una jazzista, aun cuando algo parezca nimiedad, adquiere una gran relevancia, cada instante de vida rememorado posee un enorme interés.

*Fragmento de la introducción al libro Ellazz (.World) Vol. I, publicado por la Editorial Doble A, y de manera seriada en el blog Con los audífonos puestos.

Ellazz (.World) Vol. I

Sergio Monsalvo C.

Editorial Doble A

Colección “Palabra de Jazz”

The Netherlands, 2020

Contenido

Aki Takase

Andrea Parker

Anita O’Day

Aziza Mustafa Zadeh

Barbara Dennerlein

Bebel Gilberto

Dee Dee Bridgewater

Diana Krall

Dinah Washington

Eliane Elias

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BIBLIOGRAFÍA: 76 POETAS EN GENERACIÓN

Por SERGIO MONSALVO C.

76 POETAS EN GENERACIÓN (PORTADA)

“El Silencio de Ella”

Sergio Monsalvo C.

76 Poetas en Generación

Libro colectivo

Compilado por

Carlos Martínez Rentería

Editorial Praxis

Colección Dánae

México, D.F., 2000

pp.116

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BIBLIOGRAFÍA: ASAMBLEA DE POETAS JÓVENES DE MÉXICO

Por SERGIO MONSALVO C.

ASAMBLEA DE POETAS JÓVENES DE MÉXICO (PORTADA)

(ANTOLOGÍA)*

“México ha sido siempre tierra de poetas, pero la situación actual no tiene paralelo histórico. Hay unos 600 poetas jóvenes que han empezado a publicar después de nuestras antologías. Poesía en movimiento(1966), Poesía joven de México(1967) y Ómnibus de poesía mexicana(1971). Esta Asamblea de poetas jóvenes de México reúne a 164 nacidos entre 1950 y 1962.

El concepto de asamblea, el método para reunirla y presentarla, han sido creados para un caso sin precedentes: una explosión de la población poética que, como fenómeno de conjunto, rebasa los marcos ordinarios de la crítica y resulta difícil de apreciar.

Desde mediados del siglo XIX, hay un crecimiento sostenido de la poesía mexicana, una tradición creadora, una autonomía y originalidad que México no ha logrado en muchos campos (artísticos, intelectuales, científicos, económicos, deportivos). No hay razón alguna para suponer que esta tradición vaya a interrumpirse. La abundancia, la juventud, cierta falta de oficio, algunos cambios de gusto, la dispersión de grupos y publicaciones, hacen confuso el panorama. Pero de la abundancia quedarán las excepciones, el tiempo corre, el oficio se adquiere: la confusión oculta una explosión de salud”.

*Texto de la contraportada del libro Asamblea de Poetas Jóvenes de México. Publicación en la que incluyeron dos textos míos en la página 107.

ASAMBLEA DE POETAS JÓVENES DE MÉXICO (ÍNDICE)

Asamblea

De Poetas Jóvenes

De México

Presentación de Gabriel Zaid

Siglo XXI Editores

México, D.F., 1980

pp. 290

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BIBLIOGRAFÍA: MINUTOS VELARDIANOS

Por SERGIO MONSALVO C.

MINUTOS VELARDIANOS (PORTADA)

RAMÓN LÓPEZ VELARDE

«UN EXISTIR APASIONADO»

(ENSAYO)

PRESENTACIÓN

Mucho se ha escrito sobre Ramón López Velarde, y la fascinación de su obra que crece día a día posibilitará siempre un profundo interés. Hace algunos años, en1971, con motivo del primer cincuentenario de su desaparición, la Secretaría de Educación Pública editó el Calendario de Ramón López Velarde en doce atracti­vos tomos, publicación que prestó una generosa ayuda a los estudiosos de la vida y la poética del escritor zacatecano al conjuntar la gran mayoría de los textos críticos, anecdóticos, así como de semblanza que sobre él se han hecho. El 15 de junio de 1988, Ramón López Velarde cumple cien años y sus aniver­sarios seguirán porque su palabra, su voz, vencieron al tiempo. Hoy el Instituto de Investigaciones Estéticas que en su quehacer, atiende tam­bién a la crítica y al análisis literario, desea contribuir con estas aportaciones a ese aniversario de uno de nuestros mayores poetas de este siglo. El presente volumen conjuga un buen número de textos escritos por reconocidos profesores, creadores, e in­telectuales de nuestro medio cultural. Como coordinadora de esta obra, deseo testimoniar mi agradecimiento al Dr.Jorge Carpizo, Rector de la Universidad Nacional Autónoma de México y miembro de la Comisión Conmemorativa del Centenario de Ramón López Velarde por designar y apoyar al Instituto de Investigaciones Estéticas en la realización de este proyecto.

Doctora Elisa García Barragán,

Directora del Instituto de Investigaciones Estéticas

Ramón López Velarde

“Un existir apasionado”

Sergio Monsalvo C.

Pág. 149

Minutos Velardianos

Ensayos de Homenaje

En el centenario de

Ramón López Velarde

(Cuadernos de Historia del Arte)

Instituto de Investigaciones Estéticas

Universidad Nacional Autónoma de México

México, D.F., 1988

pp. 270

MINUTOS VELADIANOS (FOTO 2)

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BALADAS I («RITA»)

Por SERGIO MONSALVO C.

BALADAS VOL. 1

(POEMA)

“FOR THE GOOD TIMES”

Habrá que confesarlo:

aquellos ojos abatían

 la ebriedad con su encanto

el efecto eléctrico producido

 por aquel instante perfecto

era la locura plena del sentimiento

contenida en un reflejo metálico

que al descubrirlos

comunicaba a la voz

sus acentos / la seducción

de un amor en vías de marchitarse

fugaz martirio que aseguraba

el credo

de esa nueva religión

cuya gracia brillaba

con la malignidad

de la pérdida

que la sentía

húmeda / extasiada

suya

*Texto que forma parte del poemario Baladas I, de la Editorial Doble A

Baladas I

Sergio Monsalvo C.

Editorial Doble A

Colección “Palabra de Jazz” Núm. 8

The Netherlands, 2006

RITA (FOTO 2)

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BIBLIOGRAFÍA: TIEMPO DEL RÁPSODA

Por SERGIO MONSALVO C.

TIEMPO DEL RÁPSODA (PORTADA)

(POEMARIOS)*

“CC BLUES”

(para Colette Curfs)

Pudiera ser

que una mujer

se nombre en lo íntimo

hongo / agua / humedad

pudiera ser

Pudiera ser

que uno de esos retratos

le saque un cuerpo a la vida

doble / sencillo / único

pudiera ser

Pudiera ser

que evoque sus colores

y responda la comunión

me / myself & I

pudiera ser

Pudiera ser

que la mano libre

ame con su vuelo

esporas / faunos / ángeles

pudiera ser

Pudiera ser

que una rana al fin

transforme en mujer

besos / espejos / transparencias

pudiera ser

*Texto escogido del poemario Amsterdamas, que integra parte del libro Tiempo del Rápsoda, cuyo contenido se ha publicado regularmente dentro de esa categoría en el blog Con los audífonos puestos.

Tiempo del Rápsoda

(Poemarios)

Sergio Monsalvo C.

Editorial Doble A

Colección “Poesía”

The Netherlands, 2020

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BIBLIOGRAFÍA: TIEMPO DE SOLOS

Por SERGIO MONSALVO C.

TIEMPO DE SOLOS (FOTO 1)

50 JAZZISTAS MEXICANOS*

El jazz irrumpió en México allá por las décadas entre siglos XIX-XX a través de la frontera norte y el litoral del Golfo. Inició su travesía como todo lo que sucede en este país: al azar.

No hubo claridad semejante como en la Unión Americana, su lugar de origen, para seguirle el rastro de manera verídica, bien documentada, contextualizada en los devenires económicos, políticos o sociales.

Una vez en México todo fue según soplara el viento. Se convirtió lo mismo en música de cabaret que motivo o banda sonora de las corrientes vanguardistas.

Así ha transcurrido desde entonces la historia de este género aquende el Río Bravo, con una insospechada cantidad de dificultades, al igual que manifestaciones importantes aunque desconocidas para el grueso de la población. Es decir, el jazz existe, aunque a veces no lo parezca…

Al tomar en cuenta lo anterior fue que el fotógrafo Fernando Aceves y yo (Sergio Monsalvo C.) decidimos participar aún más en la tarea de difusión del acontecer jazzístico del país (ya lo hacíamos en los diferentes medios periodísticos en que trabajábamos: él, desplegando sus fotos de los conciertos en revistas, diarios diversos e Internet; yo, en las publicaciones como Sólo Jazz & Blues, en la sección respectiva de los periódicos El Nacional, Crónica, La Mosca o en el portal de Internet esmas.com, entre otras). ¿Cómo? A partir de lo básico: dando a conocer a sus hacedores en aquel momento, fin del siglo XX principios del XXI.

Iniciamos este proyecto con una cincuentena de músicos. Evidentemente no eran todos los que participaban en la escena nacional, pero sí representaban a su instrumento y las diversas corrientes que componían al género, al igual que las variadas épocas por las que había transitado en el siglo XX.

En Tiempo de solos 50 jazzistas mexicanos aparecen pioneros tanto como veteranos, experimentados y noveles. Todos en activo. La intención escritural —mi aportación al proyecto— fue poner en relieve la formación de cada uno de ellos, su génesis como músicos, sus inclinaciones tanto instrumentales como genéricas y, sobre todo, las definiciones que sustentaban acerca de su oficio y del jazz en específico…

Por todo lo dicho, conjuntamente quisimos colaborar con Tiempo de solos en la divulgación de uno de los aspectos de la cultura jazzística nacional, plasmando en retratos y palabras los detalles conceptuales y perfiles que habían hecho de 50 personas músicos de jazz.

Asimismo, como partícipes de la cultura, nos comprometimos con ese presente mencionado. Las generaciones no dejan de nacer y como escribas y fotógrafos involucrados en nuestro tiempo éramos testigos responsables ante ellas de hacer una relación de lo visto, de lo escuchado, de lo vivido en este sentido. Una prueba del jazz mexicano se plasmaba en  la imagen y la palabra…

*Fragmento de la introducción al libro Tiempo de Solos 50 jazzistas mexicanos.

Tiempo de solos

50 jazzistas mexicanos

Fernando Aceves y Sergio Monsalvo C.

Edición de autor

México, 2001

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BIBLIOGRAFÍA: SOUNDTRACK DE LA REVUELTA (68 r.p.m.)

Por SERGIO MONSALVO C.

SOUNDTRACK DE LA REVUELTA (FOTO 1)

68 revoluciones por minuto

(rpm)*

El de 1968 fue declarado oficialmente por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) el Año Internacional de los Derechos Humanos. Fue una año bisiesto. Sin embargo, para la historia social del mundo y para su memoria fue el año de la revuelta. Ésta se dio por doquier, con resultados ambivalentes en sus diversos escenarios. Dicha circunstancia tuvo en la música su pulso y su sonoridad, su soundtrack: 68 revoluciones por minuto (rpm).

El profesor británico Tony Judt (Londres, 1948-Nueva York, 2010), el más reconocido historiador del siglo XX a nivel mundial, escribió lo siguiente en su libro Postguerra: “El contenido de la música popular en aquellos años era muy importante, pero su estética contaba aún más. En los sesenta la gente prestaba una atención especial al estilo. La novedad de la época fue que éste podía sustituir directamente al contenido. Se trataba de una música que se rebelaba en su tono, se amotinaba. La música, por decirlo así, protestaba por uno”.

No hay movimiento alguno sin banda sonora, sin soundtrack. Es decir, ninguna corriente sociopolítica, ninguna acción cultural, ningún levantamiento de voz en el ámbito que sea tendrá significancia o trascendencia si no es acompañado, envuelto y avalado por una música característica.

Los discos que a la postre serían clásicos y emblemáticos de ese año de definiciones, estilos, creación de géneros, corrientes, movimientos y revoluciones grandes y pequeñas hicieron de dicho lapso en el tiempo un hecho histórico irrepetible, el cual comenzó en enero con dos buenas noticias: el segundo trasplante satisfactorio de corazón humano realizado en Sudáfrica y en Checoeslovaquia el inicio de La Primavera de Praga.

La revuelta brotaría aquí, allá y en todas partes en el mundo durante los siguientes meses (“El rayo cayó sobre París, pero fue un fenómeno universal. La tormenta venía de lejos y sigue rondando alrededor de la tierra”). La sonoridad de aquellos días aún reverbera en la bitácora humana (SMC).

*Fragmento de la introducción al libro Soundtrack de la Revuelta. La primera edición fue publicada on line en el 2013 en el periódico Expresso de Oriente. La segunda, por entregas, en el blog Con los audífonos puestos, en el 2018, y en la Editorial Doble A con motivo del 50 aniversario del emblemático año de 1968.

SOUNDTRACK DE LA REVUELTA (FOTO 2)

Soundtrack de la Revuelta

68 revoluciones por minuto

(rpm)

Sergio Monsalvo C.

Editorial Doble A

The Netherlands, 2018

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