NINA HAGEN

Por SERGIO MONSALVO C.

NINA HAGEN (FOTO 1)

 UN ENCUENTRO CERCANO

“Para embarcarse en un viaje con Nina Hagen es necesario estar listo para deambular en los abismos del rock, la política, la naturaleza, la energía, los ovnis y el lugar que ocupa el ser humano en el ‘sistema divino’.

Nina Hagen: Un encuentro cercano es precisamente un libro que nos prepara para emprender ese enigmático viaje y concebir a esta rocanrolera asimoviana y esotérica, filósofa y budista-cristiana que produce la música más dura, excéntrica, pintoresca, vanguardista, audaz y teatral de la actualidad.

Sergio Monsalvo C. nos relata la vida de Nina Hagen, su formación musical, sus costumbres y aventuras. Ella misma ha fabricado ansiosamente su leyenda y su existencia no conoce límites. Es una personalidad del próximo milenio. Para Nina todo es un cuento de hadas.

Provocación y fantasía son las constantes de esta mujer de voz descomunal, reina y madre del punk. La lírica de sus composiciones, algunas de las cuales se incluyen en este libro, es la muestra pura de su avant-garde musical. Nina Hagen es un espectáculo salvaje de brujería electrónica que atrae y excita la imaginación, que profetiza y colorea la realidad con su arte y áspera genialidad.

‘Soy de un tiempo en el cual todavía sirve de algo formular un deseo. Espero que todos crean y me acompañen en él’, ha dicho la artista. Un encuentro cercano es la oportunidad para ello”. (Contraportada)

PIERRES ET GILLES ACERCAN A BERLÍN EL UNIVERSO KITSCH Y PROVOCADOR DE SU ARTE

Nina Hagen

Un encuentro cercano

Sergio Monsalvo C.

Editorial Diana, México, 1988

 

ExLibris

UNA BOLSA DE PARÍS

Una bolsa de París (foto 1)

Por SERGIO MONSALVO C.

Es larga la trayectoria que les toca recorrer en esta línea del Metro. Toda la ciudad de Sur a Norte, bajo tierra, con su olor a frenos, a hule quemado y filoso ruido de metal, como en todas las líneas.

Dos mujeres jóvenes de edad indefinida y procedencia semejante esperan resignadas al convoy. Sus vestidos solferino y verde, respectivamente, están cubiertos por un usado delantal de cuadros grises y blancos. La de menor estatura se cubre además con un suéter abierto que le queda chico y que tampoco la tapa del frío. Destacan sus pantorrillas prietas y agrietadas que tienen como fin un par de zapatos tenis, gastados y sucios (¿Nike? ¿Adidas?).

Llega el convoy y ambas alcanzan lugar para sentarse, a pesar de la muchedumbre que ahí aborda.

Una, junto a la ventanilla, mira fijamente el paso de los muros, el de las estaciones que se continúan y los anuncios que tratan de cosas insospechadas.  Lleva las manos en el regazo mientras estrangula un billete con el puño.

Una bolsa de París (foto 2)

La otra, a la que le tocó el asiento del pasillo, cierra y abre los ojos enrojecidos de cansancio, a intervalos irregulares. Aprieta con ambos brazos una común bolsa de plástico, con agarraderas como las de supermercado, que no le quiso dejar a la otra –se la arrebató, pues– y por la cual tuvieron una pelea.

En la bolsa no lleva más que su suéter azul cielo, pero aquel pedazo de plástico la hace sentirse orgullosa y hasta un poco menos cansada, aunque en la cara se note lo contrario.

Ha dejado con premeditación hacia el frente, a la vista de cualquiera, de todos, el anuncio impreso en ella: «Zeina. Paris. 20, rue de la Paix, Paris 2e. Tel. 42617021. Métro Opéra».

Lo que signifique, lo que diga, de lo que hable, la tiene sin cuidado. Para ella sólo es importante lo que sabe, que es una bolsa llegada de París, «de donde antes venían los niños», como le dijo la señora a la que ayudan con la limpieza al dárselas para que «guardaran bonitas cosas».

Cartapacio ExLibris

IMÁGENES SINCOPADAS

Por SERGIO MONSALVO C.

Imágenes sincopadas (foto 1)

 CINE Y JAZZ

 (Contraportada)

El cine y el jazz se desarrollaron como géneros artísticos desde los primeros años del siglo XX. Entre el final de la I Guerra Mundial y el inicio de la era sonora en el cine la época estuvo marcada por el jazz y otras músicas sincopadas, que desempeñaron un papel persuasivo e influyente en el trastorno social que sacudió la cultura estadounidense.

Su terreno eran los speakeasies, clubes nocturnos que pertenecían a los gangsters y eran frecuentados por ellos, además de los casinos, tabernuchas, burdeles y salones de baile baratos. Se le consideraba bajo en lo social y lleno de implicaciones eróticas, vulgar, agresivo y poco estético. Pero igualmente  fresco, liberador y desinhibido.

Asimismo se le veía como un aspecto fundamental del nuevo espíritu de la época y se convirtió en el perfecto acompañamiento musical de los años veinte, que al poco tiempo se conocieron como la «era del jazz».  Por lo tanto, resultaba natural que el cine se remitiera al género a fin de corresponder al nuevo estado de ánimo de su público. Hollywood percibió de inmediato el potencial de las películas que lo reprodujeran…

Imágenes sincopadas (foto 2)

Imágenes Sincopadas

Cine y Jazz

Sergio Monsalvo C.

Times Editores, México, 1999

 

ExLibris

EL BLUES DE LUZ

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Por SERGIO MONSALVO C.

Tonta no era y se llamaba Luz. No, su problema era otro: la fealdad absoluta. Sí, ya sé, lo absoluto no existe, pero en este caso la metafísica hizo una excepción, la que confirmaba la regla.

Tenía conocimientos firmes y variados y le interesaban muchas cosas. Sin embargo, lo que más íntimamente deseaba, y que con certeza nunca llegaría a conseguir, era al hombre de sus sueños.  Su fealdad la reprimía, la acobardaba, la intimidaba.

El tipo, el objeto concreto de sus fantasías, ni idea tenía de ser su romeo. Vivía tranquilo, sin echarle un lazo ni mirada alguna. Ella, resignada a su suerte en las lides amorosas, canalizó sus ímpetus hacia otro lado.

Desde los primeros años de adolescente, se había acostumbrado a ser la depositaria de las confianzas de amigas, vecinas y aun de personas mayores, que considerando la fealdad de Luz como una coraza inexpugnable creían, sin dudarlo, que ésta no las defraudaría.

Nadie solicitaba su consejo. Sólo la utilizaban como recipiente de penas, chismes, rumores y cuitas amorosas. Jamás le preguntó alguien por las suyas, ¿para qué? Conforme con su destino aprendió a escuchar y un buen día decidió sacar provecho de la gran cantidad de dramas y tragedias de las que tenía conocimiento y optó por escribirlas.

En una especie de diario fue acumulando las historias grandes y pequeñas.  Cambiaba los nombres y un poco el entorno para no traicionar ni perjudicar a los inocentes. Así, pasaron los años y el número de anécdotas vivenciales se elevó considerablemente.

Cansada de la repetición de algunas comenzó a sustituir detalles, luego hechos. Modificó vidas, corrigió injusticias, cometió otras, según el humor en que estuviera. De pronto, tuvo un mundo particular del que entraba y salía a voluntad. Cambió trozos enteros de existencia ajena al libre albedrío de su imaginación.

De esta manera, llegó el momento en que se sintió Dios (Diosa, para ser correctos con el espíritu de los tiempos). Creó un universo a su imagen y semejanza y todo se vio feo desde que se hizo la luz.

 

Cartapacio ExLibris

MILES AHEAD

Por SERGIO MONSALVO C.

(POEMARIO)

Miles Ahead (foto 1)

man with a horn

fuiste muerte y gemidos por un lustro

tu boca estuvo abierta

pero no gritabas

te consideramos oscuridad

de vida y sentidos

la carne polvo y los huesos saña

sólo ese lado de tu ser miramos

pero el verde empapó tu camisa

se coloreó tu rostro con su tono

fuiste entonces guía y gozo

una jam / perpetuo cuño

ahora te escuchamos, man

creativo y placentero

como en  juicio final

en adelante tu trompeta

 revestirá a los condenados

y tornaremos a ti

como hacia un sueño

confiaremos nuestra carne

a cada tema revisitado

y haremos nuestro sonido

con las huellas de tus hitos frescos

Miles Ahead (foto 2)

 

 in a silent way

supimos que vivía

porque excluyó los cánones

y arrancó con los dedos sus murmullos

quiso ser un pájaro/

  batir las alas eléctricas/

bañarse en luz violeta/

en un cuento sin palabras

fue el suspenso y el climax

el ser y la nada

tañó campanas

en quedas notas

de  alebrije aventurero

jugó a dejar abiertas sus cisternas/

con las posibilidades del silencio/

con la relatividad del tiempo/

 

con  necesidad eterna

por descubrirlo todo

soñó tocando el sueño inusitado

Miles Ahead (Foto 3))

 

selim sivad

lo entiendes o no lo entiendes

deja que te lo explique

a su modo nebuloso que es el claro

si así nebuloso lo pretendes

a mí me perturba su trompeta con los vientos

de St. Louis a Nueva York

que supo vivir hasta sin aire

y en la urbe doblarse hasta los cimientos

fue especie del sermón salvo

que se hartó de beber y aspirar con ansia

la ciudad que lo tuvo como presa

y donde nunca quiso estar a salvo

en su cuerpo hubo balas y emblemas

marcas de amores y desvaríos

maestros tonos de mutación constante

siempre en busca de nuevos temas

cuando asumió el blue para las nieblas

sus notas fueron caso aparte

porque a fin de cuentas y de cuentos

hablaba así el príncipe de las tinieblas

 

 Miles Ahead

Sergio Monsalvo C.

Editorial Doble A,

Colección Palabra de Jazz, núm. 7,

The Netherlands, 2005

 

Miles Ahead (remate)

 

ExLibris

SÓLO LAS NOCHES

Por SERGIO MONSALVO C.

Sólo las noches (foto 1)

 (POEMARIO)*

 “Sólo las noches”

 Sólo las noches son malas y temibles

Vienen sobre mí aquellas imágenes antiguas

Noches de fiebre

Piedra

bajo los pies

Las manos irrumpen el granito gris

frío   duro   implacable

El pobre cuerpo caliente

abre surcos

en estos peñascos

Los cabellos

raíces que absorben la escarcha

que sube y baja

lentamente

por las rígidas venas

Sueños

que se apoyan

pesadamente en la ventana

El cuarto en la penumbra

como polvo añejo

y ese fino aroma marchito

siempre   siempre…

 

Confesión extemporánea

Anoche

quise burlarme de mí

y me salió una risa débil, enferma

De pronto

me vi invadido por una esperanza absurda

Indudablemente

te has convertido

en mi nostalgia favorita

 

Acuchillar el tiempo

Acuchillar el tiempo

con palabras afiladas

de hoja perfecta

que penetren inmaculadas

cuidadosas asesinas

en la tersura gris

del plexus

Y ya heridos los recuerdos

disponer del presente

en cortes

sin geometría ni clave

hasta agotar el flujo

de sus venas

Después trazar la cicatriz

sobre su carne

como una tachadura

larga y penosa

como el pensamiento

Y luego dejarlo caer

sencillamente

con la mejor sonrisa

de que se disponga

 

El perdón

Al desmenuzarse las horas

la furia de mis manos

te detuvo en el camino

Raudos

mis dedos se confiaron a tu cuerpo

Quise decir algo sobre tus cabellos

o tus ojos

pero no pude

el deseo me tornó mudo

Sin embargo

la ligereza de tus senos

me perdonó el olvido

 

Exhalación

No quedó la noche

murió indigente

ni cuidados

ni sueños

Inclinó la frente

sin revuelo de sombras

Inmóvil

en tu ausencia

exhaló tímida

el beso

que ya no pudo alcanzarte

*Cinco textos extraídos del libro

Epígrafe:

En esos callejones de la noche,

Corriendo por nuestras vidas…

Bruce Springsteen

 

Sólo las noches

Sergio Monsalvo C.

Editorial Oasis

Colección “Los libros del faquir” Núm. 63

México, 1984

Sólo las noches (foto 2)

Dibujo: Heraclio

Cartapacio ExLibris

LA CANCIÓN DEL INMIGRANTE

Por SERGIO MONSALVO C.

La canción del inmigrante (Foto 1)

 DE AZTLÁN A LOS LOBOS

Con el libro La canción del inmigrante: De Aztlán a Los Lobos traté de abarcar parte de la historia de los  méxico-estadounidenses, de su cultura y del rock surgido de la raza de aquellos lares, desde los antecedentes más remotos hasta llegar al grupo que ha retratado social y musicalmente –del huapango al rock duro y viceversa– la forma más pura de ser chicano: Los Lobos. En el libro desarrollé su cronología artística desde los albores en la escuela secundaria hasta el lanzamiento del álbum La pistola y el corazón (1988).

A partir de ahí con ellos han seguido sucediendo cosas; y las más de ellas, notables. En el libro se encuentran las raíces, los fundamentos sociales y los vericuetos musicales por donde ha transitado esa gran afluente llamada rock chicano, de la que ellos son representantes destacados…

La canción del inmigrante (Foto 2)

 La canción del inmigrante:

De Aztlán a Los Lobos

Sergio Monsalvo C.

Tinta Negra Editores‑As de Corazones Rotos

México, 1989

 

ExLibris

 

RELATOS PARA NIÑOS ORDINARIOS

Por SERGIO MONSALVO C.

(EXTRACTO)

“ÉSTE ERA UN GATO…”

Relatos para niños ordinarios (Foto 1)

Tardaron una semana en descubrir el cadáver de la anciana. Un iracundo comité de vecinos de aquel vetusto edificio se quejó ante los tripulantes de una patrulla —quienes hicieron todo lo posible por zafarse del asunto— del fétido olor que salía de ese departamento. El cuerpo de esa mujer, a la que ninguno visitaba y tampoco conocía, estaba en avanzada descomposición.

Luego de cierto ajetreo se llevaron los restos. Tardaron en definir su situación, con eso de la simplificación administrativa, los ires y venires de los policías a la radio de la patrulla; los agentes judiciales que también se presentaron y quisieron sacar provecho del asunto; los interrogatorios que se centraron sobre todo en las jóvenes del edificio, en los sospechosos —casi todos—, la tardanza del Agente del Ministerio Público y de la ambulancia que transportaría el cuerpo, al que finalmente se le  diagnosticó «muerte natural».

Relatos para niños ordinarios (Foto 2)

Sí, se llevaron el cadáver al igual que las cosas de valor que tenía la anciana en su casa: «Son pruebas», dijo uno de los agentes. A Lucio, el gato, nadie le hizo caso.

El felino todavía pasó dos o tres días por ahí antes de decidirse a abandonar el hogar. Cosas del instinto, la soledad y el hambre. Durante ese tiempo salió y entró por la ventana del baño para contemplar a la gente y escuchar el estruendo de la calle…

Relatos para niños ordinarios

Sergio Monsalvo C.

Editorial Doble A/IZY Records

Colección 2×1 (Words & Sounds)

The Netherlands, 2008

 

ÍNDICE

El cocodrilo del Capitán Garfio

Éste era un gato…

Duelo al atardecer

Caminito de la escuela

 

ORIZABA 210: MEXICO CITY BLUES

Por SERGIO MONSALVO C.

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(FRAGMENTO)

Jack Kerouac llegó por primera vez a la Ciudad de México a fines de mayo de 1952, con el objetivo de encontrar motivación para escribir un nuevo libro. Arribó a la casa donde vivía de tiempo antes William Burroughs, en el número 210 de la calle de Orizaba, en la colonia Roma —una zona urbana europeizada en su arquitectura (art noveau, neo-colonial y funcionalista) que en aquella década era un revoltillo populoso cuya vida se enriquecía con los intercambios entre inmigrantes libaneses, judíos, gitanos y de las propias clase media y provincia mexicanas.

Antaño Burroughs había sido su mentor y Jack aún lo consideraba como tal, por su espíritu clarividente y una cosmovisión definida por el hecho supremo de la muerte. Aquél, desde sus distintos lugares de residencia, siempre ejerció como Sumo Augur. Enfundado en ello manifestaba su rebeldía contra un sistema opresivo que presagiaba el auge del totalitarismo. Sus visiones hablaban de estallidos de violencia urbana, de la fractura del establishment y de la juventud como punta de lanza en la instauración de cambios sociales.

Orizaba 210-Mexico City Blues Foto 2

A todo ello lo nutría con el experimento yonqui, con la anarquía interzonas y con la alienación del individuo atrapado por las constataciones de la finitud a las que él no quiso rendirse jamás. Las bases de su lucha estaban en el ansia de transformación y en el fluir de una conciencia epicúrea, retrofuturista, discordante y tóxica.

Este Burroughs le dio entonces la bienvenida al que tomaba como un talentoso escritor y elemento pertinente de esas huestes trasgresoras. Jack se instaló y comenzó a disfrutar de las arengas agrias e ingeniosas de su anfitrión mientras fumaba mota y mecanografiaba el texto de Visions of Cody. A la postre se lo envió a Allen Ginsberg, su «agente» literario por ese entonces. Drogado y tranquilo conversaba con su anfitrión y gurú y se acostaba con prostitutas…

Orizaba 210: Mexico City Blues

Sergio Monsalvo C.

Editorial Doble A,

Colección Palabra de Jazz

Netherlands, 2007

Orizaba 210-Mexico City Blues Foto 3