“C. C. BLUES”

Por SERGIO MONSALVO C.

C.C. BLUES (FOTO 1)

(para Colette Curfs)

 

Pudiera ser

que una mujer

se nombre en lo íntimo

hongo / agua / humedad

pudiera ser

 

Pudiera ser

que uno de esos retratos

le saque un cuerpo a la vida

doble / sencillo / único

pudiera ser

 

Pudiera ser

que evoque sus colores

y responda la comunión

me / myself & I

pudiera ser

 

Pudiera ser

que la mano libre

ame con su vuelo

esporas / faunos / ángeles

pudiera ser

 

Pudiera ser

que una rana al fin

transforme en mujer

besos / espejos / transparencias

pudiera ser

 

 

*Este texto es parte del libro Amsterdames, que se ha publicado a través de este blog de manera seriada en la categoría “Tiempo del Rápsoda”.

 

Exlibris 3 - kopie

DOBLE A

Por SERGIO MONSALVO C.

DOBLE A (FOTO 1

 ESCOGER A LOS LECTORES

La Editorial Doble A es la concreción de un sueño romántico que busca la difusión del quehacer cultural literario en sus diversos géneros a través de la tecnología actual, más al alcance y común a cualquiera relacionado con el medio. Desprovista de patrocinios, fines comerciales o pretensiones grandilocuentes en el diseño de sus colecciones, intenta devolver a la palabra la importancia fundamental que tiene, en beneficio del acervo analítico cotidiano.

En un país como el nuestro (México), en el que no se lee, es un reto la realización de esta empresa.  Por lo mismo, Doble A es la única editorial que escoge a sus lectores.  Con un tiraje limitado de cien ejemplares numerados, está dirigida a los especialistas en sus distintas ramificaciones, con el objeto de que los textos ahí contenidos en verdad lleguen a receptores que sepan apreciar dicho material, como rescate y recopilación del trabajo de plumas con años de labor dentro del quehacer cultural y sin “institucionalizarse”.  Siempre a la búsqueda de fondos y formas novedosas, realistas, experimentales y rabiosamente contemporáneas, estos creadores encuentran en Doble A un medio alternativo para divulgar sus ideas y expresiones artísticas.

La colección dedicada a recoger tal cúmulo ha incluido la narrativa (cuento, novela corta), la poesía, el ensayo, la crónica y la traducción. Sus primeros títulos pertenecen a autores como Emiliano Pérez Cruz, con la noveleta Reencuentro; Arnulfo Rubio, con el poemario Voces de piedra; Xavier Velasco, con Cecilia (noveleta); David Cortés, con El Rock en Oposición (ensayo); Xavier Quirarte, con Jazz y literatura:  ritmos de la eternidad (ensayo); Eusebio Ruvalcaba, un doble poemario con Gritos desde la negra oscuridad y otros poemas místicos, Naief Yehya, con Caos y rabia en la cultura de la máquina, Víctor Navarro y su Homenaje a Tristán Tzara y otros Poemínimos (poemario) y Amiga a la que amo, textos de Ignacio Trejo Fuentes, entre otros títulos.

Por otro lado, Doble A editó una revista mensual entre marzo de 1993 y marzo del 2001, en la que la temática primordial fue la música en sus distintas manifestaciones. La revista llevó el nombre de Corriente alterna y en sus 58 números trató decenas de cuestiones desde el thrash, al world beat, las definiciones en torno a la nueva música y el sonido grunge emergido de la ciudad de Seattle, el acidjazz, el cyberpunk, el rock “mexicano”, el rock y las perversiones, un número monográfico sobre Frank Zappa, el minimalismo, el vinil y el rock chicano, por mencionar algunos temas.  Entre sus colaboradores se encontraron destacados comentaristas de los medios, y lo mejor: la pasión por la música, el soundtrack de nuestra realidad.

La intención de la revista fue hacer llegar a sus lectores la información sobre las expresiones musicales que se crearon en el underground de la época, al margen de los canales más comerciales, y que representaron las opciones de mayor avanzada dentro del género.  Lo llamado “alternativo” en la búsqueda de la expansión de las fronteras, sin restricciones y con una propuesta estética lejana a los lugares comunes. De la misma manera, analizó la influencia de esta música en otros ámbitos de la cultura.

Esa ha sido la labor de Doble A hasta el momento.

DOBLE A (FOTO 2)

Editorial Doble A

Sergio Monsalvo C.

Fundador y editor

México, 1993/The Netherlands, 2019

 

Exlibris 3 - kopie

SÓLO LAS NOCHES

Por SERGIO MONSALVO C.

Sólo las noches (foto 1)

 (POEMARIO)*

 “Sólo las noches”

 Sólo las noches son malas y temibles

Vienen sobre mí aquellas imágenes antiguas

Noches de fiebre

Piedra

bajo los pies

Las manos irrumpen el granito gris

frío   duro   implacable

El pobre cuerpo caliente

abre surcos

en estos peñascos

Los cabellos

raíces que absorben la escarcha

que sube y baja

lentamente

por las rígidas venas

Sueños

que se apoyan

pesadamente en la ventana

El cuarto en la penumbra

como polvo añejo

y ese fino aroma marchito

siempre   siempre…

 

Confesión extemporánea

Anoche

quise burlarme de mí

y me salió una risa débil, enferma

De pronto

me vi invadido por una esperanza absurda

Indudablemente

te has convertido

en mi nostalgia favorita

 

Acuchillar el tiempo

Acuchillar el tiempo

con palabras afiladas

de hoja perfecta

que penetren inmaculadas

cuidadosas asesinas

en la tersura gris

del plexus

Y ya heridos los recuerdos

disponer del presente

en cortes

sin geometría ni clave

hasta agotar el flujo

de sus venas

Después trazar la cicatriz

sobre su carne

como una tachadura

larga y penosa

como el pensamiento

Y luego dejarlo caer

sencillamente

con la mejor sonrisa

de que se disponga

 

El perdón

Al desmenuzarse las horas

la furia de mis manos

te detuvo en el camino

Raudos

mis dedos se confiaron a tu cuerpo

Quise decir algo sobre tus cabellos

o tus ojos

pero no pude

el deseo me tornó mudo

Sin embargo

la ligereza de tus senos

me perdonó el olvido

 

Exhalación

No quedó la noche

murió indigente

ni cuidados

ni sueños

Inclinó la frente

sin revuelo de sombras

Inmóvil

en tu ausencia

exhaló tímida

el beso

que ya no pudo alcanzarte

*Cinco textos extraídos del libro

Epígrafe:

En esos callejones de la noche,

Corriendo por nuestras vidas…

Bruce Springsteen

 

Sólo las noches

Sergio Monsalvo C.

Editorial Oasis

Colección “Los libros del faquir” Núm. 63

México, 1984

Sólo las noches (foto 2)

Dibujo: Heraclio

Cartapacio ExLibris

68 rpm/10

Por SERGIO MONSALVO C.

68 RPM 10 (FOTO 1)

En un resquicio temporal del año llegaba a su fin una propuesta musical distinta, original, bien construida entre las paredes de la reputada máquina creadora de hits llamada Brill Building y dentro de la fresquísima cultura pop: The Monkees.

Propuesta surgida del mainstream que se haría de un lugar, a base de calidad compositiva, entre todos los gigantes que nacían en la escena rockera. La historia de este grupo es más que sabida. Un proyecto ideado para enfrentar a los Beatles (con el ejemplo del filme A Hard Day’s Night de Richard Lester) y que la industria estadounidense apoyó con la mejor arma con que contaba: la televisión.

La leyenda dice que no tocaban los instrumentos. La realidad es que a la larga sí lo hicieron. Hoy, cuando se habla sobre ellos se hace como si fuera tan sólo un grupo prefabricado o para derramar nostalgia sobre tiempos idos.

Esto implica tratarlo sin la importancia que merece, no reconocerle la trascendencia cultural que tuvo como parte de la historia del género, de un  cancionero memorable, de los medios y del pop como movimiento estético. Los Monkees fueron el mejor producto de la ficción de la época.

68 RPM 10 (FOTO 2)

THE BIRDS, THE BEES & THE MONKEES

THE MONKEES

(Colgems/RCA)

Al tener como punto de referencia las canciones que lograron el primer lugar en las listas de popularidad –una tras otra– durante los años que estuvieron activos (de 1966 a 1968), se debe hablar también del contexto en el que fueron creados otros temas y los discos siguientes al finalizar la serie televisiva de la que fueron protagonistas, ya sin el apoyo mediático, mostrando el sonido que las hizo características tanto en lo lírico como en lo musical. Para ello contaron con sus propias composiciones mayormente, escogido grupo orquestal y arreglistas.

Este álbum, publicado en abril del 68, fue su quinto disco y consiguió entrar en las listas de éxitos. Cuenta con tracks como: “Valleri”, la célebre “Daydream Believer” y la formidable “Tapioca Tundra” firmada por Nesmith. Peter Tork, a su vez, llamó a colaborar a su amigo Stephen Stills para la pieza “Lady’s Baby”.

En resumen, la buena cosecha de canciones del grupo hasta este disco representó un impacto potente y directo sobre el sonido sesentero en su continuo flujo de géneros.

68 RPM 10 (FOTO 3)

 Personal: Mike Nesmith, voz, guitarra y piano; Mickey Dolenz, voz y batería; David Jones, voz; y Peter Tork, voz, guitarra, bajo y piano. Portada: Diseño de Allan Wolsky and Friends con fotos de memorabilia 1940-1960.

[VIDEO SUGERIDO: Monkees – Daydream Believer – 1967/1968, YouTube (Dave Christian)]

Graffiti: “Votar a favor o en contra, te dejará igual de idiota

OWEN Y LA LITERATURA EL MISMO VIAJE

Por SERGIO MONSALVO C.

Gilberto Owen Foto 1

 Gilberto Owen (El Rosario, Sinaloa, 13 de mayo de 1904 – Filadelfia, 9 de marzo de 1952), como él mismo se describiera, era un poeta hermético, amante de lo oculto, lo oblicuo, lo circular, lo ambiguo; siempre dispuesto al juego y al desafío intelectual, y cuyo instrumento es la metáfora brillante y vigorosa.

En el libro De la poesía a la prosa en el mismo viaje (Número 27 de la Tercera Serie de Lecturas Mexicanas, 1990), se presenta una imagen general de este importante poeta mexicano.

Los textos incluidos en el libro señalan los pasos graduales que llevaron a este contemporáneo de la poesía a la prosa, la inclusión de alguna correspondencia enviada a Xavier Villaurrutia, Clementina Otero, Elías Nandino y otros personajes de la época.

En el volumen se pueden leer: Perseo vencido, Sindbad el varado, El libro de Ruth, Novela como nube, El hermano del hijo pródigo, entre algunos otros.

A riesgo de parecer oscuro, difícil de comprender, sus textos reflejan con frecuencia, mediante un lenguaje a tono con los movimientos de vanguardia de los años veinte, un mundo en constante destrucción, percibido en imágenes misteriosas que sólo al poeta es dable descubrir en torno suyo.

Siempre le pareció que una de las virtudes de la poesía era el misterio y ahora se ve que los que lo juzgaron oscuro no sabían leer. Sin intentar ir contra corriente, elaboraba en metáforas los datos sensoriales o el propio sistema del mundo, con un equilibrio que delataba la conciencia de quien quería establecer, inútilmente, el orden entre las cosas.

Al empezar su afición literaria, Owen apoyaba sus impulsos líricos en la poesía del español Juan Ramón Jiménez, pero muy pronto la influencia de sus compañeros de letras ‑‑particularmente Jorge Cuesta y Xavier Villaurrutia– lo indujo a reconocer sus modelos en André Gide y en Paul Valéry.

Éstos lo confirmaron en la idea, compartida con su grupo, acerca de que “lo mexicano” en la poesía escrita en México reside en su universalidad. Después vendrían el “ineludible” Jean Cocteau y el predominante T. S. Eliot a hacer camino en sus emociones.

Gilberto Owen Foto 2