Por SERGIO MONSALVO C.

EL GRAN GATSBY
(FRANCIS SCOTT FITZGERALD)
(LIBROS CANÓNICOS 40)
Programa Radiofónico de Sergio Monsalvo C.
https://www.babelxxi.com/654-el-gran-gatsby-francis-scott-fitzgerald-libros-canonicos-40/

Por SERGIO MONSALVO C.

EL GRAN GATSBY
(FRANCIS SCOTT FITZGERALD)
(LIBROS CANÓNICOS 40)
Programa Radiofónico de Sergio Monsalvo C.

Por SERGIO MONSALVO C.

PATTI SMITH (X)
BANGA
Programa Radiofónico de Sergio Monsalvo C.

Por SERGIO MONSALVO C.

EL GUSTO HIPERMODERNO
A la música de las primeras décadas del siglo se le conoce hoy como de la sonoridad hipermoderna. En ella está ensamblado el paisaje sonoro de la fragmentación con el que se construye nuestra realidad global en la actualidad.
Se le puede definir como la exposición simultánea a la multiplicidad de cosas en concordancia con la aceleración y la retrospectiva del tiempo —de su imperio—, sobre el espacio, en plena época digital.
En el aspecto musical dicha sonoridad está considerada como el paso siguiente de la World music (proyección al exterior de tradiciones y folklor locales como productos exóticos y excéntricos, calificados como portadores del “sentido de la diferencia”) y del World beat (proyección al interior de los mismos productos con capas aleatorias de diversas corrientes electrónicas, del dancefloor al house Y avant-garde, por ejemplo).
Con el hipermodernismo nunca se sabe qué sorpresas deparará el pasado inmediato al insertarse en el presente, porque el siglo XX fue extraordinario al ofrecer su variedad de imágenes y la multiplicidad de experiencias que humanistas, científicos y artistas pusieron en la palestra y que hacia su final la tecnología (la democratización cibernética) puso a disposición literalmente de todos.
Surgió entonces con el nuevo siglo una heterogeneidad “natural” como destino del arte. Las mezclas contribuyeron sobremanera con la música porque aportaron la posibilidad de pasar de una escena a la otra, dejando al escucha la posibilidad de reconstruir el tejido original.
En la música como en la mejor cocina —arte que ha cobrado nueva relevancia en el preludio de la era— su hipermodernismo es lo que permite reconocer en el paladar la diversidad de los elementos que integran un platillo recién creado.
El músico que pertenece a esta corriente toca con estilo local (es decir, “evoca” con sus sonidos particulares los repertorios internacionales, en todos sus géneros o en piezas armadas seleccionando distintas partes de ellos), pero la calidad con que ejecuta o graba dichos sonidos proviene de la tecnología de punta primermundista y global.
Toca con las instrumentaciones propias de su entorno y también con las ajenas, acústicas y/o electrónicas. Tal músico puede permanecer en su región y conectarse vía Internet con aquellos con quienes quiere interactuar o colaborar enviando o recibiendo materiales sonoros para actuar en los campos alternativos e indie, o puede igualmente desplazarse a los centros culturales y especializados en distintos lugares del planeta para grabar con productores avezados y con materiales hi-tech.
Y, a continuación, distribuir multimedialmente su manifestación artística hacia oídos y ojos que se han acostumbrado a ver, oír y consumir música de otras maneras: del MP3 al MP7, mediante el Ipod, Cable, Podcast, YouTube, MySpace, Streaming, Instagram, telefonía plurifuncional, digital, satelital o de cualquier índole u onda cibernética.
La música actual está, pues, hecha en condiciones regionales, utilizando muchas veces los propios recursos (en lo que puede ser una voluntaria búsqueda del lo-fi), o aventurarse al hi-tech intercultural pero con la comprensión del “oído” internacional, con un entendimiento del universo sonoro subyacente dentro del cual debe ser expresada aquella “diferencia” si es que quiere ser escuchada (y no quedarse sólo como folklor interno, regresivo y turístico).
Esta música describe menos un estilo (o un contenido) que un valor auditivo. Es un valor constituido en primera instancia a través del intercambio cosmopolita de bienes musicales y materiales y unido a la tecnología digital.
Todo ello es la confirmación de que los hábitos para adquirir los conocimientos y la escucha de la música han cambiado. La última década ha sido un tiempo de prueba para ponderar la fuerte naturaleza proteica de la Web y de sus inquilinos. Aquellos que van espantando los miedos al futuro y lidereando la evolución audícola.
El público está ahí. Son esas personas conectadas al mundo de hoy. Sin embargo, casi no hay publicidad para dicha manifestación artística, nada muy visible, los medios masivos no se desviven por dar a conocer sobre lo que aquí llamaremos esa BABEL XXI: el gran concierto de la música contemporánea, la que se hace cotidianamente en el planeta a cargo de músicos veteranos tanto como de jóvenes en cualquier ámbito y rincón mundano.
Eso sí, todos ellos son artistas de primera fila que exploran el continente ignorado de la música que se hace en la actualidad: la más cercana en el tiempo a nosotros, y sin embargo, la menos escuchada, porque muchos aficionados al repertorio del mainstream le huyen, y porque tampoco tiene lugar en el papanatismo de lo cool, en la vacua beatería de la tendencia y de lo trendy, en la ignorancia de los programadores, en la dictadura de las grandes compañías o de los ejecutivos amaestrados por el raiting.
BABEL XXI —con sus análisis y la música hipermoderna como soundtrack— es la manifestación artística para la gente curiosa que aspira a descubrir algo, a formarse el gusto no sólo con lo ya conocido y texturizado sino con lo inesperado.
Lo inesperado de compositores vivos sobre los que apenas se sabe o no se sabe nada (como Antibalas, Terakaft, Nguyén Lé, Madrugada, Mitsoobishi Jacson, Albert Kuvezin, Klazz Brothers, Cibelle, Nynke Laverman, Joji Hirota, Momus y un largo, largo, etcétera).
La contraparte para el rudo esnobismo que desdeña cualquier cosa que no sea la última moda o para quienes no debe haber nada más raro que la idea de un solista o grupo que toque blues sub sahariano, lo-fi trasgresivo, afrobeat de Brooklyn, art-rock javanés, son germano, anti-folk irlandés, nu-gaze californiano, neo-soul británico, balkanbeat neoyorquino, grunge mongol o gospel psicodélico rumano, con instrumentos o sin ellos.
Tal músico va vestido con una singularidad definitivamente sobremoderna (Devendra Banhart o Yat-Kha, por ejemplo) y está dotado de una energía expansiva que arrebata tanto como su impetuoso virtuosismo, desde el instante en que sujeta el cuerpo de sus instrumentos o acaricia el teclado de sus PC’s y rasga el aire o la atmósfera digital con sus notas.
El programa BABEL XXI los ha dado a conocer desde el año 2011 y se ha convertido en la alternativa radiofónica.
*Todas las sinopsis de los programas trasmitidos de Babel XXI, a través de Radio Educación, se han publicado de manera seriada en el blog “Con los audífonos puestos”, bajo tal rubro.

Babel XXI
(Sinopsis)
Sergio Monsalvo C.
Editorial Doble A
Colección “Ediciones”
The Netherlands, 2022
BABEL XXI
Un programa de:
Sergio Monsalvo C.
Equipo de Producción: Pita Cortés,
Hugo Enrique Sánchez y
Roberto Hernández C.
Horario de trasmisión:
Todos los martes a las 18:00 hrs.
Por el 1060 de AM
96.5 de FM
Online por Spotify
Radio Educación,
Ciudad de México
Página online:

Por SERGIO MONSALVO C.

POPOL VUH
(LA NATURALEZA Y SU VIGENCIA)
Programa Radiofónico de Sergio Monsalvo C.

Por SERGIO MONSALVO C.

(646-650)

BXXI-646 LAS ILUMINACIONES
La lectura precisa de la obra de Arthur Rimbaud comenzó hasta la segunda mitad del siglo XX, gracias a la poesía beat y al surgimiento del rock and roll, con todos los cambios que ambas cosas formularon para la vida cotidiana: su gusto por los excesos y la errancia en la que quemó sus días como adolescente, con lo cual quiso con su ojo feroz enseñarle la vida al mundo. A partir de la aparición del rock se acomodaron las cosas. Hoy, a 150 años de la aparición del libro Iluminaciones, aquel adolescente maldito se lee tanto como se «escucha”. El rock —desde Elvis Presley— ha aplicado sus visiones, actos y palabras a su historia consuetudinaria. El decálogo del poeta se aplica desde hace setenta años y perdurará por siempre en la memoria de la especie.
VIDEO: Van Morrison – Tore Down à la Rimbaud (Live at the Sydney Enterteinment Centre, 1985), YouTube (Van Morrison)

BXXI-647 B.B. KING (I)
La importancia de B.B. King como bluesman, como guitarrista eléctrico y como influencia sobre generaciones enteras de instrumentistas (de blues, rock y jazz) fue inmensa. Incluso las recientes hordas del hip hop le han dado ya su lugar en las nuevas corrientes musicales. Este enorme músico nacido en Indianola, Mississippi, supo extraer de su guitarra a lo largo de la segunda mitad del siglo XX un sonido reconocible, basado en notas largas con un vibrato producido por los dedos: uno de los sonidos más bellos que se haya extraído jamás de dicho instrumento, al cual él convirtió en leyenda, una leyenda que llevaba el nombre de «Lucille». B. B. King aprendió con intuición y experiencia a tocar en la guitarra casi todo lo que escuchaba.
VIDEO: B. B. King – Sweet Little Angel (Live), YouTube (B. B. King)

BXXI-648 B.B. KING (II)
B.B. King extraía de su instrumento (bautizado como Lucille: todas sus guitarras se llamarán siempre Lucille) un sonido instantáneamente reconocible. No obstante que existen numerosas historias relativas a su famosa guitarra, la versión que fue confirmada por este artista se refiere a que fue bautizada como Lucille después de que el músico escapara milagrosamente de un incendio ocurrido en un bar en la población de Twist, Arkansas, a mediados de los años cincuenta. La causa del fuego fue una lámpara de keroseno que había sido derramada durante una pelea que dos hombres tuvieron por una mujer llamada Lucille. El hecho de haber salvado la vida siempre fue recordado y agradecido por B. B. con ese nombre.
VIDEO: B. B. King – The Thrill Is Gone (Live at Blues Summit), YouTube (B. B. King)

BXXI-649 PATTI SMITH (IX)
El rock había sido durante medio siglo un fenómeno de vastas consecuencias en la vida y costumbres de millones de personas en el mundo, hasta ese momento: fin de siglo y de milenio. Había calado fuerte en generaciones sucesivas, por encima de profundas diferencias sociales, económicas, de educación e ideológicas. En sus discos del comienzo del siglo XXI, Patti Smith expresaba que el rock ya no debía ser definido como un estilo musical en sí mismo, por su vaga relación con el ritmo del cuatro por cuatro, ni tampoco como una especie de ideología juvenil, sino como una cultura viva y en constante evolución. Una que entraba a nuevos tiempos. El rock era una forma de vida comunitaria.
VIDEO: Patti Smith – Gone Pie, YouTube (Patti Smith)

BXXI-650 PASCAL COMELADE
Pascal Comelade es un músico poliédrico, sin definición precisa, difícil de clasificar en un apartado genérico (¿rockero ultra, minimalista expandido, innovador insolente?), y haría mal quien lo hiciera. Hace música de vanguardia sin olvidarse de las raíces (tradicionales, electrónicas y rockeras). Incluso fundó en 1983, junto a Cathy Claret y Pierre Bastien, la Bel Canto Orquestra, para argumentar también su diversidad. El suyo es un discurso reconstruido en cada nueva entrega, con añoranza minimal bien acompañada de pinceladas de humor dadaísta o patafísico; es excéntrico en oposición, su actitud consuetudinaria, que recurre lo mismo al experimentalismo que al folklor y al rock, al unísono.
VIDEO: Pascal Comelade – choni bi gutt (official Visualiser), YouTube (Pascal Comelade)
*BABEL XXI
Un programa de:
Sergio Monsalvo C.
Equipo de Producción: Pita Cortés,
Hugo Enrique Sánchez y
Roberto Hernández C.
Horario de trasmisión:
Todos los martes a las 18:00 hrs.
Por el 1060 de AM
96.5 de FM
Online por Spotify
Radio Educación,
Ciudad de México
Página Online:

Por SERGIO MONSALVO C.

JOHN LEE HOOKER
(EL BOOGIE DEL CURANDERO)
Programa Radiofónico de Sergio Monsalvo C.

Por SERGIO MONSALVO C.

PASCAL COMELADE
SONORIZADOR HIPERMODERNO
Programa Radiofónico de Sergio Monsalvo C.

Por SERGIO MONSALVO C.

PATTI SMITH (IX)
FIN Y COMIENZO
Programa Radiofónico de Sergio Monsalvo C.

Por SERGIO MONSALVO C.

B.B. KING
ICONO DEL BLUES URBANO (II)
Programa Radiofónico de Sergio Monsalvo C.
