JOHN COLTRANE

Por SERGIO MONSALVO C.

EL SONIDO QUE VIENE DE LO ALTO (FOTO 1)

 EL SONIDO QUE VIENE DE LO ALTO*

Ahí donde Charlie Parker dejó el sonido, John Coltrane tomó la estafeta y lo evolucionó con éxito. La muerte de Bird se ligó con el surgimiento de otros adalides. De las cenizas del Ave Fénix resurgía el espíritu creativo. Un fenómeno primigenio que comprende todo acto artístico.

Los músicos se trasmiten la verdad esencial del Ser y de las cosas, proyectan una corriente dinámica invisible y a ellos se debe la continuación de esta cultura. En sus obras habla el Espíritu Eterno. Mientras se mantenga viva la fuerza de su poesía, el jazz irá por buen camino. ¿Cómo uno no va a soñar con ello?

El “free jazz” libera las frases de los compases conocidos, los temas de interpretaciones habituales; asume y provoca riesgos. “Puedes hacer cualquier cosa con los acordes”, dice Coltrane. Los esquemas rítmicos deben ser tan naturales como la respiración.

La improvisación es la voz con sus solos turnados y sus comentarios libremente expresados por los músicos. Se hacen patentes las posibilidades técnicas de la polifonía implícitas en la música. El jazz llena de sustancia fresca su vida. Free. Para comprender a Coltrane hay que saber esto.

Cada compás tiene un ritmo diferente al anterior, esto causa al oyente desasosiego e inquietud. Las estructuras musicales adquieren otro concepto, otra conciencia. La movilidad continua y fluidez deslizante. La maestría que guía.

En 1957 nació el club Half Note. El público del club era muy diverso. Cada vez que pasaba Trane realmente parecía atraer a los negros de mayor conciencia política. Se entregaba a un largo solo, de casi una hora, y todos esos tipos prácticamente se manifestaban ahí mismo, gritando “¡Freedom Now!” Era como si utilizaran su música como grito para convocar todos los movimientos en los que militaban.

Un artista es un jefe, por pocos que sean sus seguidores, y la verdadera esencia del arte es la revolución, la puesta en tela de juicio y en ocasiones la subversión de la misma sociedad que lo cultiva. La conducta revolucionaria es a menudo la más constructiva de todas las conductas sociales, porque constituye una afirmación del derecho del individuo a existir individualmente en una estructura colectiva.

El artista presenta una visión de algo que puede ser mejor de lo que es, sobre la base del respeto a la libertad de cada uno.

John Coltrane fue el primero que mostró esta capacidad: tocar de manera multifónica, simultánea, varias notas o varios sonidos; la práctica de combinaciones rítmicas asimétricas, independientes de la pulsación básica, así como la elaboración de un sistema increíblemente sofisticado de acordes de sustitución.

Amplió prodigiosamente la extensión de su instrumento, de las diferentes texturas que era capaz de extraer de él, y de la cualidad humana de su sonido. Sobrepuso una serie de complicados acordes de paso y proyecciones armónicas sobre estructuras armónicas ya complejas.

Parecía dispuesto a tocar todas las notas posibles, a recorrer sonido a sonido, hasta sus últimas consecuencias, cada acorde con el que se enfrentaba, a buscar escalas, notas y sonidos imposibles en el sax, que parecía a punto de estallar de tanta tensión. El estilo “modal” de interpretación, que utiliza varios modos diferentes al mismo tiempo.

Cuatro de la madrugada: la hora más oscura antes del alba, la hora del interior. Otoño de 1964. John Coltrane se despierta a esta hora, como todas las mañanas.

Sentado en media posición de loto se concentra en sacar el aire. La habitación está silenciosa y no existe nada más en el mundo. No hay pensamientos. La comunicación directa con el cosmos, con la divinidad o lo que quieran. Busca un mensaje: saber si se encuentra sobre el buen camino. Trane se pone a rezar.

Es la meditación más larga que haya conocido.  Primero el silencio, luego la música que invade el espacio a su alrededor. Y todas las melodías, todas las armonías, todos los ritmos. El Verbo le sopla una composición consagrada a la gloria de su Esencia suprema.

Despierta, sale de la meditación: “Por primera vez en mi vida tuve en la cabeza la totalidad de lo que grabaría, de principio a fin.” Una arrebatadora confesión de fe en la inspiración. La distingue declarando que es la función básica del espíritu humano. Le otorga un rango superior a la imaginación. La poesía de la música es para él fuerza creadora divina.

Crear un sonido para los sentimientos nacientes. El primero, único y bueno para el Amor. “A Love Supreme”, grabada en diciembre de 1965, es la última ofrenda de Trane a lo Divino: “Humildemente Te ofrezco este álbum”. Trane ya no tiene que probar nada más. Se contenta con aullar, llorar, implorar y gozar.

“A Love Supreme” se basa en la cábala: “Ahí donde termina la filosofía comienza la sabiduría de la cábala”.

“A Love Supreme”: estas simples palabras recitadas 19 veces. 19: el “1” designa al hombre y la soledad que lo acompaña. El “9” significa lo universal. 1 + 9 = 10. Las diez manifestaciones del Eterno. Los placeres y la sabiduría. Lo exótico y lo próximo. Lo expuesto y lo oculto.

21 de julio de 1967. Nueva York. La iglesia luterana de San Pedro. Albert Ayler sopla en su sax sonidos de muerte: John Coltrane abandonó su cuerpo.

A pesar de que Trane tenía mucho tiempo de no probar droga alguna, los años de ésta y de alcohol dañaron su hígado en forma definitiva. Y Trane es por fin lo que siempre quiso ser: un santo.

Ahora es estrella que brilla en un cielo gris, en donde improvisa y el sonido se alarga interminable. Improvisa desatando cantos sucesivos y alternados, de otros semejantes sin distancia.

Improvisa mientras su instantaneidad reclama y su fugacidad extiende el momento. El sonido se oye porque viene de lo alto simplemente.

El Sonido invade no sólo el espacio, también el tiempo. Trane fue un hombre de consagración mágica que penetró en dichos secretos y corrió los riesgos con tal de apoderarse de ése su Amor Supremo.

*“El sonido que viene de lo alto”, ensayo incluido en la publicación colectiva John Coltrane de la Editorial Doble A.

EL SONIDO QUE VIENE DE LO ALTO (FOTO 2)

John Coltrane:

“El sonido que viene de lo alto”

Sergio Monsalvo C.

John Coltrane

Colección “Palabra de jazz”

Editorial Doble A

México, 1995

 

Exlibris 3 - kopie

COLOURFUL DIRT

Por SERGIO MONSALVO C.

COLOURFUL DIRT (FOTO 1)

CLICK.

IMAGEN. Jueves 13 de octubre del 2005. SJU Jazzpodium. Interior, noche. Recorrer con cámara móvil en mano la barra iluminada del local. Corte a cara del barman que sirve algún trago. Corte al resto del lugar semioscuro. Las voces de los parroquianos se escuchan fuerte. Sobresalen las de las mujeres, sus risas. Ruido de vasos que se depositan en las mesas. Se ilumina el pequeño escenario. Al fondo hay una pantalla en la que  comienzan proyecciones varias, rápidas-terribles-mórbidas-góticas-prehispánicas-máscaras-con-ojos-enloquecidos-en-movimiento-arañas-calaveras-cráneos, en un Halloween estilo Stephen King (con Chucky incluido). Inicia presentación.

AUDIO. Mantra de afirmación  reafirmación —IamIamIamIamIam— la clave para develar el secreto del ritual sonoro. Jan Schellink porta la capa ceremonial con el logo de Adidas. No es una catacumba sino la posmodernidad del primer lustro del siglo XXI. Ese espíritu de época en que la alquimia traduce los arcanos sin varitas mágicas, sólo ordenadores que evocan la convocatoria. Así el aprendiz de brujo electrónico exprime gotas de percusión, agudas y graves, de cuero o metal. Escancia en medio del caos de voces-risas-vasos-hielos el sonido que débil comienza su ataque contra el muro de murmullos rugosos, ríspidos. Los monstruos cuyas faces se plasman en la pantalla en realidad están sentados alrededor de las mesas y vociferan y rugen y expelen gritos irrespetuosos. Pequeños demonios a los que el sutilizador sonoro trata de dominar ilustrando, corrigiendo, desmenuzando el habla de los tambores, platillos y batacas. ¡Tomen canallas su dosis de ritmo!:

tamtamtamtamtamtamtamtamtam

IMAGEN. La cámara móvil deambula por la caverna donde la penumbra muestra perfiles y sombras chinescas. De ahí brotan esas risas de bacantes histéricas y faunos envejecidos que peroran, que irritan y que intuyen el colapso vocinglero. Otros, como gárgolas inamovibles, expresan pasmo ante la brecha desbrozada con el filo del tun-tun. Las miradas, algunas, ya se posan en quienes buscan arengarlos con flujos de notas.

AUDIO. Willem Leeuwenberg conoce el dogma primigenio: la música tranquiliza a las bestias. Y ondeando con su T-Shirt negro les presagia el fin de su tiempo de alharaca: Voces no hay más que las nuestras, la tuya-la mía-la de él. Y para hacerlo sentir se enfunda en apariencia de maestro de matemáticas, cuya infinita paciencia debe hacer sudar a las piedras. El bajo como estandarte del retumbe civilizador. Argumenta, razona, esgrime tonos en su ir y venir de dedos por las cuerdas. Dedos sabios que cubren, que protegen con su manto el avance lento de la miel, que como lava devora el vacío de aquella algarabía sin sentido. Un ton y son que se une al alquimista para avivar el fuego con el que marcarán las carnes trasnochadas.

IMAGEN. La cámara móvil observa los estragos entre los demonios, los del fondo, los de allá, los de aquí. ¿Qué sucede? Borbotan las ruinas de su festejo a la Tupper-ware. No pueden ser disimuladas. El exterminador blande su metal. Con sus reflejos las risotadas se han contraído en espera del postrer encuentro.

 AUDIO. El Sol o Ra. Icono que como conjuro empavorece a los demonios simples. Su sola imagen ha concentrado las atenciones en Arturo Escalante: El Portador. Bajo su influjo atrapa las mezclas del color y del cuerpo. Cierra el triángulo luminoso con un sax que confirma el concepto. El jazz, ¿cuál jazz?, este jazz. Una conversación entre personas inteligentes. Se lanza contra los muros en un toma y daca y con su arma los reblandece. La revuelta reduce a la masa infame, parlanchina. Nada de smooth, ni un ápice de lounge como fondo digestivo. Riff tras riff el instrumento de Hamelín hace incluso bailar al líder Nefando. Hace el oso. Callan las huestes inferiores. El silencio de la derrota da paso al fluir de lo profundo: la improvisación. El sax ha creado su mito, ha impuesto su energía y declarado que el jazz, ¿cuál jazz, este jazz, es un espacio privilegiado sobre el que se puede estar firme frente a lo superficial y vulnerable ante lo importante. El sax ha firmado la historia en su devenir de voz humana.

IMAGEN. La cámara móvil hace tomas de cuerpo entero a los personajes del podio. La tripleta que ha dado la batalla. Close-ups de los instrumentos. Paneo del escenario en pleno que ha crecido en dimensiones. Será mejor congelar la imagen. El testimonio ha sido lacrado. La oscuridad ha dejado de latir:

COLOURFUL DIRT

 CLICK.

 

*Texto a propósito de la actuación del grupo de jazz Colourful Dirt, en el Sju Jazzpodium de Utrecht, Países Bajos, el 13 de octubre del año 2005.

 

 Exlibris 3 - kopie

BLUE MONK

Por SERGIO MONSALVO C.

BLUE MONK (FOTO 1)

 Y OTRAS LÍRICAS SENCIJAZZ

(POEMARIO)

 

bluemonk

 

naciste con dedos visionarios

          que lo invisible y extraño

                                                 /atan

volviste por más de veinte mil días

          hasta que el tiempo rondó

                                                 /tu medianoche

nos contaste el momento del regreso

          sus maravillas instantáneas

                    /y juraste sobre la vida

de una música continua

          hiciste el saber puro

 con tu improvisar-peregrinaje/

          di dónde está el pasado

o a quién le clavó la garra el diablo

          muestra tus sonidos y sus cuerpos/

tan lejos de nosotros que los anhelamos

          por ser nuestros

inteligencia y atmósfera/

          te debemos el acercamiento

          su fuerza y sus sentidos

aleación del todo/

          los cielos infieren en el hombre

          al imprimirse sobre el aire

y un alma se vierte en otra/

          pidiendo auxilio al cuerpo

                    son necesarios tus dedos monk

                              para ordenar este concierto

 

 Blue Monk

y otras líricas sencijazz

Sergio Monsalvo C.

Editorial Doble A

Colección “Palabra de Jazz”

México, 1994 (primera edición), 1997 (segunda)

 

BLUE MONK (FOTO 2)

 

Exlibris 3 - kopie

POR AMOR AL SAX

Por SERGIO MONSALVO C.

POR AMOR AL SAX (FOTO 1)

 (RECOPILACIÓN)

Antología de textos varios (poemas, cuentos, aforismos, reseñas, etcétera) de 15 letraheridos mexicanos, entre escritores, periodistas, editores, poetas confesos, dibujantes gráficos, críticos cinematográficos, literarios y musicales y algún científico, teniendo como personaje central al saxofón. Ese instrumento musical del que Ciorán dijo lo siguiente: “Por qué frecuentar a Platón, si un sax puede igualmente hacernos entrever otro mundo”

D. H. C.

(Para Alvin Donelli,

Henry “Hurricane” Carter y

Clarence Clemons)

 

Las notas de Mr. D

son detonantes encendidos por la noche

Accesibles y cercanas

como cuerpos de golfas sin padrino

 

Las notas de Mr. H

son deseos en plena fuga

Estruendo de gozo sin amarres

sudor de bronce entre muslos enardecidos

 

Las notas de Mr. C

penetran calles y paredes

Sedientas terminan la ronda

en la barra de cualquier cantina

Las notas de sus saxes arden

al insertarlas en la ranura precisa

Palpitan con su Rhythm & Blues

enfebrecido de luna llena

(Sergio Monsalvo C.)

POR AMOR AL SAX (FOTO 2)

Por amor al sax

Sergio Monsalvo C.

(Recopilación)

Editorial Doble A

México, 1992

 

Exlibris 3

BALADAS I

(POEMARIO)

Por SERGIO MONSALVO C.

BALADAS (FOTO 1)

DIANA

(“ALMOST BLUE”)*

Diana, por favor, una mirada hacia las cosas importantes—, inquirí, mientras te entrevistaba: “El amor es muy escurridizo, por eso busco atraerlo con baladas”, dijiste.

(O sea, que esas canciones usadas por ti atrapan esos momentos: la vida del detalle. Y lo hacen de manera sofisticada, con técnica impecable, refinada, dulce y rítmica, fascinante como un deseo bien expresado. En una palabra, persuades. Estimulas a probar licores fuertes con el fulgor súbito del lenguaje. Quien te escuche siempre sacará provecho de ello. El impacto será evidente. Por ti se descubre a la mujer que da forma a sorpresas y sentimientos: un modo de alcanzar el saber por los oídos. Delicioso banquete de intensidades evocativas, de citas voluptuosas, de ausencias sin nombres propios Logras la atención en los márgenes de una tiniebla real, sin duda.

Hay mujeres que inundan mientras cantan. Tú, una de ellas. Es preciso subrayarlo: eres lento temblor, ahogo dilatado y la sospecha, que pasa y traspasa, de que el placer no vendrá solo. Habrá dolor que deje también su huella. Interpretas así. Juegas con el riesgo. Y lo sabes. Y te gusta. Lo disfrutas. Te muestras en cada tema probado por el tiempo. Y al gotear tu fraseo, al fluir por tu lengua, lo humedeces todo)

“Sí. El amor es escurridizo, por eso busco atraerlo con baladas”—, repetiste. Mientras yo, profesionalmente, mantuve firme el micrófono frente a tu boca.

 

*Texto perteneciente al poemario Baladas Vol. 1

 

Baladas I

Sergio Monsalvo C.

Editorial Doble A

Colección “Palabra de Jazz” Núm. 8

The Netherlands, 2006

 

BALADAS (FOTO 2)

 

Ex Libris

MILES AHEAD

Por SERGIO MONSALVO C.

(POEMARIO)

Miles Ahead (foto 1)

man with a horn

fuiste muerte y gemidos por un lustro

tu boca estuvo abierta

pero no gritabas

te consideramos oscuridad

de vida y sentidos

la carne polvo y los huesos saña

sólo ese lado de tu ser miramos

pero el verde empapó tu camisa

se coloreó tu rostro con su tono

fuiste entonces guía y gozo

una jam / perpetuo cuño

ahora te escuchamos, man

creativo y placentero

como en  juicio final

en adelante tu trompeta

 revestirá a los condenados

y tornaremos a ti

como hacia un sueño

confiaremos nuestra carne

a cada tema revisitado

y haremos nuestro sonido

con las huellas de tus hitos frescos

Miles Ahead (foto 2)

 

 in a silent way

supimos que vivía

porque excluyó los cánones

y arrancó con los dedos sus murmullos

quiso ser un pájaro/

  batir las alas eléctricas/

bañarse en luz violeta/

en un cuento sin palabras

fue el suspenso y el climax

el ser y la nada

tañó campanas

en quedas notas

de  alebrije aventurero

jugó a dejar abiertas sus cisternas/

con las posibilidades del silencio/

con la relatividad del tiempo/

 

con  necesidad eterna

por descubrirlo todo

soñó tocando el sueño inusitado

Miles Ahead (Foto 3))

 

selim sivad

lo entiendes o no lo entiendes

deja que te lo explique

a su modo nebuloso que es el claro

si así nebuloso lo pretendes

a mí me perturba su trompeta con los vientos

de St. Louis a Nueva York

que supo vivir hasta sin aire

y en la urbe doblarse hasta los cimientos

fue especie del sermón salvo

que se hartó de beber y aspirar con ansia

la ciudad que lo tuvo como presa

y donde nunca quiso estar a salvo

en su cuerpo hubo balas y emblemas

marcas de amores y desvaríos

maestros tonos de mutación constante

siempre en busca de nuevos temas

cuando asumió el blue para las nieblas

sus notas fueron caso aparte

porque a fin de cuentas y de cuentos

hablaba así el príncipe de las tinieblas

 

 Miles Ahead

Sergio Monsalvo C.

Editorial Doble A,

Colección Palabra de Jazz, núm. 7,

The Netherlands, 2005

 

Miles Ahead (remate)

 

ExLibris