MY BACK PAGES: JIMI HENDRIX

Por SERGIO MONSALVO C.

 

JIMI HENDRIX (FOTO 1)

 

EL ARCANO Y SUS FÁBULAS

 (50 AÑOS RIP)

 Jimi hendrix nació el 27 de noviembre de 1942 en Seattle, Washington, y murió el 18 de septiembre de 1970 en Londres, Inglaterra.

Durante los breves cuatro años que duró su reinado como superestrella, Jimi amplió el vocabulario de la guitarra eléctrica en el rock más que cualquier otro antes o después de él. Fue un maestro en sacarle a su instrumento todo tipo de sonidos imprevistos, frecuentemente a través de experimentos innovadores de amplificación que producían un feedback astral y distorsiones estruendosas.

Sus estallidos frecuentes de ruido, como huracanes, y sus espectaculares presentaciones –tocaba la guitarra detrás de la espalda y con los dientes, o bien le prendía fuego—en ocasiones han distraído de sus considerables dones como compositor, cantante y maestro de un amplio abanico de estilos propios del blues, el rhythm and blues y el rock.

Cuando Hendrix se convirtió en una superestrella internacional en 1967, parecía acabado de bajar de una nave espacial marciana, pero de hecho había cumplido con un largo y mundano aprendizaje como integrante de numerosos grupos de rhythm and blues, tocando en clubes nocturnos para el público negro en los Estados Unidos.

Desde comienzos y hasta mediados de la década de los sesenta trabajó con grandes del rhythm and blues y del soul, como Little Richard, los Isley Brothers y King Curtis, como guitarrista de respaldo. En ocasiones llegó a grabar como sesionista (el sencillo “Testify” de los Isley Brothers, de 1964, es el único de estos primeros tracks que permita vislumbrar siquiera la genialidad que desarrollaría posteriormente).

Sin embargo, a las estrellas no les agradaba que les quitara atención y Hendrix se vio obligado a cumplir como acompañante, lo cual no le permitía  desarrollarse como solista. El paso lógico era que lo intentara solo, lo cual hizo en Nueva York a mediados de los sesenta. Ahí tocó con varios músicos en clubes locales y formó parte por un tiempo del grupo del cantante blanco de blues-rock John Hammond, Jr.

Fue en un club neoyorkino que el bajista de los Animals, Chas Chandler, se encontró con Hendrix. La agrupación original de los Animals estaba a punto de desintegrarse y Chandler, quien deseaba establecerse como mánager, persuadió a Hendrix de cambiarse a Londres y de grabar como solista en Inglaterra. Ahí se armó un grupo en torno a Jimi, con Mitch Mitchell en la batería y Noel Redding en el bajo; le pusieron el nombre de Jimi Hendrix Experience.

El trío ascendió al estrellato en el Reino Unido con una velocidad asombrosa, pues “Hey Joe”, “Purple Haze” y “And the Wind Cries Mary” llegaron al Top 10 durante la primera mitad de 1967. Los tres tracks también formaron parte de su álbum debut, Are You Experienced?, una obra maestra psicodélica que tuvo muchísimo éxito en los Estados Unidos después de que Hendrix causó sensación en al Festival de Pop de Monterey en junio de 1967. El resto de su vida es parte importante de la historia del rock y está completamente datado, hasta su muerte en 1970.

 En la actualidad todos los géneros lo tienen presente: los representantes del blues rock y del hard, la psicodelia y el avantgarde, las cuerdas clásicas y la electrónica: todos ven en Jimi Hendrix a su antepasado genial y santo patrono. Desde luego también los jazzistas.

JIMI HENDRIX (FOTO 2)

Durante las últimas semanas de su vida, Hendrix se ocupó en un proyecto de big band bajo la dirección de Gil Evans. Ya no pudo ser realidad, pero inspiró a Evans para que en 1974 llenara de público un concierto en el Carnegie Hall con las composiciones de Jimi.

El mismo año sacó el disco correspondiente (Gil Evans Plays the Music of Jimi Hendrix) y su admiración por el guitarrista volvió a rendir frutos años después, en colaboración con Sting. El viejo y legendario compositor-director y sus arreglistas lograron traducir de alguna manera la música de Hendrix a los colores de una orquesta de jazz, con una fuerte dosis de sonidos suaves y transparentes. Según el propio Evans, se trató de tener presente el estilo de Jimi en la guitarra.

Desde entonces, los tributos a Hendrix son cosa de todos los días, más en los aniversarios redondos de su muerte. En 1990, la delegación neoyorkina reunida en torno a Geri Allen, Craig Harris y Oliver Lake se solazó al recorrer los festivales de jazz con su particular homenaje hendrixiano.

Los guitarristas de entonces —Jean-Paul Bourelly, David Torn— repitieron el acto en otros años, al lado de Cassandra Wilson, Jack Bruce y Don Byron. Y la Knitting Factory mandó de gira también a miembros de su catálogo con su propia interpretación.

En su presentación del 2004, en el North Sea Jazz Festival, el vietnamita Nguyén Le mostró su versión personal de lo mismo, entre muchos otros a lo largo de las últimas tres décadas.

También en CD se encuentran muchos homenajes. Stone Free (Reprise/WEA) reúne a 14 agrupaciones diferentes en la adoración del difunto. El espectro abarca desde el blueman Buddy Guy hasta el jazzista Pat Metheny, del rapero Ice-T a las catacumbas de The Cure.

Virtuosos de las cuerdas de todo tipo (incluyendo al violinista Nigel Kennedy y al Kronos Quartet) en la cumbre fundamentalista. Los resultados de tales homenajes son ambivalentes. Unos son copias más o menos perfectas de la experiencia sonora original; otros, animadas pero fallidas reuniones con un poco de sampleo, pero sin ingredientes propios de consideración, como el caso de In from the Storm. The Music of Jimi Hendrix (BMG/RCA).

Defunkt, asimismo, emprendió el asunto de manera tosca y directa. En el Blues Tribute (Enemy/EFA) dedicado a Jimi Hendrix y Muddy Waters. No hay matices, pero el mensaje se comunica. Tiene muchas más ideas el flautista Robert Dick: su CD Third Stone from the Sun (New World/FONO) subraya el elemento espacial en la música de Hendrix, hundiéndose en las profundidades del espíritu hendrixiano con un cuarteto de cuerdas que reproduce los solos de Jimi y una flauta que convierte su sonido en meteoritos resplandecientes.

Hay varias grabaciones que valen la pena por curiosas hechas por cuartetos de cuerdas: Soldier y Auryn (además del mencionado Kronos).

Y al final aparecen los guitarristas que se han dejado avasallar por el ejemplo de Hendrix. Algo forzado, pero digno: el puente tendido por Christy Doran entre el rock y el avant-garde. La tradición de la Europa Oriental aparece personificada por el dúo de Joe Sachse con Pinguin Moschner.

Como ejemplo de música de cámara virtuosa está James Emery con el String Trio of New York. Y una celebración particularmente bella y sensible le salió al alemán Andreas Willers (con la disquera Nabel). De veras se percibe que Jimi vive a través del mundo actual.

 Lo único cierto en realidad es que tras la muerte del guitarrista, todos los géneros hicieron explosión, desde el reggae hasta el funk, el blues, el rap y el jazz, la música contemporánea y de ambiente, el techno y todos los punks y neos que uno quiera. Los espíritus comenzaron a abrirse en un fenómeno cultural sin precedente que pudo aparecer gracias a la vuelta de tuerca completa sobre ese pilar fundamental llamado Jimi Hendrix.

 

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JIMI HENDRIX (FOTO 3)

 

 

 

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