GARAGE/37

Por SERGIO MONSALVO C.

GARAGE 37 (FOTO 1)

 LA ERA DEL RECHAZO

La década de los noventa arrancó con los fuertes ecos del garage revival en los subterráneos. Entre los grupos que pugnaban por él estaban los Funseekers y sus dejos de la Ola Inglesa.

——-

Los fundamentos del garage estadounidense como el del surf rock también estaban a buen recaudo con alineaciones como las de los Mummies.

——-

Kurt Cobain, un adolescente flemático que se crió en un parque de cámpers como  prototipo del rebelde sin causa aburrido hasta la médula, empezó a hacer música con un amigo, Chris Novoselic, en un garage. Ambos vivían en Aberdeen, un pueblucho intrascendente cerca de Seattle. En 1988 el dúo conoció al baterista Chad Channing y formaron un grupo llamado Skid Row, Bliss y al final con David Grohl el definitivo Nirvana.

Con Nirvana emergió el llamado sonido de Seattle: producto de jóvenes blancos de la clase obrera hartos, apáticos, desencantados, con trabajos miserables o bien desempleados. Insatisfechos ante la vida de los centros comerciales, del materialismo y de los suburbios. Cuando Cobain vociferaba sus letras, se trataba de gritos de desesperación, agresividad y la furia del “quiero escapar de esto”, de una existencia a la deriva.

El heavy metal, el punk, el noise y el pop se amalgamaron en Nirvana para conformar el grunge. Los momentos más destacados de su álbum clásico de 1991, Nevermind, mezclaron el dinamismo de los Pixies con los riffs al estilo de Black Sabatth, melodías pop y toda la angustia adolescente. Nevermind fue el nuevo manual de reglas del rock, el álbum de los noventa y un cambio en el mundo. El grunge fue un virus que Nirvana inyectó al mainstream. El noise se proyectó a las alturas.

GARAGE 37 (FOTO 2)

La era del grunge cundió como reguero de pólvora entre los grupos subterráneos y ejércitos de éstos emergieron a la superficie con sus potentes rechazos, deseos y posturas frente al mundo. En Los Ángeles la banda L7, integrada por mujeres, fusionó la cruda vitalidad punk con riffs electrificantes y salvajes a cargo de sus fundadoras: Donita Sparks y Suzi Gardner.

El aporte femenino de L7 hizo que las incluyeran en la lista de bandas indispensables de escuchar para entender la década de los noventa. Apoyadas por el productor Jack Endino y el sello Sub Pop, su disco Smell The Magic mostraba sus influencias de género (Joan Jett), las de Seattle y las fuertes raíces en la Ola Inglesa. Nuevas mujeres para la nueva década.

El rechazo a las formas de vida, a los papeles predeterminados y al materialismo incombustible, fueron los objetivos del áspero sonido emergente al comienzo de los años noventa.

VIDEO SUGERIDO: L7 Fast and Frightening, YouTube (L7JETT)

GARAGE 37 (FOTO 3)

 

GARAGE 37 (REMATE)