GUS VAN SANT

Por SERGIO MONSALVO C.

GUS VAN SANT (FOTO 1)

 POR EL LADO SALVAJE DE LA CALLE

En sus películas Mala Noche, Drugstore Cowboy y My Own Private Idaho, jóvenes sin raíces buscaban el amor y la seguridad afectiva. En la siguiente obra de Gus Van Sant, Even Cowgirls Get the Blues, las muchachas encuentran la felicidad en el amor femenino.

Desde su adolescencia, este cineasta ha sentido fascinación por los jóvenes que buscan alternativas a una vida familiar insatisfactoria. Al estudiar en la Rhode Island School of Design, de la que se graduó en 1975, el director pudo relacionarse con espíritus afines.

La falta de técnicas de filmación económicas y de subsidios gubernamentales en los Estados Unidos lo obligaron a ganarse él mismo el dinero necesario para rodar su debut.  Mala Noche, basada en una novela, finalmente fue filmada por veinte mil dólares en 16 milímetros. Este retrato de un vendedor de verduras y su amor homosexual no correspondido por un inmigrante mexicano fue muy bien recibido por los críticos de cine y estableció la reputación de Van Sant como talento fílmico con una visión independiente.

Mientras que en su debut Van Sant (nacido en julio de 1952 en Kentucky) afrontó las imágenes estereotipadas de los homosexuales, en su segundo trabajo, Drugstore Cowboy, otra vez basado en una novela, destruyó los clichés armados en torno a la figura del junkie. “Al hacer la película –declaró– tuve que partir de mi imaginación, porque sabía poco sobre la vida de los junkies. Aprendí mucho de mi contacto con William Burroughs, quien tiene un papel en la cinta. Burroughs es mi ídolo y comparto su opinión de que deberían de legalizarse todas las drogas para acabar con la criminalidad en torno a ellas”.

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Para su tercera película, My Own Private Idaho, Van Sant escribió su primer guión original. La película despierta la simpatía del público por los sentimientos de los jóvenes que venden su cuerpo en la calle.  La película no trata tanto de la vida de los homosexuales como de la vida cotidiana de los prostitutos que niegan el aspecto homosexual de su profesión.

Tratándose de un director que ha hecho de la lucha contra los estereotipos el tema fijo de su obra, la siguiente película de Van Sant se antojó bastante conservadora.  Even Cowgirls Get the Blues, basada en la novela sesentera de Tom Robbins, habla de una muchacha con pulgares enormes y su recorrido por los Estados Unidos de los años sesenta.

Las lesbianas con las que encuentra la felicidad son feministas militantes y los drogadictos son excéntricos bizarros. En Even Cowgirls Get the Blues también los experimentos visuales de las cintas anteriores han cedido a enfoques más tradicionales.

Después de los papeles encomendados a Matt Dillon, Keanu Reeves y River Phoenix en las cintas anteriores, los actores estaban ansiosos por trabajar con Van Sant. Luego, además de la protagonista Uma Thurman, encontramos figuras muy variadas en dicho filme, como Angie Dickinson, Roseanne Arnold, Buck Henry y Udo Kier, estrella warholiana.

Llaman la atención los papeles secundarios de Ken Kesey y Ken Babbs, que en los sesenta encabezaron a los Merry Pranksters, apologetas del LSD. En la película aparecen como buenos padres de familia y debidamente burgueses. La cinta se ubica en el tiempo de los Pranksters. Kesey y Babbs, a pesar de ser hippies con un espíritu de libertad que se encontraba en la fuente de la revolución psicodélica, no eran los típicos flower children. No llevaban el pelo largo y cuidaban a su familia; las desenfrenadas fiestas de LSD que organizaban y su famoso viaje de camión forman sólo media verdad. Sus papeles en la película no están muy lejos de la realidad.

A pesar del destacado papel del homosexualismo y del consumo de drogas intravenosas en sus películas, hasta la fecha Van Sant ha evitado tratar la problemática del sida en la pantalla. Sin embargo, el siguiente proyecto de este director fue la película para televisión Christmas on Storkstreet.

La cinta forma parte de la serie “Red Hot & Film”, la variante cinematográfica del proyecto “Red Hot & Blue”, destinado a recabar fondos para la lucha contra el sida. Antes de que llegue ese momento, entre películas Van Sant se ganó la vida haciendo videoclips.

 Además de trabajos hechos para David Bowie, Tracy Chapman, Elton John y The Red Hot Chili Peppers (“Under the Bridge”), también tomó la foto de la portada para el disco Mothers Milk de este mismo grupo.

VIDEO SUGERIDO: Red Hot Chili Peppers – Under The Bridge (Official Music Video), YouTube (Red Hot Chili Peppers)

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