WEST SIDE STORY

Por SERGIO MONSALVO C.

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CORAZONES INMIGRADOS

West Side Story (Amor sin barreras, según los tituladores al español) es originalmente una tragedia musical fincada libremente en la obra shakespereana Romeo y Julieta (con base en la idea del afamado coreógrafo Jerome Robbins), con el guión de Arthur Laurents, la música de Leonard Bernstein y las letras de Stephen Sondheim.

Está ubicada en la ciudad de Nueva York de los años cincuenta, cuando los enfrentamientos entre las pandillas juveniles comenzaban con sus agresiones y muertes. West Side Story convirtió a los Montesco y los Capuleto de la obra clásica en bandas rivales, los Jets y los Sharks, una de ellas compuesta por puertorriqueños recién llegados y la otra, por neoyorkinos blancos (white trash).

El libro La Sociedad de las esquinas, del académico William Foote Whyte fue un precursor ejemplo de estudio sociológico de tal fenómeno pandilleril. Con el fondo de un barrio de clase baja donde había bastante población de inmigrantes, con alta tasa de desempleo y delincuencia a principios de los años cuarenta del siglo XX.

Whyte se convirtió en observador y, al mismo tiempo, promovió la reflexión sobre dicha problemática. “La mejor manera de conocer las cosas es hablar sobre ellas”, dijo el investigador en aquel libro señero.

Pero no solamente la Psicología Social se involucraba en el asunto del pandillerismo. El cine, por un lado, la música (el rock en específico) y el teatro lo harían una década después. El primero con una mirada temerosa (The Wild One, Blackboard Jungle y Rebel Without A Cause), y la segunda ya no en voz de un académico sino con la de los grupos de rock.

Y la tercera, el teatro musical, con West Side Story, que es la trama muy coreografiada que cuenta la historia del amor entre María, una joven inmigrante puertorriqueña, y Tony, nativo de un barrio bajo citadino, quien al tratar de impedir una pelea callejera mata al hermano de aquélla y finalmente muere él también. La partitura de Bernstein figura entre las más brillantes de este compositor y Sondheim, en ésta su primera obra importante para Broadway, reveló un talento extraordinario que ha florecido desde entonces.

La producción original de Broadway se estrenó en 1957 con la dirección y coreografía de Robbins. El tono sombrío de la pieza, sus elaboradas melodías y escenas de baile, y el planteamiento de uno de los problemas sociales de la época marcaron un antes y un después en el teatro musical estadounidense.

Desde entonces, West Side Story ha sido puesto en escena en muy numerosas ocasiones a lo largo de todo el mundo y varias de sus canciones (“Gee, Officer Krupke”, “Tonight”, “Maria”,”America” y “I Feel Pretty”) se han convertido en clásicos. El estreno oficial neoyorquino fue el 26 de septiembre de 1957 en el Winter Garden Theatre, con Larry Kert como Tony y Carol Lawrence como María,

Sondheim demostró con tal obra, en forma concluyente, que nadie lo superaba como escritor de letras. No sólo podía manipular exquisitamente las frases de efecto más inesperadas y las rimas internas, sino que sus ideas y sus palabras fluían con una naturalidad coloquial notable que a menudo ocultaba su brillantez. Las canciones más sobresalientes de la obra incluyen canciones eternas (ya anotadas).

Cabe mencionar que la coreografía de Robbins fue un importante factor en la eficacia de West Side Story. En ella se trató y logró unir el ballet y la parte musical en una secuencias coreográfica, que no sólo serviría como divertimento, sino que hacía avanzar la trama; mostró la importancia creciente del baile en la parte musical, no como simple adorno o diversión, sino como parte del argumento dramático.

La coreografía de Robbins fue más allá de los números aislados de baile y abarcó tanto la música como el drama. De esta forma, la síntesis de la obra y la música, en términos vernáculos y populares, alcanzó la calidad de arte.

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Al comienzo de la década siguiente el cine la llevó a sus terrenos con la dirección de Robert Wise, tuvo como protagonistas a Natalie Wood, como María, y a Richard Beymer como Tony; George Chakiris fue el hermano y Rita Moreno la amiga de María. El filme recibió el aplauso de la crítica, muchos Premios Oscar en diferentes categorías y un escaño entre las películas clásicas de todos los tiempos.

En la música existen multitud de álbumes (más de un centenar) interpretados por los elencos de las diferentes producciones que se han estrenado a lo largo de todo del planeta, además del soundtrack de las película de 1961, así como  numerosas grabaciones de estudio.

VIDEO SUGERIDO: Little Richard – I Feel Pretty, YouTube (sixtiesOnly)

En 1996, por ejemplo, apareció el álbum The Songs of West Side Story, un proyecto musical basado en la obra hecha por Bernstein y Sondheim, que tuvo como objetivo principal recabar fondos para tres instituciones que buscaban la preservación de las artes y la educación sobre los legados culturales en la Unión Americana, la BETA Found, Naras Foundation y el Leonard Bernstein Center.

Para la realización de la obra discográfica se contó con la concepción, producción y arreglos de David Pack, y el elenco de artistas invitados incluyó nombres como All 4 One, Brian Setzer con su Orchestra, Kenny Loggins, Bruce Hornsby, Aretha Franklin, Natalie Cole, Little Richard, Phil Collins, e instrumentistas fabulosos como Stevie Vai, Chick Corea, Joe Porcaro y Branford Marsalis, entre muchos otros.

Las 16 piezas que integraron el álbum mostraron arreglos frescos y novedosos; sin embargo, habría que destacar dos temas: “I Feel Pretty”, a cargo de Little Richard, y “A Boy Like That”, interpretado nada menos que por Selena, sí, la flamante occisa chicana, quien fue acompañada por Vinnie Colaiuta en la batería y Sheila E en las otras percusiones, una pieza realmente buena.

VIDEO SUGERIDO: SELENA A Boy Like That, YouTube (Gaston Alvarado)

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