68 rpm/34

Por SERGIO MONSALVO C.

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En el mundo de la música y del rock en particular, ser freak ha sido la normalidad, desde siempre. Así que ser el rey de los freaks dentro de ese medio es sorprendente, toda una hazaña. El personaje que la logró nació en la época justa en que debía aparecer un rey, porque era un tiempo en que todo era posible, como en los cuentos. Y este rey nació para contarlos y cantarlos. Pero vayamos por partes para saber de qué estamos hablando.

Primero, ¿qué es un freak? La palabra “freak” ha tenido a lo largo de su historia varias interpretaciones. Es un vocablo de origen inglés que comenzó significando “monstruo” (personas con malformaciones o anomalías físicas, como el hombre elefante o una mujer barbuda, por ejemplo).

En el siglo XVIII la palabra pasó a ser también  “fenómeno”. En el siguiente se le agregó lo “inusitado” (y se volvió materia de circo y espectáculo). En el segundo lustro de los años sesenta del XX, su definición adquirió connotaciones con un añadido alucinante: de sustantivo se transformó en calificativo y finalmente fue elevado a concepto existencial y de autodefinición.

En primera instancia fue contracultural y underground y definía a la gente que estaba al margen o en oposición al sistema del American way of life. Dicha acepción fue representada en la emergente artística del cómic (The Fabulous Freak Brothers, su mejor muestra).

La segunda tuvo en Frank Zappa su paradigma tanto político como estético (asentando su manifiesto en el disco Freak Out!) y la tercera llevó también un solo nombre…

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GOD BLESS TINY TIM

TINY TIM

(Reprise)

En 1968, la cultura sesentera definía lo freak como algo extraño, extravagante, estrafalario. Y era un término de uso común para referirse a una persona cuyas aficiones, comportamiento, fanatismo o vestuario eran inusuales. Tiny Tim fue la suma de todo eso y más.

Dicho cantante y compositor fue un auténtico bizarro que tomó su apelativo de uno de los personajes que aparece en la novela A Chistmas Carol de Charles Dickens. La leyenda apunta que sus primeras actuaciones fueron en un cabaret de lesbianas. Tuvo que tocar en numerosos clubes usando diferentes seudónimos antes de que le llegó el éxito con el de Tiny Tim.

Aquél se dio cuando empezó a actuar en programas televisivos populares de la Unión Americana. Habría que imaginar el shock que causó en los espectadores ver a un tipo de casi dos metros de estatura vestido con trajes y corbatas de colores chillantes, luciendo una larga melena de rizado permanente y entonando temas de la música popular estadounidense (de entre 1890 y 1930).

Todo esto acompañado de un inseparable y diminuto ukelele, instrumento del que hizo una verdadera reivindicación y que se tornó en uno de sus elementos distintivos. A la postre se convertiría en uno de los artistas más estrambóticos del panorama musical de aquella época: aprovechaba cualquier oportunidad para confesar su obsesión con la limpieza y el aseo personal y aseguraba que el sexo le parecía repugnante y que tenía conversaciones místicas con Cristo, entre otras cosas.

Este neoyorquino, cuyo verdadero nombre era Herbert Khaury, poseía una inusual voz de vibrante falsetto con la cual desarrolló una dilatada carrera en la que grabó interesantes, extraños, singulares o inauditos álbumes. Era un trovador tradicionalista tan conocido por su fealdad como por sus dotes artísticas, cuya excéntrica personalidad asombró al público desde su primer disco, God Bless Tiny Tim.

Éste salió en 1968 y contiene su gran hit “Tiptoe Thru the Tulips” (tema original del cantautor Nick Lucas). El álbum incluye también una versión del “I Got You Babe”, de Sonny & Cher, en la que hace un dúo consigo mismo alternando su voz habitual de falsete con la de barítono.

Asimismo, con dicho LP hizo gala de humor con la selección e interpretación de los temas así como de eclecticismo, al incluir en él un cuento para niños.

Otro de sus tracks es “Stay Down Here Where You Belong”, escrito por Irving Berlin en 1914 para protestar contra la Segunda Guerra Mundial, del que hace una versión muy teatral y ad hoc. En “The Coming Home Party” y “On the Old Front Porch” también usó el barítono y lo alternó con el falsetto, demostrando con ello los diversos registros que tenía su voz.

Otra curiosidad fue que el disco lo produjo Richard Perry, quien había hecho lo mismo con el debut del Captain Beefheart, Safe as Milk.

Su segundo disco, Tiny Tim’s 2nd Album, del mismo año, no fue tan exitoso pero incluyó otro elemento kitsch: en la portada aparece fotografiado con sus padres como “un hermoso homenaje a la familia”.

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Personal: Tiny Tim, voz y ukulele. Portada: Foto de Tiny Tim, sin referencia.

[VIDEO SUGERIDO: TINY TIM – “Tip-Toe Thru’ The Tulips With Me (HQ Television Performance On “Beat Club”) – © 1968, YouTube (Social Music Net)]

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