BLACK MESSIAH

Por SERGIO MONSALVO C.

D'ANGELO (FOTO 1)

 D’ANGELO

 La paciencia nunca ha sido una de las características de la industria musical. Sino habría que preguntárselo a Brian Wilson, quien por ello padeció un infierno que aún no termina del todo. O a Axel Rose, que aún se lame las heridas de su larga aventura con el penúltimo disco de Guns’n’Roses (Chinese Democracy).

Si de aquel fabuloso disco oculto de The Beach Boys, el mundo se tardó en tener una visión aproximada, lo mismo que del segundo. La paciencia para recibir Black Messiah sumó casi tres lustros, pero valió la espera.

Si Brown Sugar  y su entallado soul funk llevó a D’Angelo a ser comparado con Marvin Gaye; y Voodoo, le dio una vuelta de tuerca extra al hip-hop. Black Messiah  sirvió para corroborar y ahondar en la imagen de este artista como un autor que mira al pasado para ir hacia adelante, y encabezar desde su aparición la corriente neo-soul que ha ido señalando el futuro de esta música.

Hoy, con las cuerdas de una guitarra de inicio impulsa dicha circunstancia. Lo corroboran ‘Ain’t that Easy’ y ‘1000 Deaths’; pero, igualmente samplea el documental The Murder of Fred Hampton; y produce alquimia beat con la colaboración de Questlove, que repite respecto a Voodoo (igual que el bajista Pino Palladino).

Pero la cosa nos conduce también hasta cuestiones raciales con y al infaltable sexo (à la Prince), la mirada irónica sobre el porvenir. Sin embargo, igualmente hay ingenuidad e inocencia y, por supuesto, la ornamentación barroca sello  propio de la casa, para adornar este gran regalo para la paciencia extrema.

D'ANGELO (FOTO 2)

VIDEO SUGERIDO: D’Angelo, The Vanguard – The Charade (Live on SNL), YouTuve (DAngeloVEVO)

 

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