PAUL BIEGEL

Por SERGIO MONSALVO C.

PAUL BIEGEL (FOTO 1)

 LOS CONDIMENTOS DEL CUENTO

Dada la escasa información que hay sobre Paul Biegel, un importante escritor holandés, me gustaría escribir lo siguiente al respecto. Biegel nació el 25 de marzo de 1925 en Bussum, una pequeña localidad hacia el este de Ámsterdam utilizada regularmente como ciudad dormitorio y como lugar para acampar, como el benjamín de una familia de nueve hermanos.

Al terminar el bachillerato quiso ser pianista, pero reprobó reiteradamente los exámenes de entrada al conservatorio. Durante una breve estancia en los Estados Unidos de la posguerra, publicó algunos artículos sobre la experiencia bélica en los Países Bajos en el Knickerbocker Weekly. De regreso en Holanda trabajó como editor de la revista Avrobode.

Dejó este empleo para dedicarse a escribir tiras cómicas para la editorial Marten Toonder. La concepción de tramas para la tira Kappie lo involucró de lleno con la escritura. Debutó como autor de literatura infantil con dos cuentos incluidos en una antología titulada Een heel bont boek (Un libro muy colorido), compilada por Harriet Laurey.

Sus primeros dos libros, De gouden gitaar (La guitarra dorada) y Het grote boek (El gran libro), fueron más bien ejercicios literarios. Sin embargo, sirvieron para que la editorial Uitgeverij Holland lo contratara como joven promesa.  Desde entonces (1962) han aparecido en ella regularmente sus textos.

Obtuvo su primer éxito con Het sleutelkruid (La llave de hierba), por el cual ganó el Premio de Literatura Infantil de su país. En 1972 recibió La Pluma de Oro –mayor distinción literaria en Los Países Bajos– por el libro De kleine kapitein (El pequeño capitán) y varias menciones honoríficas por De twaalf rovers (Los doce bandoleros, 1971), mismo libro que al año siguiente obtuvo el Premio Nienke van Hichtum.

En 1973 recibió el Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil y posteriormente otros reconocimientos por Het olifantenfeest (La fiesta de los elefantes, 1974) y por Haas (Liebre, 1982). Debido a su popularidad varios de sus libros han sido adaptados en el país nórdico para series de televisión o radionovelas.

Además de escribir libros para niños, Paul Biegel también los traduce de diversos idiomas al holandés. Actualmente es padre de dos niños y vive a las orillas de un canal en Ámsterdam.  La extensa obra de este escritor se distingue por su preferencia hacia lo bizarro, fantástico e inesperado; por su interés en los animales; su énfasis en detalles casi monstruosos y su originalidad en el uso del lenguaje.

En su obra, la antigua sabiduría del cuento de hadas se funde con elementos tomados del mundo moderno, en un nuevo tipo de cuento infantil.  Condimentados con sentido del humor, un discreto espíritu burlón, una chispa de romanticismo y una pizca filosófica, sus libros muchas veces pueden ser disfrutados también por los adultos.

Biegel afirma no escribir conscientemente para niños. Se concentra en reproducir lo mejor posible la impresión que determinadas imágenes despiertan en él. El hecho de que sus cuentos atraigan principalmente a los niños se debe, según él, a su forma –el cuento de hadas–, que en la cultura occidental suele reservarse en exclusiva a ellos.

“La esencia del cuento de hadas muchas veces radica en la más profunda realidad humana –ha dicho–. La naturaleza del niño no está en el ser pequeño sino en el crecimiento. Nosotros no debemos acercarnos a ellos, sino ellos a nosotros. Entre más rodeamos a los niños con cosas de su propio tamaño, más frenos estamos poniendo a su desarrollo”.

Los personajes de la obra de Biegel se acercan a las figuras clásicas de los cuentos de hadas: enanos, gigantes, princesas, pero sobre todo animales, muchas veces dotados de habilidades sobrenaturales. Hay que trazar paralelos inevitables con la obra de Tolkien, los hermanos Grimm y Andersen.  Asimismo, es evidente la influencia de los mitos y las leyendas de todo el mundo, con aportaciones imaginativas y novedosas que poseen muchos puntos de contacto con la experiencia y la realidad, con los miedos y tensiones infantiles.

La capacidad poética de este autor se ha manifestado tanto en los innumerables versos y canciones contenidos en sus cuentos como en sus rimas infantiles que publicó, con ilustraciones del artista checo Adolf Zabransky; debido a todo ello se ha convertido en un clásico de la literatura holandesa, con una producción de más de 30 novelas e infinidad de cuentos publicados en diversas antologías. Su obra ha sido traducida a 12 idiomas, incluyendo el español.

PAUL BIEGEL (FOTO 2)

 

Exlibris 3 - kopie