Por SERGIO MONSALVO C.

Expositor 1
A MODO DE PRESENTACIÓN
Contra el gusto por lo explícito, lo evidente, lo obvio, estas fotografías transitan por “la sugerencia, la evocación y los mundos ocultos en lo cotidiano”. La plasmación de ese concepto son las características de estas imágenes con las que quisiera “trasladar misterios”. Brumas, niebla, sombras, cuerpos a media luz y alguna habitual presencia, que crean una atmósfera de hiperensueño; que se encuentran a gusto en esa frontera de la indefinición. A todo ello ha contribuido, sin duda, la tierra donde nacieron: Anonimia.
El recurso del hiper “tiene su razón”, advierte a aquellos que puedan arrugar el entrecejo al ver estas obras. No porque una imagen sea figurativa o esté bien enfocada tiene que ser buena, lo importante es el concepto. La clave está en que lo hiper tiene que estar muy bien señalado. Es el gusto por lo lúdico. En la fotografía se trata de estar atento y de ver lo poético en lo más prosaico, lo importante es zambullirse en las imágenes.
En esa línea está la serie titulada EXPOSITOR, un conglomerado de fotos en blanco y negro y a color desarrollado durante varios años, en el que algunas imágenes cotidianas se convierten en un chispazo de intenciones remezcladas.
La querencia por el hiperrealismo onírico me atrapó como el autodidacta que soy. Con ese espíritu de outsider nunca he pretendido más que una única seguidora o algún peregrino espectador. Hacer lo que pueda con lo que tenga enfrente y donde esté.
Cruzar el puente entre lo blanco y negro y el color me ayudó a que las imágenes se acercaran en ocasiones a la abstracción. El conjunto de fotografías transmite y subraya el estado de ánimo acorde con el momento de trabajarla. Es una reflexión sobre la maleabilidad del realismo, lo frágil que es, sobre lo efímero que es todo en sí. Un mundo de evanescencias que testifiquen la fugacidad de lo insospechado.
